Inti Raymy 2005

 

Dentro de las actividades del comunitario se encuentra la realización de algunas peregrinaciones anuales, como la de recolección de la Mamaicuna y la visita de lugares de especial interés, sea ya por sus cualidades, características o por su historia.

Este año realizamos lo que cariñosamente denominamos el "Pachamama Tour 2", que incluyó la visita a los valles calchaquíes, Tucumán, hasta Londres en Catamarca.

Recorrer estos lugares es para nosotros un momento de reflexión y duro y sacrificado trabajo.

Las inclemencias del tiempo, tan particulares durante el presente año, y nuestra particular forma de relacionarnos con los lugares en su recorrido, nos permitieron un aprendizaje incomparable, no solo sobre el entorno, sino además de nosotros mismos.

Es el momento donde se evalúa el trabajo realizado durante el año, teniendo en cuenta que estamos para esas fechas en sus fines y principios, de eso se trata el Inty Raymi, del año nuevo de los pueblos originarios.

También se evalúan los pasos a seguir durante el año que comienza.

 

TATARUMIS

 

Tafí del ValleEsta vez empezamos nuestro peregrinar en Tafi del Valle, Tucumán, donde visitamos asentamientos ancestrales de la cultura Tafí y nos regocijamos con las enseñanzas de los dueños del museo del duende, personas maravillosas que vienen realizando una labor encomiable de recolección de tradiciones orales propias de la zona y del Noroeste de nuestro País

Desde allí visitamos a nuestros Abuelos de piedra, los señores sin tiempo, los que señalan la eternidad como un trámite complejo. Estos tatas, a los que se conoce comúnmente con el nombre de "Menhires", por haber olvidado o perdido sus verdaderos nombres.

De acuerdo a la historia tienen una antigüedad aproximada de 2600 años, en nuestros corazones se pierden en el tiempo.

Nuestros "Tata Rumi", son una parte de nuestra historia demasiado sensible para nosotros, nos hablan con su silencio, y con su mera presencia nos muestran el indefectible paso del tiempo.

entre MenhiresEn la actualidad son presa de diferentes intereses, como el nuevo capricho de moverlos nuevamente de lugar. Hasta hace dos años se encontraban amontonados en la cima de un cerro, a la entrada de la comunidad del Mollar. Allí los conocí por vez primera, cuidando sus valles, recibiendo y despidiendo al sol desde siempre.

Hoy están en un predio a pasos de la plaza de el Mollar. Según los encargados de este lugar, para poder protegerlos mejor de la saña con que algunas personas sin memoria los escribieron con pinturas y aerosoles, y algunos otros sustrajeron para engalanar algunas villas de la zona, expropiados a nadie. Otros deben estar en algunas colecciones privadas o extranjeras, ya que en los últimos 20 años se han robado 8 de ellos.

Es imposible describir la emoción y la tristeza, sobre todo frente a algunos de ellos que por historia personal, se destacan del resto, pero están allí para quien los quiera visitar y aprender de ellos.

Dicen que algunas ONG quieren regresarlos a sus lugares de origen, supongo que para que esto pase trascurrirá un largo tiempo todavía.

entre MenhiresLa gran alegría fue comprobar que todavía hay gente del lugar que trabaja con ellos, que les habla, les dejan sus penas o sus enfermedades, y reciben a través de ellos las bendiciones de la Pachamama.

Caída la noche los dejamos, o ellos nos dejaron a nosotros hasta un nuevo encuentro.

Sus susurros nos dejaron una tarea, que si bien ya estaba en nuestros planes de hace años, nos la recordó con ferviente premura, la de construir en nuestros lugares de trabajo los "petrocalendarios", plantar nuevos y jóvenes señores de piedra que nos indiquen el camino, que nos mantengan atentos del paso de las estaciones y nos ayuden a festejar sus idas y venidas.

El proyecto esta en marcha, quizá alguno de Uds. pueda ayudar a que sea una realidad en poco tiempo.

