Archivo de la etiqueta: inty raymy 2007

Inty Raymy 2007 – Parte 5 y 6

Parte 5

Omar Merodio:

El día del Inty Raymi, pasamos por la querida Escuela nº 40 y si bien los chicos ya habían partido hacia el Londres, para el acto en la Plaza, charlamos con la Portera y con Ángel, un jóven estudiante que se desempeñaba entusiastamente ayudando a Leticia, una profesora de Folklore y Quechua.

Nuestra idea era invitar a los niños a participar -como todos los años- del festejo, con el agregado de algunas actividades especialmente dirigidas a ellos. Ángel nos aseguró que en la plaza transmitiría nuestro mensaje a los chicos, y que vendría acompañado para estar presente durante la noche.

Combinamos con ellos para que se acercaran al campamento a buscar las bolsas con ropa y útiles que habíamos transportado, tras lo cual emprendimos el regreso al campamento.

Enorme fue nuestra alegría al encontrarnos con Marcelo, quien acababa de llegar hacía minutos, junto con El Negro, un gran amigo suyo de Mar del Plata. Hicimos nuestros preparativos y partimos temprano hacia el Centro Ceremonial del Shinkal.

Rosa, Dalia, El Negro, Mariana, Juan y Omar

Rosa, Dalia, El Negro, Mariana, Juan y Omar

Lo primero que hicimos fue pasar a saludar a Don Manuel, Rosa y su entrañable familia. Como todos los años, verdaderamente, no tenemos palabras para agradecerles la hospitalidad con la que nos reciben. Son un gran ejemplo de la humildad y la sencillez para nosotros.

Luego caminamos hasta el pie de la Plataforma Occidental de Altura, el mismo lugar que habíamos elegido el año pasado para pasar la noche.

El Sol estaba ya casi por ocultarse tras las montañas, y todavía nadie había llegado. Aprovechamos para subir a la plataforma occidental, para recibir los últimos rayos de Tata Inty. Desde allí pudimos ver que comenzaba a llegar gran cantidad de gente. Justo a tiempo!

Además de numerosos lugareños, Ángel había llegado con unos cuantos niños y niñas, muchos de los cuales habían estado años anteriores.

Soplada de Tabaco, por la tarde

Soplada de Tabaco, por la tarde

Para ellos, además de una charla apropiada, realizamos una Corpachada, una ofrenda para la Pacha Mama. Era una deuda que teníamos con ellos, dado que no todos pueden quedarse a pasar la noche entera, y sin embargo regresan con todo su entusiasmo al amanecer para recibir el Sol… Habíamos decidido dedicarles algunas actividades durante el atardecer para que se sientan más partícipes.

Nos emocionamos mucho viendo sus caritas, y mucho más aún cuando aparecieron las Ñustas, las damitas que el año pasado nos habían preguntado regresaríamos este año.

Parte 6

Y la noche cayó

Xuan Pablo Gonzales:

Ñustas que nos acompañaron

Ñustas que nos acompañaron

Caía la noche y allí estábamos niños y jóvenes indyos, mestizos, y criollos, y también algunos abuelos del lugar, iniciando la ceremonia, en círculo, y haciendo una nueva ofrenda, más grande esta vez.

En un momento nos separamos, los hombres por un lado, y las mujeres por otro. No sé que hicieron las mujeres, pero los hombres avanzábamos en fila indya, en silencio, en la noche oscurísima y estrellada por entre las ruinas del Shinkal, corazón de la rebelión indya en esta tierra nuestra.

Cuando pasamos por la kallanka, apenas atravesar esa puerta a cielo abierto todos después coincidimos en la entrada a algo mágiko, y escuchamos voces y sentimos sombras y presencias antiguas, custodiándonos.

Ibamos a pedirles permiso a los sinchis, antiguos guerreros del lugar, que bien nos recibían.

En un momento nos sentamos, y hablamos un poco, entre las pirkas, entre las piedras. Uno de los lugareños, que estaba más borracho que una damajuana, hizo catarsis y rompió a llorar, lamentando la muerte de su madre, lamentando que su mujer lo hubiera abandonado.

El Sinchi Wasi y lo sagrado

Omar Merodio:

Debemos  hacer  especial mención a este lugareño, C., quien tanto nos enseñó esa noche, tal vez uno de los que mejor captó el sentido del Inty Raymi.

