Archivo del Autor: Otorongo Wasi

Capilla del Monte 2010

Viaje Integrativo Vivencial

(Entrevista realizada por Yanny Seprend a Juan Acevedo Peinado).

Hay mil cosas por preguntar, pero lo que se me ocurre primero es, ¿por qué elegiste Capilla del Monte, para este viaje?
Por varios motivos, entre ellos, porque se trata de un lugar que conozco muy bien; lo recorrí durante casi diez años de mi vida, cuando Capilla no era lo que es actualmente, la meca de los OVNIs, o un lugar espiritual.
En el 1985 cuando llegué, era solamente una comunidad serrana del Valle de Punilla, pero justo en ese año ocurrió lo de Cerro El Pajarillo. Fue muy interesante todo lo que ocurrió después.

Tengo entendido que tu permanencia en el lugar tenía varios por qué, ¿cuáles eran? Y a propósito, ¿cómo fue aquello de la cátedra de Epistemología?
Me hiciste acordar. Bueno… eran varias cosas al mismo tiempo. Por un lado estaba el tema de mi padre que expresamente me envió a este lugar a continuar con parte de mi enseñanza; allí me encontré con un grupo de personas increíble, con el que trabaje y del que aprendí durante los 10 años que permanecí allí. Esas personas estaban instaladas desde hacía mucho tiempo, digamos que era un lugar que no estaba abierto al público. Tardé casi tres años en entrar. Por otro lado estaba el tema de los supuestos OVNIs, que dicho sea de paso, era una tarea que tenía asignada: especializarme en algo y llegar lo más lejos posible en ello. Elegí la temática OVNI, porque realmente me interesaba, aunque desde un lugar diferente al que muchos se imaginan. Por otro estaba lo refente a la Cátedra de Epistemología. Ese si era un tema… Tenía una profesora maravillosa, que le interesaban estas cosas, y me pareció que como se iban dando los acontecimientos, el lugar pintaba para mucho, entonces se me ocurrió plantear la idea de trabajar sobre la posible Génesis de un Mito Moderno. ¡Tenía todos los ingredientes…! Y realmente fue así. A veces viajaba con estudiantes que me ayudaban en el trabajo de campo, haciendo observación participativa y registrando todo lo que se podía; era muy entretenido.

¿Quien era Juanchila?
Juanchila era un cordobés de poncho y muy desalineado, que llevaba gente de aquí para allá, sobre todo, para subir de noche el Cerro en la época en que no existían los guías turísticos del lugar, como hoy día. Vivía en el monte, en una carpa, y trabajaba en la posta de subida al Cerro Uritorko; desde luego tenía acento cordobés. Era un papel hermoso, lo recuerdo con mucho cariño. Allí, en la base del Cerro se cocían todas las cosas; los que venían a hacer contacto con los extraterrestres; los que se encontraban con los espíritus de los habitantes ancestrales del lugar; los que buscaban las ciudades intraterrenas; todo. Era increíble, se vivía una atmósfera muy irreal, todos los días era algo nuevo, y tuve la suerte de estar en primera fila.

¿Me estás confesando que vos eras Juanchila?
¡Sí! Era una especie de role playing, que jugaba hasta las últimas consecuencias; cómo sería, que gente que me conocía, estando al lado mío, ¡no me reconocía…! Más aún, había muchos investigadores que pululaban en aquella época, los atendía, les daba indicaciones, y lo mas graciosos era que después me los encontraba en los congresos del tema OVNI, vestido de traje y corbata y jamás me relacionaron con ese personaje. Había uno, un tal Suárez, que estaba muy enojado con Juan Acevedo, pero a Juanchila lo saludaba a diario y hablaba con el sin ningún problema; ¡incluso hablaba sobre mí! Suarez tenía la concesión de la toma durante ese tiempo. Realmente era muy risueña esta cuestión.

¿Pero estabas disfrazado?
No más de lo que suelo andar en circunstancias parecidas. No te imaginas lo que hace un poco de mugre. La gente mira por arriba, no presta atención. Cuando me ponía el traje, era otra cosa.

Pero… ¿Hay OVNIs, o no?
¡Hay! Aunque para mi no son lo que se supone que son.

Estuviste muy metido en el tema, hasta sacaste un libro…
Sí. Pasaban cosas en todos estos lugares. Para esa época estaba muy compenetrado con las energías de la Pacha y cómo se manifestaban, una de esas formas algunos las llamamos, lasLuces de la Tierra.
Participé de un grupo en Rosario, donde trabajamos muchas ideas que llevaba, que no eran muy ortodoxas, de acuerdo a la hipótesis extraterrestre en cuanto al origen de los OVNIs y a otros fenómenos. Así recorrí autores como Terence Mackennna o Paul Devereux. Junto a ellos -CIFO era nombre del grupo- me di el lujo de explorar muchas cuestiones, como recorrer el país, investigar, hacer trabajo de campo y hasta escribir un libro, que salió por editorial EMECÉ en el 2000, marcando mi despedida del tema, con broche de oro.

Pero en el fondo… ¿De que se trataba?
De estar en contacto con la Pacha y aprender todo lo que se pudiese. No te imaginas todo lo que aprendes en esos lugares, caminando jornadas enteras, de noche y de día, hablando con la gente de la sierra. Atrás de los OVNIs había un mundo que a nadie le importaba mucho descubrir; entre ellos un curandero que por aquellos días fue muy reconocido, Ricardo Gil Lecha. Pero había varios curanderos famosos que iban al lugar. Me acuerdo de otro, el brasileño Garrincha. En apariencia todos pertenecían a un grupo que se llamaba La Piedra. Mucha gente se daba cita en este lugar; ¡hasta Leo Dan!, el otrora cantante famoso de los 60, concurría pues en ese momento trabajaba con una curandera mexicana, Doña Pachita… Numerosos eran los que aportaron para que se transformase en lo que se transformó. Numerosas personas completamente anónimas. Este lugar tenía que despertar, era uno de los primeros, si bien desde hacia bastante se lo apreciaba por su beneficio en la salud, desde los años treinta; antes de que explotara ya había mucho movimiento de personas.