 

AMAICHA

Nuestro segundo punto de recorrido fue Amaicha del Valle, quizá uno de los últimos cacicazgos del país, una comuna reconocida como comunidad aborigen.

Como todo, el paso del tiempo se nos mostró infalible y presente, apenas llegados, la nueva costumbre es la de escuchar las múltiples ofertas de traslado o de estadía, sobre todo de nuevos emprendedores que ofrecen sus "hosteles", un barullo interminable de ofertas, que en particular a nosotros no nos interesan en este viaje.

Es bueno destacar que estos hostels tienen excelentes precios para quienes quieran encarar una visita de turismo.

Hace 4 años nada más no existía en la comunidad un solo lugar donde acampar, hoy hay como mínimo 3 o 4 campings, con mayores o menores comodidades.

Los encargados de algunos de ellos, se muestran como nuevos y expectantes comerciantes a la espera de algún grupo de desprevenidos para realizar una diferencia de pesos.

Una verdadera lástima.

Sin embargo dimos con un lugar excelente y amable, además de económico, con las comodidades justas como para nosotros.

Su dueño no solo nos acompaño con su charla sino que además nos agasajó con un vinito patero de entrañable dulzor!

 

RUINAS DE QUILMES

De allí partimos para las ruinas del poblado de Quilmes.

Ruinas de QuilmesLlegamos a la mañana y nos retiramos al anochecer, realizando cada uno su trabajo, algunos en pareja, otros en grupo, nos internamos en los silenciosos secretos del lugar.

Algunos encararon la montaña como Omar, Mili, Eugenia y Marcelo, y desde su altura contemplaron el gran valle, donde se dieron cita el hierro y el destino, donde los españoles y los quilmes se enfrentaron en cruentas batallas, tal es así que ante su inevitable derrota, se cuenta, las mujeres se lanzaban con sus wawas desde lo alto, prefiriendo morir que la esclavitud.

Tal fue la bravura de estos ancestros que fueron alejados de sus tierras bajo algo que los españoles denominaron "extrañamiento", a pie caminaron hasta donde escribo la presente: Quilmes Bs. As.

Semejante tragedia no puede pasar desapercibida para quien de corazón visita estos lugares, sus habitaciones, sus defensas, sus miradores, por un sencillo momento nos parece estar entre un gentío alegre y afable, trabajando la tierra, moliendo el grano en sus morteros comunitarios, a los alfareros con sus manos embarradas.

Otros visitamos los lugares más olvidados, los poco o casi nada recorridos, ya que muchos visitantes solo recorren parte de las ruinas, las que están reconstruidas, a veces de acuerdo al capricho de vaya a saber quien.

El comentario general era el de que la mayoría de los turistas que cruzamos ese día se tomaba una visita de unos 10 minutos promedios, sacaba algunas fotos y luego se marchaba sin siquiera mirar hacia atrás.

Mariana en las Ruinas de QuilmesBuscamos el viejo cementerio sin demasiado éxito, pero como es costumbre en estos lugares tuvimos la ayuda de tres maravillosos guías, una familia de burritos que nos hicieron seguirlos, y cuando nos quisimos dar cuenta estabamos justo en el lugar que durante horas buscamos.

Allí sencillamente recordamos.

Y lloramos.

Sobre el filo de la tarde nos dimos cita y recorrimos el resto del lugar, sobre otra margen olvidada, allí recogimos, "tejas", (restos pequeños de cerámica), para nuestros amigos y conocidos, para las personas que acompañan nuestro caminito.

Visitamos el lujoso hotel del Sr. Cruz, el museo, y el CRUZ SHOPING, donde todo tiene la firma de este enigmático SR.

Hablar de él llevaría varias notas, y este no es seguramente el momento.

Más allá de pensar en lo bueno o lo malo, el hotel esta allí, y seguramente algún día lo utilizaremos para ayudar a otros a recordar con respeto.

Hoy día se habla de que este predio quedará para los habitantes del poblado de quilmes, cercano a las ruinas, pero quizá estas palabras sen llevadas por los vientos del arenal.

Quien sabe.