Apareció durante la tarde e intercambió palabras con prácticamente todos nosotros. Podíamos ver que se había excedido con la bebida, pese a lo cual fue respetuoso en todo momento.

En una de nuestras conversaciones, le comenté acerca de la Corpachada, la ofrenda a la Pacha Mama que habíamos realizado un rato antes junto a los pequeños del lugar, y que nuevamente realizaríamos antes del amanecer. Preguntó si podía traer algunas cosas para ofrendar, a lo que respondí afirmativamente, con alegría.

Partió hacia su casa, y al caer la noche regresó con cuatro calabazas de su propia huerta para ofrendar, y dos vinos pateros, uno de ellos también para la Pacha Mama! (el otro, por cierto, era una delicia).

Calabazas para ofrendar

Calabazas para ofrendar

A lo largo de la noche, pidió algunas veces la palabra, y aunque para algunos una reacción esponténea ante su «machada» entonación fue la risa, otros tomamos conciencia de la sencillez y sabiduría que encerraban sus palabras, o bien del enorme misterio y la búsqueda de respuesta a las preguntas eternas, como la que pronunció: «¿qué es la vida?»…

En el Sinchi Huasi, los hombres nos reunimos para realizar nuestras tareas… Y en el momento de realizar nuestros pedidos, pedimos a los Sinchis que se levanten por esa noche, y nos protejan así como al lugar. Cada uno expresó en voz alta su pedido para los Sinchis.

Cuando llegó el turno de C., me sorprendió, en principio, que se dirigiera a «Dios y a la Virgen» para pedir que su madre y esposa vuelvan a estar con él, justamente por haber sido aquél lugar escenario de duros y sangrientos enfrentamientos entre quienes protegían su tradición, sus familias, su tierra y su existencia, y quienes vinieron a imponer tantas cosas, entre ellas su Dios…

cantores

Cantores

Sin embargo, en aquel momento comprendí lo que hasta ese entonces no había logrado comprender… no hay rivalidades… si de hecho varios de nuestros icaros (cantos sagrados) también mencionan o invocan a Jesucristo, o la Virgen, es porque lo importante es el concepto de Lo Sagrado, más allá de cómo se lo represente cada cultura.

Para nosotros, hay una diferencia bastante grande entre lo sagrado y lo religioso (que daría para una nota entera), pero baste con decir que lo Sagrado es algo que sentimos no como algo que uno experimente solamente en un templo, sino como la creación toda, los cuatro elementos, la vivencia de lo sagrado en el día a día, la comunión con todos los seres… vivos o inorgánicos.

En aquel momento C. muy bien había captado aquella esencia y se dirigía, no a lo Dogmático, sino a lo que para él era el referente de lo Sagrado. Y eso me pareció sumamente importante y esclarecedor.

Aunque no terminen de agradarme los sincretismos y una parte mía todavía desee que nunca se hubiera perturbado la existencia de los pueblos originarios, debo hoy comprender y aceptar que mientras las tradiciones perduren, así como el concepto de lo sagrado… el sincretismo es simplemente una parte inevitable del proceso…

Más allá de estas reflexiones sobre el sincretismo, ante el pedido de esta persona de que su difunta madre vuelva a estar con él, pensé para mis adentros que siempre hacemos fuerza para que los pedidos de las distintas personas puedan concretarse. Sin embargo, en aquél momento, reflexione acerca de la imposibilidad de aquél pedido… qué extraña sensación aquella de no poder «hacer fuerza» por algo tan radical como traer a la vida a alguien que ya se retiró de este mundo…

Suele ser gratificante saber que la fuerza invertida en el pedido de alguna persona ha dado sus frutos. Nos alegramos cuando nos cuentan que sus pedidos han podido concretados. Sin embargo, el pedido de C. estaba claramente más allá de cualquier fuerza que pudieramos hacer, o buena intención que pudieramos tener…*

Xuan Pablo Gonzales:

Cinchando la noche

Cinchando la noche

Agradecimos, guiados por los niños indyos, por esa noche, y volvimos junto al fuego, junto a las mujeres, como una vieja tribu, que se completaba. Cantamos, guitarreamos y tamboreamos por horas.

