Archivo del Autor: Otorongo Wasi

Concurso Rincón Gaucho en la escuela

(enviado por Rodolfo Lobos Molas)
Hasta el 21 de agosto
Por sexto año consecutivo, la Fundación Cargill, el Ministerio de Educación y el diario La Nación, convocan a los alumnos de las escuelas rurales a escribir las historias de pago chico. La propuesta consiste en escribir un relato sobre las culturas indígenas, los mitos, las leyendas, la evolución de la agricultura y ganadería, oficios rurales, artesanos, payadores y demás personajes locales.
El objetivo del concurso es promover la escritura y lectura, estimular la comunicación entre la escuela y su entorno, y revalorizar los testimonios de vecino y familiares, en tanto permitan el registro de la transformación del lugar, de las costumbres, del trabajo y hasta de la manera de expresarse.
Podrán participar alumnos de quinto a séptimo grado de escuelas rurales primarias y de primero a quinto año de escuelas rurales secundarias de todo el país. Las presentaciones pueden ser a máquina, computadora o a mano. Los textos podrán enviarse en forma gratuita a: Respuestas Postales Pagas – Concurso Rincón Gaucho en la Escuela – Apartado Especial N° 42, CP 1002, Leandro N. Alem 192, CABA. Las bases además serán enviadas a sus escuelas en las próximas semanas.

Sobre premios, ganadores y más información:campnacionaldelectura@me.gov.ar
Bases click aqui

[@more@]

Sitio Web

(por Omar)
Esta breve nota es para agradecer a tanta gente que nos acerca comentarios positivos sobre nuestro sitio Web. Nos alegra poder brindar una herramienta útil. Siempre tenemos muchas más ideas que las que podemos llevar a cabo con los recursos disponibles.

Sin embargo les comento que, aunque nos demoremos algunos meses más, estamos preparando una renovada versión de nuestra Web que será (al menos eso esperamos!) mucho más clara, atractiva e instructiva sobre los diversos temas que nos aúnan!

Como siempre, agradecemos a todos los que nos envían sus comentarios, sugerencias y aportes; así como a los que nos envían material para nuestro Blog o bitácora.

Este año vamos a trabajar mucho más intensamente que otros, porque los tiempos así lo requieren, y sería más dificil hacerlo sin el apoyo y afecto de todas las personas que se acercan a nuestro comunitario y nos brindan su reconocimiento!

Así que, una vez más, gracias a todos y todas!
Sonkoymanta! (desde nuestro corazón)

[@more@]

Apagar la Luz (28 de Marzo, la hora de La Tierra)

(enviado por Ricardo Ocampo)
APAGA LA LUZ, DURANTE UNA HORA
ESTE 28 DE MARZO A LAS 8:30 P.M.

"La Hora de la Tierra" empezó en 2007, en Sydney, Australia y participaron 2,2 millones de hogares y comercios apagando sus luces por una hora. Un año después este evento ya se había convertido en un movimiento global de 100 millones de personas en 35 países. Lugares emblemáticos como el puente Golden Gate en San Francisco, el Coliseo Romano, Nueva York, estuvieron en oscuridad, como símbolo de esperanza por una causa global que se vuelve más urgente cada hora.

La Hora de la Tierra 2009 es un llamado global de acción para cada persona, negocio y comunidad. Es una alerta para levantarnos y asumir, todos, responsabilidades e involucrarnos en el trabajo por un futuro sostenible. Iconos arquitectónicos modernos y sitios emblemáticos desde Europa hasta América estarán apagados. Gente en todo el mundo apagará sus luces y se unirá para iniciar una reflexión acerca del futuro de nuestro preciado planeta.

[@more@]

Más de 60 países participarán en La Hora de la Tierra 2009. Este número crece día a día conforme gente como tú entiende cómo una acción tan pequeña puede lograr un cambio tan importante. Tú puedes hacer la diferencia.

La Hora de La Tierra es un mensaje de esperanza y de acción.

Únete a esta cruzada de La Hora de La Tierra 2009. Este 28 de marzo a las 8:30 pm apaga tu luz.

http://www.youtube.com/watch?v=6hF7u9D9oQU&NR=1

SUDAMERICA: Crítica al Informe de la “Comisión especial para investigar y analizar los sucesos de Bagua”





En relación con la dolorosa nota sobre la masacre de Bagua ocurrida en Junio del 2009, subimos hoy una nota sobre los resultados de la comisión que tendría que haber investigado sobre dichos sucesos, y su lamentable desempeño.

por Rodrigo Montoya Rojas, Lima
(Fuente: La Primera, CAOI – Genaro Bautista)

Luego de tres meses y tres semanas de trabajo, lo
que quedó de la “Comisión Especial para investigar y analizar los sucesos de
Bagua”, entregó su informe el 28 de diciembre de 2009. No era una Comisión
independiente del gobierno. La nombró el Ministro de Agricultura con tres
representantes del Ejecutivo: el padre
Ricardo Álvarez Lobo, Susana Pinilla Cisneros (ex ministra, antropóloga,
asesora personal del presidente de la República)
y Walter Gutiérrez Camacho; tres representantes de las Comunidades
Nativas: Pilar Mazzetti Soler, (Ex ministra), Carmen Gómez Calleja, religiosa
católica, y Jesús Manacés Valverde, indígena awajún, de la Asociación Interétnica
para el Desarrollo de la
Selva Peruana
, AIDESEP, y, finalmente, el sociólogo Manuel
Bernales Alvarado, por los gobiernos regionales.

