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Shamanismo
El shamanismo americano posee una fuerte espina dorsal, que empieza en Alaska y continua hasta tierra del fuego, quizás hasta podamos decir sin temor a una equivocación que más allá del estrecho de Beríng se une al shamanismo originario, en Siberia, uno de los lugares donde algunas de estas prácticas llegaron tras miles de años de largo peregrinaje.
En Sudamérica, algunas de las prácticas más poderosas se encuentran relacionadas con la ingesta de las denominadas “Plantas Maestras”, llamadas así por las diferentes etnias merced a su particular capacidad de transmitir conocimientos muchos de ellos de índole pragmático.
Este tipo de shamanismo a sido denominado por algunos autores como “Vegetalismo amazónico"
Estos conocimientos han sido puestos en práctica durante los últimos 5000 años, con gran efectividad para la mayoría de estos pueblos ancestrales.
En la actualizad muchas de estas prácticas se encuentran en pleno retroceso, bien sea por situaciones culturales, sociales, políticas o económicas regionales, o bien por problemas de biodiversidad y recursos biológicos.
Sin embargo en los últimos 15 años muchos maestros vegetalistas, (así denominados aquellos cuya pericia en el manejo y administración de diferentes plantas o “palos”) han enseñado y abierto estas practicas a los occidentales permitiendo así su estudio, práctica y conocimiento por parte de mestizos o simples gringos o criollos interesados, quizás se trate de una forma de mantener una tradición que de otra manera se vería olvidada o extinta, quizás se trata de una forma de adaptación, o sencillamente de un legado trascendente que se enmarca en el cumplimento de los 500 años de la conquista española.
El shamanismo implica una determinada serie de procedimientos basados en la idea de un mundo completamente vivo, si el concepto de vitalismo tiene alguna utilidad, sin lugar a dudas es esta, todo se encuentra relacionado, por una energía de vida o de conciencia, el shamán no es otra cosa que un intermediario en este terreno, entre lo mundano y lo espiritual, es una especie de médico, político, psicólogo y sacerdote, pero sobre todo no deja en ningún momento de ser una persona más de su clan o tribu o sociedad.
El shamanismo contempla una de las más poderosas herramientas conocidas por el hombre, la imaginación, y como ninguna otra práctica, la pone en funcionamiento.
El shamán se caracteriza por entrar y salir de un estado particular de conciencia desde el cual opera en esa otra realidad, donde se sumerge para buscar la salud o el alma perdida por el padeciente o consultante.
Existen diferentes rangos o especialidades si se quiere, aunque cada practica encierra sus particulares ritos y conocimientos, como por ejemplos los herboristas, expertos en farmacopea vegetal, los hueseros, quienes se encargan de dolores, articulaciones y huesos, los adivinos, los curanderos y los hechiceros, cuyas especialidades y dones les permiten obrar para bien o para mal.
El shamán es alguien preocupado no solo por su comunidad sino también por su entorno, por lo cuál también sería algo así como uno de los primeros ecologistas.
Desde los INUIT (esquimales), pasando por los pueblos de las praderas de EEUU, que nos han dejado gran cantidad de conocimientos y costumbres, en Centroamérica, los Mayas y sus calendarios , Aztecas y Toltecas con sus conocimientos y su arte , y en sudamerica, entre las que quizás se destaquen por ser más conocidas la Quechua, la Aymará, y las etnias amazónicas, como las Shuar, Shipibo, Conibos, Ashninka o Shanomami.
Pero estas solo son representantes de MILES de etniás que florecieron y desaparecieron de la faz de la tierra, más no asi sus logros y conocimientos, que fueron heredados por los diferentes pueblos que permanecen VIVOS hasta nuestros días.
En nuestro país son todavía muchos los pueblos que conservan sus tradiciones, desde los Mbýa a los Mapuches.
Todos estos pueblos comparten un elemento importante como sacramento, lo que conocemos como “Éxtasis visionario” sea ya por ingesta de substancias vegetales que las provocan o por prácticas específicas que llevan de una forma u otra a los mismos terrenos.
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