M. el músico que me había cruzado el día anterior, apareció paseando en la oscuridad tocando la quena, como un duende del lugar, y cantó su himno-canción, para el Pedro, para el Shinkal, para el Viento, la Luna y el Sol.

Después algunos nos separamos, por turnos, y entre las ruinas bebimos el té sagrado de la Pachamama.

Volvimos al fuego, a la tribu, y seguimos musikeando, hasta que comencé a sudar y sudar, y como era el momento de alejarse volví a la kallanka, y en el cielo estrellado cruzado de estrellas fugaces, ví una chakana kolorida hecha wiphala, cruzandina de arcoiris escalonados, puente puente.

Después de un rato largo ahí bajo el cielo inmenso, volví a la tribu, al fuego.

Omar Merodio:

Las voces del lugar

Corpachada a la madrugada

Corpachada a la madrugada

Fue un gusto muy grande tenerlo presente a Walter, el secretario de Cultura, junto a su esposa y su madre. Walter nos ha dado una importante mano todos los años, entre otras cosas, con la difusión y la leña que utilizamos para alimentar alpalabra durante la fría noche del IntiRaymi.

Tuvimos oportunidad de intecambiar algunas palabras sobre el sentido de aquellos encuentros, de lo antiguo, y de la importancia de ese centro ceremonial para acudir -en soledad- a buscar consejo.

A medida que la noche fue avanzando algunas personas se retiraron a sus hogares, y otros nos quedamos velando la noche, sinchando el tiempo…

Cada uno tuvo su propio momento para alejarse un instante del fogón, y buscar un lugar donde escuchar en su interior las voces del lugar, sus enseñanzas, consejos, visiones.

Las montañas comenzaron a iluminarse

Las montañas comenzaron a iluminarse

Cerca de las 6 de la mañana, cuando comenzaba a clarear, de pronto escuché a Juan hablar en Ingles… Pensé para mis adentros que debía estar imaginando aquella conversación, porque no me resultaba nada esperable escuchar aquel idioma… Pero no… Los minutos pasaron y debí convencerme: así que fui hasta el fogón, y -efectivamente- había llegado una pareja, si mal no recuerdo de Australia… Y se habían acercado para compartir la salida del Sol… Efectivamente, aunque ella hablaba castellano, él solo hablaba inglés y Juan había estado conversando con ellos. Nada es casualidad, y -al igual que en cada ceremonia y cada festejo- están los que tienen que estar, y me alegré de estar recibiendo compañía de tan lejos, que hayan decidido pasar a compartir aquellos momentos junto al grupo.

El regreso de Tata Inti

Ascenso a "la Pirámide"

Ascenso a «la Pirámide»

La salida del sol, fue más que especial… inicialmente tuvimos la sensación de que el Sol iba a salir más temprano que de costumbre… Mientras nos encaminábamos a realizar la corpachada, algúnos sentíamos que el sol podía salir en cualquier momento y nos apuramos un tanto para realizar el acenso a la plataforma oriental («la pirámide»).

Una vez allí, ocurrió lo mismo que todos los años… Pusimos toda nuestra fuerza e intención para «traer»  de regreso al Tata Inty, el cual se hizo esperar… Interminables (y hermosos) momentos nos parecieron aquellos, y hubo que cinchar duramente… pero finalmente el Sol salio radiante y pleno para todos…

Fue una alegría muy grande ver a muchas personas acercarse, aunque sea al amanecer, para recibir el Sol, incluyendo a C., que tenía que levantarse bien temprano para ir a trabajar pero decidió regresar para compartir ese importante momento con todos.

Xuan Pablo Gonzales:

Cinchando al Sol

Cinchando al Sol

Las horas iban pasando, el amanecer se iba perfilando, y subimos a la Pirámide del Sol, a seguir tokando y tamboreando y musikeando porque había que seguir y no podíamos parar, esperando que el Corazón del Cielo volviera a brillar, después de la larga noche – esperando que el Corazón del Cielo volviera a latir con el Corazón de la Tierra.

Sus rayos atravesaban las montañas, sentíamos su calor, asomándose lenta lenta lentamente, hasta que lo vimos, lo recuerdo inmenso, recibido y recibiéndonos, regalándosenos y bañándonos de luz y calor y color y amor, sí, algo así dijimos después, en ese Inti Raymi amanecer que parecía un milagro de la Eternidad.

