Dietas de aislamiento

La práctica de la denominada “Dieta con Plantas Maestras” es para algunos “el trabajo curativo por excelencia para mente, cuerpo y espíritu”, el legado más preciado de la Medicina Tradicional sudamericana.

Se trata del pilar de la curación dentro de lo que se conoce como “Shamanismo sudamericano”.

“Dieta”, dentro de este contexto, implica el ayuno dietario, sin sal, azúcar ni engordantes, así como el ayuno de palabras que provee el silencio. También se las conoce como “dietas de asilamiento”.

El imponente marco natural, el retiro introspectivo en soledad, el ayuno, los baños de vapor, la toma de plantas depurativas, medicinales y Plantas Maestras generan un profundo encuentro de la persona con si misma generando un trabajo de transformación personal de características únicas.

Dentro de las comunidades occidentales es muy difícil encontrar los momentos y el espacio para el silencio, la ausencia de palabras nos permite restablecer nuestros canales de atención para así poder escuchar aquello que el espíritu desea transmitirnos.

Las infusiones depurativas, las purgas y los baños de vapor permiten a nuestro cuerpo purificarse de forma sencilla y natural, encontrar el equilibrio que el mismo necesita, fortificando nuestras defensas interiores.

De esa forma, nuestra mente se encuentra en una situación privilegiada para descender a lugares olvidados, para buscar, encontrar y reparar aquello que nos aqueja, lo que nos llena de dudas y dolor, para recordar lo olvidado, para así conocernos mejor. Ya que no podemos lidiar con aquello que no conocemos, es importante sacarlo afuera para poder reconocer, trabajar en ello y sanarlo.

El pleno contacto con la Madre Naturaleza nos permite trabajar el encuentro con lo primordial, con lo Sagrado que habita dentro de cada uno de nosotros.
Dietar implica que un conocimiento olvidado, pero que habita en nosotros, aflore, se haga presente, de esa forma aprendemos de cada circunstancia que se nos presenta.

Aprendemos a valorar nuestro propio camino, y aquello que nos rodea.

Las Plantas Maestras nos permiten penetrar en espacios interiores y exteriores que se traducen en conocimiento y aprendizaje.

“Es su savia que nos enseña y nos cura”.

Es un trabajo profundo y enriquecedor, es ante todo una experiencia de vida, es un acto de sanación personal y -a través del mismo- de todas nuestras relaciones.

 

Para tener en cuenta:

Esta actividad no es recomendada para:

  • Personas con dolencias crónicas, medicadas y que no puedan dejar la medicación por el lapso de 7 días.
  • Personas con fobia los lugares abiertos o la oscuridad.
  • Personas alérgicas a la picadura de insectos.
  • Personas que no puedan realizar trabajos físicos de esfuerzo.
  • Personas con problemas cardíacos o de hipertensión.
  • Personas con problemas con dietas bajas en azúcar.

 

 

 

 

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