El representante indígena Jesús Manasés, que fue nombrado Presidente de la Comisión, con el
voto unánime de todos sus miembros, y la
religiosa Carmen Gómez se negaron a firmar el Informe final, presentaron juntos
43 observaciones, y anunciaron que pronto entregarán un informe alternativo. En
su “voto singular”, el padre Ricardo Álvarez Lobo dejó constancia de su
desacuerdo entre otras cosas con lo que
el Informe dice sobre la responsabilidad del poder ejecutivo y la participación
de las fuerzas policiales y el ejército en los sucesos del 5 de junio. Walter
Gutiérrez, decano del colegio de Abogados de Lima, sólo asistió a una reunión
de la Comisión
y luego renunció. Es evidente que las discrepancias fueron mucho más
importantes que los posibles acuerdos, y que se trata de un fallido y
lamentable informe que carece de legitimidad.

[@more@]

Se cuidó muy bien el gobierno en no designar formalmente una Comisión de la Verdad. La llamó,
simplemente, “Comisión especial para investigar y analizar los sucesos de
Bagua”. Su objetivo fue: "determinar las causas y consecuencias de orden
socio-cultural, económicos, políticos y religiosos, que dieron origen a los
sucesos del 5 de junio de 2009, en la provincia de Bagua, con fines de
reconciliación” (p. 3). Dice el informe: “Esta Comisión decidió tomar en cuenta
los principios de verdad, justicia y equidad para la investigación,
independencia e imparcialidad en el trabajo, y de objetividad y exhaustividad
recomendados por la mesa uno y el relator de las Naciones Unidas. Asimismo,
concordamos que el informe final debía contener, de acuerdo a las sugerencia de
la mesa uno, la narración de los hechos ocurridos, las motivaciones de los
mismos, cómo y porqué ocurrieron, las consecuencias que acarrearon y las
recomendaciones para el Estado y la
Sociedad
para que los hechos no se repitan… Respaldamos la
preocupación por la justicia y la equidad social. Creemos en la verdad como un
valor supremo” (p. 86).

En alrededor de tres cuartas partes, el informe presenta “la metodología
del trabajo de la comisión, la situación de los pueblos amazónicos en el
contexto nacional y en el departamento de amazonas, el mundo awajún wampis, la
narración de los sucesos del 5 junio 2009, la cronología nacional y regional
antes de los sucesos de Bagua, la narración de los acontecimientos del 4 y 5 de
junio en la curva del diablo, estación 6, Bagua y Utcubamba, y la cronología
post acontecimientos hasta la formación de la comisión”. Consagran sólo 8
páginas a lo que llaman “análisis y esclarecimiento”, y 4 a sus recomendaciones. Como
anexos figuran en tres páginas el voto singular del Padre Álvarez y en 8, las
43 observaciones de Jesús Manasés y Carmen Gómez.

Luego de una atenta lectura del Informe, lo primero que salta a la vista
es su improvisación, descuido y falta de
reflexión. No hay en el Informe una bibliografía que dé cuenta de las fuentes
estudiadas. Los cuatro miembros que quedaban
pudieron haber decidido no entregar el informe porque la Comisión se desintegró de
hecho y no tuvo consenso alguno, lamentar lo ocurrido, y recomendar que otra
Comisión, de veras independiente, asuma
la responsabilidad en otras condiciones. Decenas de páginas sobre cronologías
varias e informaciones generales pueden ser
útiles cuando sostienen y nutren el análisis y fundan las conclusiones.
Lamentablemente, esto no ocurre en el caso del Informe que comento. Mencionaré
aquí un ejemplo para ilustrar lo que acabo de decir. En su sección sobre “el
mundo awajún wampis”, encontramos los textos siguientes:

“El jíbaro amazónico defiende la naturaleza. La tierra es la única
herencia que le va dejar a su linaje y ellos la seguirán conservando. Sabe que
no se debe vender la tierra porque la tierra no pertenece al hombre, el hombre
pertenece a la tierra. Uno de los propósitos del jíbaro es desarrollarse sin
alterar el medio ambiente. Busca un vivir de calidad, un mejor vivir, busca el
tajimat-pujut. Esa es la razón por la cual el amazónico maneja su bosque en
forma racional y rotativa, pensando en la nueva generación y en asegurar la
supervivencia de flora y fauna”. (Informe p.18).