 

Omar Merodio:

Epilogo

* ¡cómo suelen ser las cosas…! muchas veces lo más mágico y misterioso es justamente lo más sencillo.

Descendimos de la pirámide

Descendimos de la pirámide

¡Cuán gigantesca fue nuestra sorpresa cuando, en el micro de regreso, Marcelo nos comentó que la Madre de C. estaba viva…!!!

No importa que mi mente hubiese regresado a su funcionamiento racional, y pensara que -obviamente- nosotros nada teníamos que ver con aquello. Lo importante era la alegría de saber que -por más imposible de concretar que pudiera haberme parecido aquél pedido de C. realizado en el Sinchi Wasi- en ese preciso instante, y de ahí en más, estabamos parados en un universo en el cual, sencillamente, la madre de C. nunca había partido de este mundo…

 

[box style=»1″]Queremos hacer llegar nuestros agradecimientos:

  • a quienes donaron la ropa y los útiles que entregamos a la escuela nº 40 del Shinkal.
  • a Marieta, quién tomó las fotos que ilustran esta nota!
  • a Rosa, Manuel y toda su familia.
  • al secretario de Cultura, Walter, y a todo su equipo
  • a la radio FM Quimivil
  • y a todos los que -de una u otra manera- estuvieron presentes allí, sinchando con nosotros.[/box]

Inty Raymy 2007 – Parte 3 y 4

Parte 3 – Yuyanas

Michina, en el campamento

Michina, en el campamento

Soñé muchas cosas mientras viajaba, a veces el dolor de una puntada me despertaba, solo le pedía a mi cuerpo que me dejara hacer lo que tenía que hacer.

Alguien “se llevó” el estuche de CDs de Mariana, un último chiste, allí estaba Taky Ongoy que siempre nos gusta escuchar en esos días.

Córdoba y San Fernando quedaron atrás.

Desperté con ánimo, hasta de tomarme unos mates con los chicos, charlamos sobre lo que nos había pasado, el nuevo ciclo, el nuevo año tendría que traer algunos cambios.

Me anime a bajar del micro en Tinogasta y regodearme con el paisaje y el sol de la mañana, era un tiempo espléndido, ojalá el 21 amaneciera así.

Londres

camino al Shinkal

Camino al Shinkal

Sonrisas, como para no tenerlas, ya estábamos en Londres!

Bajamos todos los paquetes y las mochilas, los choferes a diferencia del trato que nos dispensaron en Retiro ahora que sabían mejor lo que veníamos a hacer después de charlarlo en diferentes momentos, nos saludaron y nos desearon mucha suerte.

Me pareció ver a alguien conocido que venía caminando por la vereda en la que estábamos, a pasos de la plaza.
Sí, era Juan Pablo González, UMA, con sus rastas, un escritor maravilloso con quien hermanamos camino hace ya unos años compartiendo historia, un alegrón, las cosas ya empezaban a fluir.

Paso obligado por la municipalidad.

Secretaría de cultura y turismo, sale el Walter, su mirada me dice… «Huy, vinieron nomás… con todo lo que tengo que hacer para la fiesta del pueblo».

Nos recibe amablemente con un «¿Qué necesitan?».

Fuimos expeditivos, aprendimos la fórmula.

Leña, radio, que el colectivo que va hasta el Shinkal haga un último viaje a las 24 hs para el pueblo, para que la gente pueda ir y venirse a esa hora; si están listas las cabañas de la muni, una para agilizar el trabajo y no tener que armar campamento (no están inauguradas… hay que armar campamento); traslado hasta el camping con todas las cosas.

Cabañas

Cabañas

Concedido, sin vueltas ni restricciones.

La radio FM Quimivil, único medio de comunicación en la zona, ya que para la zona del Shinkal no hay línea telefónica y -en ese entonces- no había señal de celular hasta Belén, tuvo problemas técnicos. La nuestra es una entrevista corta, pero siempre sirve, es muchísima la gente a la que se llega por este medio, invitamos a los músicos a que se hagan presentes las noche del 20.

Increíble, una combi a nuestra disposición para llegar al camping… la atestamos de cosas.

13 hs, a casi 24 de haber emprendido el viaje, estamos por fin frente al arroyo de la acequia… no puedo aguantar, me saco la ropa y me pego un buen golpe de agua, lo voy a necesitar, hay mucho, mucho por hacer.