Al anochecer nuestro amigo vino a buscarnos, y con una sensación de angustia infinita, nos retiramos con un poco de bravura en nuestras venas cansadas, con el pecho henchido de saber que no todos pasan por estos lados mirando al costado y dejando una piedra en las apachetas.

En el camino, ya oscuro por la noche, unos amigos nos despidieron, plantaditos e inamovibles en el camino, los burritos, vaya uno a saber que espíritus se dieron cita entre el pelo y la piedra para recibir semejante regalo!.

 

VALLE DEL HUALFIN

en viajePartimos de Amaicha hacia Santa María, tierra prodigiosa por sus alfareros cuyas obras de arte dieron lugar a las famosas urnas denominadas justamente Santamarianas.

Allí era menester realizar el operativo HUALFIN, encontrar quien nos podía llevar a Londres por el valle, con sus caminos serpenteantes de tierra.

Hay un solo colectivo que hace el recorrido dos veces por semana, y no había tiempo para detenerse.

La Pachamama siempre ha sido beatífica con nosotros, y así encontramos a la persona indicada.

Desde la plaza de Santa María salimos en una F100 a nuestro último destino.

Esa noche fue interesante el frío, sobre todo para los varones que viajamos en la parte de atrás, pero el paisaje fue maravilloso.

Esta era la parte que nunca antes habíamos podido atravesar, estabamos en la parte nueva del camino donde se unirían las hebras del destino, el pasado y el futuro.

Mucha de nuestra historia como grupo comenzó en los pedregales de la Ciénaga, y justo por allí pasamos cantando ícaros y temas varios a eso de las 22 hs.

Virgen del ValleAlguna parada táctica para saludar a la virgen del valle, la entrada de la mina la Lumbrera, (otro tema!, como antaño, como en las minas de POTOSÍ, nos siguen sacando las lágrimas del sol, nos las cambian por monedas), pequeños caseríos, con paisanos que agitaban sus manos a nuestro paso, cañadas y cuestas, arroyos y sauces, y los duendes de la noche silbando una copla a nuestro derredor.

Así llegamos a la cuesta de Belén, pasando por la puerta de San José, lugar desde donde se accede a otro lugar maravilloso, los asentamientos Cóndor Huasi.

Recorrimos en una tarde lo que nuestros ancestros hubiesen recorrido en meses, reconociendo en su paisaje lo que era su mundo.

Pasamos como un soplido por sus angostas calles, no sin antes aprovisionarnos un poco.

16 Kms más adelante nos esperaba nuestro destino final, Londres y el Shinkal de Quimivil.

 

SHINKALITO SOLO Y TRISTE

Ya entrada la noche llegamos a nuestro campamento base, nuestro querido Camping municipal de Londres, punto de partida y llegada tras largas jornadas recorriendo los rincones de sus ríos secos, buscando unos asentamientos Aguada, que nunca encontramos, de recorrer la vastedad de los asentamientos aledaños al Shinkal, construcción incaica del último período de expansión, lugar emblemático de Juan Chalimín y sus bravos, refugio de paisanos durante las guerras calchaquíes.

 

En sus dominios celebraríamos el Inty Raymi.

Esta celebración tiene su historia.

Siguiendo los pasos de nuestros ancianos, caímos como peludos de regalo un año atrás, siguiendo sus pasos y conjugando el destino más allá de las casualidades.

Cerrando un círculo que otros habían abierto.

Fieles a la convocatoria, regresamos esperando encontrar a los que oficiarían la ceremonia, pero más que una sorpresa fue un darse cuenta de que los viejos estaban esa noche -la más larga del año- abriendo otros círculos que otros deberán cerrar.

Allí estábamos entonces, solitos mi alma. Pero no fue así, había gente que había venido desde Córdoba, nuestro querido Lucas, a quien un grupo de amigos dejo solo en esta misión, y Manuel y su Familia, los cuidadores y anfitriones de las ruinas.

Por esos días la municipalidad de Londres cumplía 400 y pico de años y estaban planeando tirar la casa por la ventana, sobre todo para la festividad del pueblo que se realizaría algunos días después.