“Con el tiempo el movimiento indígena amazónico ha encontrado su propia
voz y ya no necesita de intermediarios que hablen por ellos o le impongan una agenda”
(Inf. p. 22).

No es atrevido suponer que ambas citas corresponden a lo que el indígena
awajún Jesús Manasés contó o escribió
para la Comisión,
o que se trata de aportes de personas
que conocen muy bien el universo awajún, y que han entendido cabalmente la
novedad política de la emergencia indígena en Perú y otros países de América
Latina. Los textos figuran en el Informe
pero sus firmantes no los toman en cuenta en sus conclusiones. Si así hubiera sido, el Informe debería establecer
de modo transparente la primera responsabilidad del Sr. Alan García al imponer
decretos leyes que contradicen la
realidad vivida por los awajún. En repetidas oportunidades, los firmantes del
Informe dijeron que su Comisión no tuvo
el encargo de señalar responsabilidades ni hablar de culpables sino,
simplemente, de ofrecer recomendaciones para que los sucesos de Bagua no se
repitan, pero en abierta contradicción con esas declaraciones, responsabilizan
de lo ocurrido a los indígenas, a las Ongs, a parlamentarios del Partido
Nacionalista, a la Iglesia
de la región, al SUTEP, (p.79) y presentan a los indígenas como personas
débiles e influenciables.

Al gobierno le atribuyen “La
ausencia de un proceso de diálogo y una adecuada explicación e información a la
población indígena sobre el contenido de las normas y sus implicancias en
ausencia de un mecanismo y metodología de consulta de acuerdo al Convenio 169
de la OIT y la Convención Internacional
de Promoción y Protección de la Diversidad Cultural de la UNESCO”. (p. 78). Esta
falta de comunicación, como responsabilidad mayor es el pequeño ratón en el
parto de los montes que el Informe encierra.

En el informe no se dice en
ninguna parte quién o quiénes dieron la orden de reprimir y cuándo; tampoco se
pregunta por qué los jefes de la
Policía
y el Ejército presentes en Bagua el 4 de junio
decidieron reprimir pese a que los dirigentes indígenas les informaron que al
día siguiente regresarían a sus comunidades; y, quiénes y por qué decidieron
que los policías rehenes en la
Estación
de bombeo número seis de Petro Perú quedarían sin protección
mientras se producía la balacera en la
Curva
del Diablo. En
el informe hay muchos testimonios de la
ex ministra del Interior Mercedes Cabanillas y de los generales Muguruza y
Uribe dando detalles sobre lo que ella y ellos llaman “cuestiones técnicas” y
“especializadas” del operativo policial y los pequeños problemas de
comunicación que también tuvieron entre ellos para que el destacamento del
Ejército no llegase y para que abandonasen a su suerte a los policías rehenes.

Para los firmantes del Informe los únicos responsables de lo que pasó en
Bagua serían los indígenas. Los jefes policiales y militares se limitan a
repetir que cumplieron las órdenes, sin decir qué órdenes, ni quiénes las
dieron. La señora Mercedes Cabanillas, entonces ministra del Interior, está
convencida de que su responsabilidad fue sólo “política y no operativa” y que
su renuncia al puesto de ministra, junto con el gabinete del que formaba parte,
es su suficiente sacrificio personal. En otras palabras, que se juzgue sólo a los
indígenas y que quienes entre ellos y ellas resulten responsables vayan a la
cárcel. Esta es la leña que la
Comisión
agrega al fuego histórico de la violencia en el
país, en abierta contradicción con sus buenos deseos de verdad, ética, justicia
y equidad. La pretensión de subtitular el Informe “Para que nunca más vuelva a
suceder”, tratando de copiar el original argentino, es una irresponsabilidad
más.

Resulta fatal para esta “Comisión Especial para investigar y analizar los
sucesos de Bagua” una inevitable comparación con lo fue el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación,
CVR, sobre la violencia política peruana en los años 1980-2000. Intentar
hacerlo, como era mi intención antes del leer aquel desvalido texto, supondría
atribuirle una categoría que no tiene. Una larguísima y múltiple cronología de
hechos y decretos oficiales, con un nivel analítico pobrísimo, una voluntad
para contar lo que el gobierno quiere oír, y unas recomendaciones que parecen
consejos de unas hermanitas de la caridad,
no valen la pena.

En mis textos “Con los rostros Pintados”: tercera rebelión amazónica en
Perú (agosto 2008-junio2009), 92 pp, que circula en Internet, e “Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación: un
doloroso espejo del Perú”, publicado en mi libro “Elogio de Antropología”
(UNMSM, 2005), se encuentran otros argumentos que pueden ser útiles para
entender mejor lo ocurrido en Bagua y lo que debe ser una Comisión en serio.

El Museo de Ciencias que colecciona restos de indígenas


(enviado por "La VaLe")
El Museo de Ciencias Naturales platense expone cráneos de
indígenas.