Un colibrí, Quenti, Quenti! Se descuelga de una rama y nos pasa volando casi al lado, un señor recibimiento.

Michina también viene a saludarnos!!! (es la gata que nos acompaño el año pasado) ahora solo falta la Picha (la perrita que nos acompaña desde la primera vez).

El dolor persiste pero hay una actitud diferente, ya estoy donde tengo que estar, así que si quiere doler que duela… se suma un fuerte dolor en la espalda a la altura de los pulmones, posiblemente de una mala posición al dormir en el micro… si la cosa no mejora o llegase a empeorar, Omar deberá ponerse al frente… sé que esta preparado.

Omar es vital, no se puede pensar en Otorongo Wasi sin Omar, su dedicación, su trabajo constante, su entrega.

Whipala en el campamento

Whipala en el campamento

A veces siento que solo soy la carcaza, la parte de afuera, que da la cara, y que Omar maneja desde detrás… y detrás de Omar, Milu Monona… y desde detrás de nosotros Mariana, desde un mundo plagado de gente, pasado, futuro y sombras donde nosotros somos simplemente perfectos desconocidos.

El agua esta fría y transparente… como siempre, me fundo en el paisaje, las montañas, el cielo sin nubes, un jote pasa rozando la copa de los árboles, nuevamente encuentro el sentido, la magia viene cabalgando desde los montes, y estamos ahí para recibirla…

Parte 3 – Akuychis nokayku riku Sacha

Las cosas sencillamente son, esa tarde salimos buscando una calle trasera que esta a solo unos cientos de metros del campamento para adentrarnos al monte, pero hay una nueva valla perimetral que cuando la miramos nos dimos cuenta de que era imposible sortearla, por lo cual decidimos salir del camping y meternos al monte cerrado.
Y cuando digo cerrado, es cerrado… costumbre personal no utilizar el machete a no ser que sea tremendamente necesario.

Un pequeño sacrificio de sangre al monte nuca le viene mal, yo ofrezco mis manos y mis brazos a los espinillos para que ellos hagan su labor y se cobren lo que le pertenece al Yastay, es mi manera de pedir permiso para que las cosas salgan como tienen que salir, ni mas ni menos.

Uma, Mariana, Omar y yo dimos un largo recorrido hasta que dimos con lo que buscábamos.

Mientras escribo me acaricio una cicatriz que quedo en uno de mis dedos índice de este recorrido.

Nos dejamos llevar por las señales.

Juan, el Negro, Uma, Omar, Marieta y Mariana

Juan, el Negro, Uma, Omar, Marieta y Mariana

Los pájaros… ¡qué tema el de los pájaros! Se me ocurre pensar en que tengo que escribir algo sobre ello, sobre esto que muchos nombran como el «Lenguaje de los pájaros», que ciertas personas entienden o parecen entender.

A mi se me da por tratar de entenderlos.

Y ellos nos señalan cosas.

Un jote se empeña en dar giros cada vez más bajos sobre un lugar específico, justo alli encontramos una conana, signo inequívoco de que vamos por buen camino.

Encontramos lo que buscamos para la ceremonia de mañana…

Inty Raymy 2007 – Parte 1 y 2

Inty Raymy 2007

Un fin de ciclo necesario, un comienzo iluminado.

Parte 1 – Cuesta arriba

En verdad este última parte del ciclo ha sido para los miembros del comunitario una verdadera cuesta arriba, lo cual se presento como una seria y severa prueba a sortear.

Tal fue así que tuvimos que cuestionarnos si podíamos viajar a realizar este encuentro anual.

En primer lugar la cuestión económica fue definitoria: el terrible aumento de los pasajes, así como las escasas posibilidades de dejar nuestras actividades que son nuestros ingresos.

Días atrás comentábamos con Omar que Otorongo Wasi sé ha transformado en una especie de ONG que increíblemente… es solventada por nuestros propios bolsillos!!!

Si bien parece gracioso es todo un tema (ya que nuestros bolsillos no están nada llenos…!).

La sensación de estar siendo puestos a prueba por valla uno a saber que, era inmanente, se sentía en la piel, flotaba en el aire.

A medida que se acercaba la fecha de partida las cosas se ponían cada vez más difíciles.