Entre tanto preparativo también se estaban construyendo una "nuevas instalaciones" dentro de las ruinas.

Y de nuevo el paso inexorable del tiempo, y nosotros como testigos.

La noche anterior tuvimos una sorpresa entrañable, una amiga y compañera, Nevenka, nos llegaba desde las tierras de Cruz del Sur para acompañarnos en esta larga y fría velada.

Hubo otros dos viejos conocidos con quienes lamentablemente no pudimos encontrarnos, una pareja que ha comprado unas tierras en la zona y construye lugares donde llevar a sus invitados para "iniciarlos en los secretos de los ancestros y las plantas de poder", una pareja que no hace más de un año desconocían lo que era una Planta Maestra, un par de personas con pocos escrúpulos (más bien ninguno) que pretende adueñarse de los lugares con dinero y sin respeto, gente que inventa historias porque si, para su propio regocijo y llenar sus bolsillos con la necesidad y credulidad de otros pobres.

Es justamente de estas personas de quienes debemos proteger estos lugares, y esa era una batalla personal para la noche más larga del año.

Durante el día dos de nuestros compañeros, Marce y Omar junto a Lucas se dedicaron a recolectar afanosa y laboriosamente, entregando su último sacrificio en la junta de la leña indispensable para poder pasar la noche.

Sobre el filo del día llegue para conocer a la familia que sería nuestra anfitriona.

Manuel y su familia estaban interesados en lo que haríamos, ellos y sus hijos querían recordar, querían participar de lo que estos gringos haríamos para todos ellos y para los que estaban lejos, cómodos en sus hogares, pero con sus corazones cerquita de nosotros.

La bandera de la paz que nos acompañó, estuvo terminada por Mariana antes de encender el fuego sagrado, el TATA NINA, que nos recordaría al INTY de la mañana siguiente.

parte de la familia de ManuelY así a eso de las 9 de la noche estaba el grupo conformado, un puñado de personas alrededor del fuego imaginando lo que habrían sido esas celebraciones en el momento de esplendor de la ciudadela.

Un rato antes de comenzar nos dimos cita los varones en el SINCHIHUASI, el lugar donde 210 guerreros descansaban a menudo por aquellos días.

Convocamos su presencia, para cuidar el lugar de personas no gratas, y la pucha si lo hicieron: nuestra pareja conocida que venía a festejar el Inty Raymi, más bien a copiar y robar todo lo que pudiesen para luego repetir a tientas lo que no entienden sin saber que éramos precisamente nosotros quienes estábamos allí, decidió faltar a último momento!

Historias, cantos, risas, fueron el marco de la primera parte de la velada, los niños cantando y pidiendo a cada rato el Pachamama rujcury taispaj, los perros compartiendo la ronda, y un cielo que no quería dejar ver a la MAMA QUILLA que estaba llenita llenita.

Mama QuillaLas nubes terminaban siendo como un gran dispersor de la luz plateada, tanto que se veía perfectamente hasta los mínimos detalles.

Ya avanzada la madrugada, llego nuestra MAMAICUNA y se hizo cargo de nosotros.

Y así nos fuimos haciendo uno con el lugar, sabiendo de sus soledades y tristezas, fuimos transformados una y mil veces recorriendo sus rincones en la noche.

Y en verdad que era larga! Parecía no terminarse nunca.

Pero a eso de las 6 de la mañana el cielo se despejo y dejó brillar con todo su esplendor a la MAMA QUILLA que se despedía de nosotros tras las montañas, casi al mismo tiempo que los primeros claros de l amanecer se daban cita.

Cuando habrá sido la última vez que esto pasó, que la danza entre el sol y la luna fueran tan perfectas?, uno anunciando al otro y viceversa.

En verdad que fue una noche muy mágica.

Marianita fue quizá la que recibió el mayor de los regalos: "SER" el lugar.

ofrendaY por fin fue llegando la mañana!!!, nos preparamos para las ofrendas, y la ceremonia de "TRAER" al TATA INTY, atarlo a la INTIHUATANA de nuestros corazones para no dejar que siga avanzando por el cielo y dejarnos en un eterno invierno.