Enterrarlos en un cementerio, llevarles florcitas, ir a
charlar un ratito con alguno. Eso hacemos nosotros, dice Carolina con esas
palabras: florcitas, ratito, nosotros. "Imagínense que yo voy, cavo, saco el
cajón de un abuelo de ustedes, lo pongo acá en una vitrina y todos dicen: «¡Ey,
vamos a ver al abuelito de tal!»". No, no, no, hacen los visitantes con la
cabeza
. Bueno, exhibir restos de indios "es lo mismo", dice la guía, "como para
tener en cuenta el respeto a las distintas culturas, aunque sean diferentes a
nosotros". Sí, sí, sí, hacen todos con la cabeza.

En el grupo que sigue a
Carolina a través del Museo de Ciencias Naturales de La Plata nadie se queja. Ni
por la ausencia de las "momias sudamericanas" en la sala de Antropología
Biológica, última parada de la visita guiada, ni por el significado latente de
ese "aunque", un lapsus de la guía que condensa más de cien años de historia y
dos décadas de polémicas alrededor de la colección de restos humanos de la
institución. Hasta hace tres años, en esa sala, todavía se podía ver el
esqueleto de Maishkenzis, un joven yámana que murió siendo cautivo del museo en
1894, entre otras piezas humanas que se habían obtenido del saqueo a cementerios
indígenas, de la llamada Campaña del Desierto, y de la "producción propia" de la
institución.
(haga clic debajo, en "Más" para leer la nota completa)

[@more@]"El museo decidió no exponer más momias sudamericanas —dice
Carolina— porque hubo un reclamo de los pueblos originarios a los cuales
pertenecían esas momias. Muchas estaban identificadas y fueron devueltas. Las
que no estaban identificadas quedaron guardadas para estudio, nada más". Fin de
la explicación: la visita guiada especial sobre Darwin sigue a ritmo acelerado
por la sala, reinaugurada hace pocos meses, después de más de dos años de
inactividad. Es sábado, faltan 20 minutos para las 18, el museo debe cerrar
hasta el martes.
"Primero empezaron a sacar las momias. Después siguieron con
los esqueletos en exhibición, la colección de esqueletos. En el archivo hay
mucho material sobre eso: los cráneos, los cadáveres. En el archivo oculto,
incluso, hay cabelleras y algunos órganos, porque no eran solamente esqueletos",
cuenta ahora el fotógrafo Xavier Kriscautzky, por encima del ruido de un bar
porteño. En 2006, a partir del proyecto de rescate del Patrimonio Histórico
Fotográfico del Museo de la Plata, Kriscautzky dio a conocer una selección de
los más de 160 negativos en vidrio que había logrado recuperar del archivo: un
conjunto de imágenes obtenidas en 1906, resultado de una expedición científica
encabezada por el antropólogo alemán Robert Lehmann Nitsche, entonces encargado
de la Sección Antropología del museo, y el entomólogo alemán Carlos Bruch, que
también trabajaba en el museo, responsable del registro fotográfico.
La
exhibición del trabajo en las jornadas sobre Memoria e Identidad en la
Biblioteca Nacional, y su posterior publicación en un libro —Desmemoria de La
Esperanza—, definieron la expulsión de Kriscautzky del museo, donde se
desempeñaba hasta entonces como miembro del Consejo Nacional de Investigaciones
Científicas y Tecnológicas (Conicet). Fue tal vez el último episodio de una
larga serie de hechos que revelaron la mala conciencia de las autoridades del
museo, empeñadas desde el comienzo en mantener el pasado de la institución —y el
de la ciencia— en el subsuelo, allí "donde estaban las cárceles, y donde ahora
funcionan los laboratorios".
   El trabajo de Kriscautzky,
en su esencia, no revelaba ninguna verdad desconocida para el que estuviera
dispuesto a indagar en la historia; lo que lo hacía imperdonable, tal vez, era
el modo en que exhibía ese pasado: lejos del sótano del museo, echando luz sobre
la crueldad de la mirada del fotógrafo-entomólogo, sobre las poses sugeridas a
hombres y a mujeres, sobre la búsqueda deliberada de pruebas científicas para
justificar el sometimiento del otro.
Un asunto de la
ciencia.
El Museo de La Plata es un edificio amplio, rectangular, de
135 metros de largo por 75 de ancho, con dos hemiciclos que le dan a su interior
un aspecto circular. Un sótano y tres pisos que fueron construidos en apenas
cinco años, de 1884 a 1889, siguiendo las indicaciones de Francisco Pascasio
Moreno, que dirigió personalmente el proyecto y la distribución de sus
materiales. Cuando Moreno fundó el museo, dice la leyenda, ya contaba con una
colección personal de alrededor de 1.000 cráneos y todavía no había cumplido 40
años.
   “A los pocos años de su gestión ya
tenía 3.000 cráneos. Era muy prolífico. Pero claro, como ahora tenía lugar, se
proveía del cráneo con el resto del esqueleto. O sea: descarnaban a las personas
en el museo”, dice Kriscautzky. En 1890, señala el periodista platense Daniel
Badenes, Moreno ya “se jactaba de haber formado «la serie antropológica
patagónica más importante que existe», una colección que iba «desde el hombre
testigo de la época glacial hasta el indio últimamente vencido». Más aún:
«Tenemos ya en el museo representantes vivos de las razas más inferiores (…)
Estos indígenas se ocupan de construir su material de caza, pesca y uso
doméstico mostrándonos los procedimientos empleados para vencer en la lucha por
la existencia en los rudos tiempos del comienzo de la sociabilidad
humana»”.