Idas venidas, llamadas telefónicas, gente interesada que finalmente no viajó, horas y horas de entrevistas con interesados, gente que ofrecía cosas, departamentos atestados de bolsas con donaciones de ropa que la gente gentilmente nos acercaba, estallido de mails, compromisos que resolver antes de partir, exámenes, imposibilidad de comunicarnos con Catamarca, y una larga lista de etcs.

A último momento parecía que teníamos resuelto el tema del traslado de los bolsones de ropa, motivo por lo cual decidimos resignar algunos días ya que nuestra idea original era partir el jueves o el viernes 15, pero lo cambiamos para el Lunes por esta posibilidad, que… finalmente también se cayó.

Todo esto generó muchos nervios, malos entendidos, en fin… una sensación poco grata que se resume en una frase que me dice Omar por teléfono «todo esto le quita gracia a hacer cosas buenas, parece que el sacrificio fuera mayor…»

Yo no tengo dudas: las cosas están bien hechas, lo siento en el corazón, no es un precio, es una prueba.

Los pensamientos iban y venían pero para mi solo una cosa era segura: No sabía cómo, pero el 20 estaríamos en el Shinkal de Quimivil!

Parte 2 – A buen entendedor, pocas palabras bastan

Estaba resuelto: finalmente el lunes a las 13:30 saldríamos para Catamarca.

Unas muchas cosas, sobre todo los nervios contenidos, me trajeron un terrible cólico intestinal que casi me impedía moverme. «Y ahora esto…! lo que me faltaba!»

Así comenzó nuestro viaje: doblado de dolor y sin poder hacer esfuerzo, todo parecía seguir amenazando la salida.

Cargar con la mochila era penoso, ya en la terminal los minutos pasaban y Omar, Milli y Mariana estaban cargando enormes bolsones con la ropa que gente amiga nos había alcanzado a la casa de Omar.

Ariel, el médico amigo, puso gentilmente a disposición su auto para alcanzar todo esto hasta la terminal, GRACIAS!!!

13,25 hs, sin noticias. Estoy un poco desesperado.
13,27 hs, me avisan que están en el andén, ya están sacados los pasajes y el micro por partir, cargué con todo lo que tenía a mi alcance. Un último sacrificio. Bien lo valía. Si de eso se trataba, eso le daría.

Al carajo los intestinos!!!

Dos frases esclarecedoras y reveladoras:

  1. [box style=»1″]Por parte del chofer de la empresa Gutiérrez que al ver los bolsones puso cara de poquísimos amigos y nos avisaba que con eso no podíamos viajar. A esas alturas sus palabras no eran un problema para ninguno de nosotros, nos arengaba acerca de que semejantes bultos debían enviarse como encomiendas, ya que si él nos permitía llevarlos de esa manera «LA EMPRESA PERDÍA PLATA».
    Le explicamos acerca del contenido y el fin de dichos bolsones (donaciones para la escuela 40 del Shinkal) a lo que nos contesto «YO QUIERO QUE LA EMPRESA GANE PLATA, NO QUE PIERDA, PORQUE ASI ME PAGA MI SUELDO» (sic. Chofer).
    Finalmente accedió a llevarlos… GRACIAS ENTONCES POR PERMITIR QUE LA EMPRESA PIERDA DINERO PARA QUE AL MENOS ALGUNAS PERSONAS GANEN ALGO DE ROPA.
    [/box]
  2. [box style=»1″]Por parte del changarín que debía subir el equipaje y los bultos a la bodega del micro «MAS VALE QUE ME DEJES UNA BUENAS PROPINA POR TODO ESTO!!! (con cara de pocos amigos).
    SIN COMENTARIOS.
    [/box]

13,40 hs, nos despedimos de Mili que quedo con lágrimas en el andén, es la primera vez que uno de nosotros se queda atrás.

Solo sé que estoy sentado, dolorido, y que el sueño se cuela en mis ojos, escucho a Mariana y a Omar, como de lejos, hablan con Ariel, nuestro médico amigo que me aconseja como manejarme, le hago caso, es un buen amigo de la casa.

Quisiera mirar hacia atrás y ver como van quedando kilómetros a mis espaldas, me alegra saber que estamos en viaje, siento que pasamos la prueba, como grupo, como personas, y mientras me duermo pienso en lo increíble que es llevar adelante un Inty Raymy en el Shinkal de Quimivil…