El cielo estaba maravillosamente despejado, y las lágrimas ya empezaban a aparecer en los ojos de quienes participábamos.

Ofrendamos a MAMACOCA, y las cositas que para cada uno encierra las huacas, sahumamos a los presentes, agradecimos de rodillas a la Madre Pacha por cuidarnos como nos cuida a cada paso del caminito, y así empezamos a batir cada uno algo con que hacer ruido, para que se despierten las torcazas remolonas, avisándoles que el Año nuevo, y el padre sol estaban viniendo por nosotros, para nosotros y para todos, repartiendo bendiciones!

Y así subimos la vieja escalinata que subieron los sacerdotes de antaño, a la misma hora con la misma intención, y eso es muy fuerte, para cualquiera que participe.

Cada paso, cada escalón era SAGRADO. Con la intención purificada y el corazón presto llegamos a la plataforma.

Tata Inti coloreando montañasLe cantamos a los Apus de las montañas, y llegaron las primeras palomas, los cantos y el batir de cajas, sonajas y demás se hacía cada vez más fervoroso... y las cumbres a nuestras espaldas nos mostraban los primeros rayos, y el fervor crecía... y la luz descendía por el valle, las montañas, y todo el SHINKAL se iluminaba de gratitud y alegría!

Ya brillaba por encima de las montañas frente a nuestros ojos... y allí vi cosas que nunca había visto, manifestarse a unas tenues nubes... como seres alados extendiendo sus brazos frente a nosotros... y si, al fin... allí estaba su primer rayo que partió el corazón de los presentes en un montón de pedacitos, como una bandada de colibríes alborozados... y el llanto... y el agradecimiento, nombrando a cada uno de los que recordamos, a "todas nuestras relaciones", los abrazos inolvidables y la alegría inconmensurable de estar allí en aquel preciso momento.

 

REGRESO

Que más puedo contarles, que la gente a nuestro cansado paso de la mañana nos agasajó con desayunos, panes caseros, docenas de empanadas... de lágrimas por la despedida, Nevenka y Lucas que se iban yendo... y nosotros... nosotros solo esperamos regresar el año entrante y encontrar al SHINKALITO quizá un poco menos solo y menos triste.

 

 

 

Gracias a MARIANA, por acompañar mi destino y ser el corazón del Shinkal, a Marce por ser el mejor "propio" y mi wauque, a María Eugenia por su trabajo y corazón y cuidar del "propio" como si fuera ella misma, a OMAR por ser el más grande de los "Impropios", nuestro ordenador, nuestro amigo leal, nuestro pilar, a MILI, por ser un pedazo de ancestros, nadie mejor que ella para representar el Inty Raimi, por tus ancestros MILI, a Nevenka por sus relinchos y su eterna compañía, a Lucas por descubrirnos y descubrirlo, a Manuel y cada uno de los suyos, simplemente por ser, a la mama de Ricardo Saúl, por llenar nuestras pancitas, a Ricardo Saúl, por mostrarnos que la invisibilidad es posible, al arroyo por llevarse nuestras cosas, a los montes por escondernos y enseñarnos, al Yastay por permitirnos realizar nuestra labor, a los duendes mishina y a cada uno de los perros que nos acompañaron a cada momento del camino, a la pareja de conocidos por mostrarnos cual es el camino correcto y porque los SINCHIS se levantan.

A mi Padre, por ponerme de prepo en el camino.

A Gracielita por cuidar de nosotros y de cada una de las personas con quienes trabajamos.

A todos los que de alguna u otra manera nos ayudaron o entorpecieron para llegar.

A cada una de las personas que con y junto a nosotros trabajan desde Cruz del Sur (Amelia, Pacha, Ardilla, Danallama, Edu, Walter) en el duro arte de recordar, a los que pasaron por nuestras ceremonias y sobre todo por los que pasarán.

 

Juan Acevedo Peinado

26 de Agosto del 2005

 

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