   Durante la etapa final
de la llamada Conquista del Desierto, en 1884, el ejército argentino arrinconó y
apresó en Junín de los Andes a los últimos caciques y a un grupo de ancianos,
mujeres y niños indígenas que aún resistían la ofensiva de los soldados.
Diezmados por los combates, el frío y el hambre, los “lanzas” y la “chusma”
tuvieron que entregarse y someterse a la desintegración cultural que les estaba
destinada. Los niños fueron separados de sus madres y entregados a distintas
familias porteñas, las mujeres ofrecidas para tareas domésticas en los hogares
de la alcurnia bonaerense, los hombres reclutados para servir en goletas de la
marina de guerra, para levantar zafras en Tucumán, o para picar adoquines en la
isla Martín García. Entre estos últimos se encontraba Modesto Inacayal, el
prestigioso cacique que había recibido a Moreno en Tecka —oeste de Chubut—
durante sus expediciones al sur Argentino.

   La versión oficial dice que Moreno nunca olvidó la
hospitalidad de Inacayal en su viaje en la década anterior, y que por eso
gestionó su traslado al Museo, para que pudiera vivir en mejores condiciones
junto a un grupo de los suyos. En 1886, cerca de una docena de representantes
elegidos de las comunidades originarias fueron llevados a vivir a los sótanos
del museo. En el grupo estaban el cacique Inacayal con su mujer; el cacique
Foyel con a su mujer y su hija Margarita; y una mujer mayor, Tafá, originaria de
Tierra del Fuego. La versión más cruda, no apta para maniqueos, dice que el plan
de Moreno estaba trazado de antemano: que no lo movía la piedad ni el afán
protector, sino el objetivo de descarnar y conservar los cuerpos de los
indígenas con fines “científicos”. En 1887, una seguidilla de muertes en el
museo inclinó las sospechas hacia el lado oscuro: el 21 de septiembre murió
Margarita, el 2 de octubre la mujer de Inacayal, el 10 fue el turno de
Tafá.

   Foyel se reivindicó como
argentino y pudo regresar a la Patagonia. Inacayal, que renegó de la
nacionalidad hasta el final, sobrevivió a su mujer un año más: siguió siendo
objeto de estudio y de exposición, y fue obligado a servir en el museo, donde
podía ver a su mujer y a los suyos detrás de las vitrinas. Ese era su destino.
Que “el Perito Moreno tenía planeado de antemano pelar los huesos de los indios
y ponerlos en el aparador” no es ninguna revelación, sostiene Marcelo Pisarro,
periodista cultural formado en antropología: “Como si se estuviera sacando el
velo a una gran conspiración. ¡Claro que fueron llevados al museo con ese
propósito! Eran las prácticas consensuadas en los círculos científicos del siglo
XIX: los restos de los primitivos se estudiaban y luego se ponían en exhibición
en la sala de Antropología Física”.

   Ahora, antes de cerrar la
visita, Carolina advierte que vamos a ver una momia, que es de las Islas
Canarias, pero que “no se van a exponer más restos sudamericanos en el museo de
La Plata”. Y también, dice, hay que tener en cuenta que “las momias son
personas”. Se perdió un poco eso, explica Carolina, cuando decimos: “Vamos a ver
a la momia”. No, no, no, dice, “vamos a ver una persona, que por un determinado
proceso, artificial, natural, se conservó su cuerpo y hoy lo puedo estudiar”.
Sí, sí, sí, hace la gente con la cabeza.
Volver. En 2006, el
Consejo Académico de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad
Nacional de La Plata tomó la determinación de cerrar la sala de Antropología
Biológica y realizar un trabajo de refacción: los reclamos de distintas
comunidades originarias por la devolución de sus ancestros ya resultaban
imposibles de contener, y la polémica por la exhibición de restos humanos había
dado origen a diversas rupturas dentro de la comunidad científica del
museo.
   El primer reclamo de las comunidades originarias lo hizo en 1988 el
Centro Indio Mapuche Tehuelche de Chubut, que pidió la devolución de Inacayal.
La restitución logró hacerse efectiva en 1994, pero en 2006 un grupo de
investigadores encontró partes de sus restos (su cerebro y su cuero cabelludo),
junto a los de otras 35 personas. Entre ellos encontraron el esqueleto sin manos
y la cabellera de la mujer de Inacayal; el esqueleto y el cuero cabelludo de
Tafa; y el esqueleto, el cerebro y la cabellera de Margarita. Todos habían
muerto como cautivos del museo, y pudieron ser identificados con certeza gracias
al catálogo de la Sección Antropología del Museo de La Plata, un relevamiento
minucioso de los indígenas que vivieron en las catacumbas elaborado por Robert
Lehman Nitsche, el científico alemán que había sumado Moreno para que se hiciera
cargo de la Sección de Antropología.
   En 1906, cuando dirigía la Sección,
Lehmann Nitsche encabezó la “expedición científica” al ingenio azucarero La
Esperanza, de Jujuy, donde se registraron las fotos que dieron pie al trabajo de
Kriscautzky. “Dada la gran rapidez con que se extingue la población indígena del
continente sudamericano hay que apurarse con el estudio de sus caracteres
físicos, porque en tiempo no muy lejano se harán del todo imposible
relevamientos exactos de muchas de estas tribus”, escribió entonces Lehman
Nitsche, después de la expedición. La cita aparece en el libro Desmemoria de La
Esperanza, editado un siglo después, entre los fragmentos que representan el
pensamiento de una época.
 Algunos llaman a eso profecía autocumplida.

Técnicas milenarias al alcance de todos

Taller de Cerámica en el Museo Folklórico

El taller de cerámica “Tierra Madre que dicta la Prof. María Fernanda Cauterucci en el Museo Folklórico “Juan Alfonso Carrizo”, ya cuenta con una gran cantidad de alumnos que cada semana reciben de la mano de la reconocida artesana los secretos para la realización de este milenario arte.

En el marco del Rally Cultural 2009, la Secretaría de Estado de Cultura de la provincia, lleva adelante dicho taller todos los martes y jueves de 9 a 11 hs., como una nueva instancia para recuperar las técnicas ancestrales en la realización de las más variadas piezas cerámicas.

La gran cantidad de inscriptos demuestra las posibilidades que las artesanías tradicionales catamarqueñas tienen de desarrollarse como auténticas expresiones artísticas, gracias a nuestros artesanos, que por sangre o cultura, han heredado el milenario arte americano, que hoy está al alcance de todo aquel quiera conocerlos, porque las artesanías tradicionales y de rescate que se producen en Catamarca son de un nivel de excelencia indiscutido, sostiene Cauterucci.

Recordamos que la artesana María Fernanda Cauterucci, que integra además al Programa “Recuperando La Memoria”, perteneciente a la Universidad Nacional de Catamarca conjuntamente con la Secretaria de Estado de Cultura de la provincia, obtuvo el PRIMER GRAN PREMIO ADQUISICIÓN AL OFICIO Y A LA TÉCNICA del 12º Salón Nacional de Creatividad y Diseño Artesanal, donde participaron 240 artesanos de todo el país.

La obra adquirida se encuentra expuesta hasta 21 de junio de 2009, en la Sala de Artes Visuales del Complejo Municipal “El Patio”, de Berazategui, provincia de Buenos Aires.

Los interesados en asistir al Taller de Cerámica pueden acercase a consultar en la sede del Museo, sito en Paseo General Navarro, Subsuelo de La Alameda en el horario de 08.00 a 13.00 hs., y por la tarde de 15.00 a 20.00 hs. O telefónicamente al 03833 – 459698 en los horarios mencionados.

Informacion y fotos: Secretaria de Cultura.

[@more@]

Argentina: Cómo explicar lo inexplicable

(por Omar, fuente: Página/12)
LA CIDH PIDIO EXPLICACIONES SOBRE LA AGRESION A UNA COMUNIDAD MAPUCHE

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos pidió al Estado
argentino un informe sobre la violenta represión contra los mapuches de
Villa La Angostura, que fueron desplazados de sus tierras a la fuerza,
para entregárselas a un inversor estadounidense.

Una
porción del territorio que pertenece a la comunidad mapuche Paichil
Antriao, instalada la mayor parte en el cerro Belvedere, en la ciudad
neuquina de Villa La Angostura, se encuentra con presencia policial y,
el último lunes, volvió a ser centro de un violento operativo de
represión, esta vez en uno de sus lugares sagrados. El pasado 2 de
diciembre, los habitantes de la comunidad sufrieron un violento
desalojo, tal como lo informó Página/12. Desde ese momento, la
presencia de la policía en tierra mapuche y sus intimidaciones se
hicieron una constante. No obstante, hace unos diez días, la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos aceptó involucrarse en el asunto y
pidió un informe al Estado argentino en el que se detalle la situación
territorial y los actos de agresión denunciados. El Gobierno tenía
plazo hasta el viernes para presentar la documentación, afirmó el
abogado de la comunidad.

[@more@]

Las 625 hectáreas originarias de
la comunidad Paichil Antriao, otorgadas a sus primeros pobladores a
principios del siglo XX por el Gobierno nacional, fueron reducidas
hasta llegar a 222. Sin embargo, hoy la comunidad mapuche pelea por
conservar esa porción de tierra, ubicada la mayor parte en el cerro
Belverede. El crecimiento de Villa La Angostura, especialmente el
centro de su casco urbano, se hizo a expensas del territorio propiedad
de los Paichil Antriao.

Una parte de esas 222 hectáreas
mapuches que les pertenecen por escritura gubernamental, sin embargo,
fue destinada por la Justicia al norteamericano William Fisher, “en un
juicio en el que no se permitió la participación de la comunidad
mapuche”, explicó a Página/12 su abogado, Juan Manuel Salgado. Desde
ese momento, y ante el incumplimiento de la ley nacional 26.160 –que
prohíbe el desalojo de las comunidades indígenas– y de los tratados
internacionales, el Lof y la Confederación Mapuche de Neuquén
efectuaron las denuncias en la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos.

La Comisión se expidió el 12 de enero pasado,
otorgando 10 días al gobierno nacional para que enviara un informe que
especifique, según la notificación, “las medidas que se han tomado
respecto de los actos de agresión denunciados (…)”. Otro punto es si
se ha cumplido o no con la ley nacional 26.160. Y por último, se
solicita “el estado de la revisión territorial para formalizar la
titulación de la Comunidad (…)”. Sin embargo, “el relevamiento del
territorio que corresponde a los indígenas –a cargo del Instituto
Nacional de Asuntos Indígenas (INAI)– debería haberse terminado a fines
de 2009, pero aún no se empezó”, aseguró Salgado. “Esto sucede porque
el gobierno provincial pone todos los obstáculos legales y políticos”,
ya que el relevamiento “implicaría hacer una historia de cómo se fueron
entregando las tierras”, aseguró.

Tal como lo publicó este
diario, alrededor de 70 efectivos policiales, el 2 de diciembre, se
hicieron presentes en el cerro Belvedere para hacer cumplir la orden de
desalojo, dictada por el juez Jorge Videla, del Juzgado Multifueros.
Este episodio –y más que el episodio, los propios mapuches– quedó
marcado por la violencia policial, que arrasó con viviendas y mapuches.
Desde ese momento, la comunidad convive con una presencia policial
constante en el lugar, que desató “dos ataques más”, según informó
Amandina Gutiérrez, una de las integrantes de la comunidad.

El
cuarto y último episodio sucedió el pasado lunes, cuando la comunidad
fue a defender uno de sus lugares sagrados, el Rewe, donde los antiguos
pobladores hacían sus ceremonias. Cuando se enteraron de que Fisher
había instalado en él maquinarias para la remoción del suelo y la
apertura de caminos, los pobladores decidieron protegerlo. Presentaron
un hábeas corpus en el Juzgado Multifuero, que posteriormente fue
rechazado. “Luego –explicó Gutiérrez–, nos dirigimos al lugar para
dialogar y explicarles la importancia de ese espacio, que no debe ser
tocado de ninguna forma.” Pero “nos dieron cinco minutos para dejar el
lugar y después fuimos sacados por la policía local y efectivos de
Grupos Especiales, utilizando balas de goma”. Al día siguiente, las
máquinas de Fisher siguieron trabajando durante todo la jornada en “la
destrucción de ese sitio histórico”, aseguró María Isabel Huala, otra
mujer de la comunidad.

En medio de estos continuos
atropellos, la comunidad Paichil Antriao exige la efectiva intervención
del Estado, al que exige el inmediato cese de la criminalización,
hostigamiento, represión y despojo de sus tierras.

Informe: Rocío Ilama.

¿Cuánto dinero mueve la coca en Jujuy y Salta?

Enviado por Agustín Guzmán, fuente:
www.ellibertario.com/2008/11/05/%c2%bfcuanto-dinero-mueve-lacoca-en-jujuy-y-salta/


Jujuy – Veinticinco gramos de hojas de coca se pueden comprar en una buena
parte de los kioscos, despensas y almacenes de Jujuy o Salta. En el centro de
los conglomerados urbanos, en las periferias o en las zonas rurales, la coca
está presente en casi todos los estratos de la sociedad de ambas
provincias.

Si bien no hay ninguna regla escrita sobre el tema, la coca podría
dividirse en tres calidades de comercialización, común, elegida y despalillada,
con precios que van desde los 2 pesos para la común, hasta los 6 pesos para las
mejores hojas despalilladas, en tanto que la elegida tiene un precio de entre 3
y 3,75 pesos los 25 gramos.
Tanto en Jujuy como en Salta, el coqueo es un hábito mayoritariamente
practicado por los hombres, pero crece la cantidad de mujeres que se suman al
consumo. Según un vendedor, que desde hace 12 años se dedica a la
comercialización de las hojas, las ventas se disparan los fines de semana, días
en que los coqueros pueden acomodar voluminosos acullicos sin pudor alguno. Las
mujeres en cambio sólo coquean en la intimidad familiar o en reuniones de
amigos.

[@more@]

Una encuesta callejera, realizada por El Libertario.com en el centro de la
ciudad de Jujuy dio como resultado que al menos un treinta por ciento de los
consultados coquea a diario o durante los fines de semana. Si bien no existen
datos oficiales de ningún tipo, se estima que los volúmenes comercializados
superarían los cálculos más optimistas.
Algunos memoriosos recuerdan que hace décadas la coca se vendía en forma
legal en las farmacias, las que contaban con un cupo asignado por el Estado para
tal fin. Las bolsitas que contenías las hojas estaban debidamente estampilladas,
de la misma forma que se estampillan hoy las etiquetas de cigarrillos.
Actualmente, la coca se vende en grandes cantidades en estas dos provincias
a las que se debe sumar la de Tucumán y en menor medida a las otras integrantes
del NOA. Las hojas ingresan de “contrabando” desde Bolivia por la vasta frontera
que ambos estado provinciales comparten con el vecino país.
No sería nada extraordinario encontrarse en los lugares “clandestinos” de
venta con funcionarios del Poder Ejecutivo, jueces, legisladores y policías
adquiriendo el producto y obviamente haciendo la vista gorda sobre algo que
debería estar penado por la ley, pero que es aceptado por la gran mayoría de la
comunidad.
De prosperar la iniciativa de la diputada provincial Patricia Arach
(PJ) en el sentido de legalizar la comercialización de coca, el interrogante se
plantea ahora en el destino que tendrán los fondos recaudados por el fisco y qué
porcentajes retornarían a las provincias de origen.
“No nos vaya a pasar que el impuesto que se aplique termine, como tantos
otros, en una mera transferencia de recursos a la Nación, con lo que se perdería
buena parte del movimiento económico que genera el comercio de esté vegetal”,
reflexionó un conocido abogado del fuero local en la mesa de un céntrico café de
Jujuy, mientras agregaba algunas hojas a su discreto “acusi”.
El informe sobre el monitoreo de cultivos de coca en Bolivia, del año 2006,
realizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito
(ONUDD) revela que 35.000 toneladas de coca fueron vendidas fuera del mercado
autorizado y sólo 13.209 en los dos centros permitidos por ley.
El valor de un kilo de coca dentro del mercado autorizado es de 3,9 dólares
en La Paz y de 3,1 dólares en Cochabamba. Sin embargo, fuera de esos centros el
costo es mayor, llegando a 4,4 en La Paz y a 3,2 en Cochabamba.
La mayoría de la hoja de coca comercializada tuvo como destino final Santa
Cruz de la Sierra, seguido por Tarija, La Paz y Potosí.
En Santa Cruz se provee la coca para el acullico de los trabajadores de la
industria agrícola de la caña de azúcar y de soja, mientras que en Tarija se
considera que ciertas cantidades de la hoja salen de contrabando a la
Argentina.
Según el Periódico El País de la ciudad de Tarija, el 70 por ciento de la
hoja de coca que llega a Tarija sale vía contrabando al Paraguay y Argentina.

OMPI. Beca de investigación en conocimientos tradicionales

Enviado por el Centro de Políticas Públicas y Derechos
Indígenas (
www.politicaspublicas.net)

La Organización Mundial de la Propiedad
Intelectual (OMPI) invita a presentar manifestaciones de interés para una
beca de investigación en cuestiones indígenas
relacionadas con el Derecho de la Propiedad Intelectual.

Postulaciones hasta el 12 de Febrero 2010.

ANTECEDENTES

En la Declaración de las Naciones Unidas
sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas
, aprobada por la Asamblea
General de las Naciones Unidas en 2007, se estipula que

los pueblos indígenas “tienen
derecho a mantener, controlar, proteger y desarrollar su propiedad intelectual
de dicho patrimonio cultural, sus conocimientos tradicionales y sus expresiones
culturales tradicionales”.

Más información de la Beca aquí:

http://www.politicaspublicas.net/panel/convocatorias/becas/454-beca-ompi-2010.html

Centro de Políticas Públicas y Derechos
Indígenas
www.politicaspublicas.net

http://twitter.com/ceppdi

[@more@]

Masacre en Bagua, Perú

En la madrugada del 5 de Junio del 2009, el gobierno de Alan García (Perú) desató una violenta represión contra Pueblos Originarios de la Amazonía peruana, que venían desarrollando -desde el 9 de Abril- una huelga pacífica permanente con el objetivo de lograr la anulación de varios decretos emitidos por el Poder Ejecutivo en el marco del TLC (Tratado de Libre Comercio) que buscan entregar la Amazonia peruana a las multinacionales.

Nos pareció que debíamos publicar las imágenes que recibimos para ayudar a la difusión de estos hechos tan lamentables.

Haga clic aquí para leer el artículo con fotos y video.

[@more@]