¿Vos fuiste una de ellas?
Supongo que entre tantos otros. Pusimos nuestro granito de arena.

Es un lugar con una energía muy especial, eso lo siente cualquiera que lo visita, ¿vos lo elegís por eso?
Lo elijo porque me siento muy conectado, es como mi casa, despierta en mi muchos sentimientos y emociones; lo cierto que no era la primera vez que iba a este lugar a trabajar, lo hice durante mucho tiempo, además lo hice en otros, como por ejemplo, Victoria, Entre Ríos.

¿Es otro lugar especial?
Efectivamente.

¿Por qué la Gran Rueda Medicinal?
La Gran Rueda Medicinal es algo que conocía hacía mucho, y de hecho desde el mismo momento que empecé a transitarla, aprendí muchas cosas.
La rueda no estaba permitida para trabajar con otros, era algo personal, que cada uno de los que aprendimos de ella debía experimentar. Si bien lo compartí con algunos conocidos y allegados, nunca hasta este momento lo realicé como trabajo con gente desconocida. Se me permitió trabajar con las Plantas Maestras, y fue bastante durante muchos años. De igual manera con la Cabaña de Sudar. Pero la Rueda tuvo que esperar su momento. Y ese momento fue el 2009.
Maravillosamente podés ver que hay otras personas, algunas de ellas bastante reconocidas en el tema del Chamanismo, que también arrancaron para la misma época, porque ahora esta permitido, porque es el tiempo correcto. Para mi, mucho de todo esto se trata de paciencia, de saber esperar; antes eran solo esbozos, que no llegaban muy lejos, hoy creo que la cosa es diferente.

¿Y de que se trata?
De recorrer los cuatro rincones de nuestro ser más íntimo. Esos rincones tienen que ver con las cuatro direcciones, Sur, Oeste, Norte y Este
En el Sur trabajamos nuestro pasado hasta hace unos minutos atrás. Lleva muchos años recorrer nuestro tránsito por la vida, agradeciendo y reconociendo a aquellos que participaron en transformarnos en lo que somos; y de trabajar los dolores y las angustias que otros nos causaron. Se relaciona con la serpiente, porque es un ser que puede mudar de PIEL. La enseñanza del Sur y de sus vientos, es esa: que podemos cambiar nuestra vieja piel y transformarnos en algo novedoso, en nosotros mismos.
El Oeste para mi tuvo mucho que ver con mi Madrina La Ayahuaska. Trabajar la noche, y con ella, la muerte; trabajar aquello que cada tanto debe morir para dar lugar a lo nuevo, para abonar lo nuevo. Una vez un anciano me dijo que yo andaba muy preocupado por saber como era la manera correcta de vivir, y agregó, que si encontraba mi manera correcta de morir, todo lo demás se arreglaría. Muchas cosas mueren con nosotros todos los días y también muchas cosas nacen. En el Oeste también aprendemos a RENACER. El Oeste nos enseña que la Muerte con mayúsculas es una gran Maestra; en la obra de Carlos Castaneda esta muy bien trabajado este asunto, de hecho está trabajada la rueda, aunque no la mencione; sucede que se trata de un conocimiento completamente Americano, desde Alaska a Tierra del Fuego. Trabajamos también la muerte de otros, sobre todo la de los ancestros, y si aprendemos, podemos aprender a trascenderla.
En el Norte nos reconciliamos con nuestros linajes, con nuestra historia en el mundo y sobre todo, con lo aprendido en ese viaje; nos reconciliamos con el CONOCIMIENTO; nos acercamos a los Ancestros, a los Antiguos y a sus enseñanzas; nos acercamos a las costumbres y a la cosmovisión de los pueblos originarios; pero también con lo aprehendido de nuestros padres, de nuestros abuelos, que son nuestros ancestros más cercanos y, a ver cuales son las marcas y contratos que dejaron en nosotros. También dejamos que los vientos del norte nos hablen del resto de las criaturas, las vivientes y las no vivientes, y además abrimos la ventana para asistir a otros mundos, dentro y fuera de nosotros mismos. El Norte es para nosotros el mismo Otorongo, que esta siempre cambiando de forma para ser siempre el mismo pero mejor. Parece un trabalenguas, pero tiene su sentido, resume las otras dos direcciones anteriores, el cambiar de piel y el dejarla morir nuevamente cuando es necesario.
En el Este nos debemos hacer cargo de todo lo aprendido y llevarlo a cabo, dar cuenta del recorrido, transformarlo en acción, ver desde arriba, ver con más perspectiva, no en chiquitito, como estamos acostumbrados a ver la mayoría de las cosas; POR ESO SE REALCIONA CON EL Kúntur, el Cóndor, que vuela bien alto y desde allí nos da sus enseñanzas. En el Este aprendemos muchos de los misterios del tiempo y cómo podemos aplicarlos a nuestra vida cotidiana. El tiempo y el espacio tienen mucho de parecido aunque a primera vista parezcan cosas diferentes. Y así con todo ese aprendizaje, sencillamente volvemos a empezar, como el ciclo de las estaciones, como los grandes ciclos, mejorando en cada uno o al menos tratando de hacerlo; por eso no hay valoración de muchas cosas como buenas o malas, sino del potencial que encierran para transformarnos en alguien más auténtico. En un ser con un poco más de brillo y más cercano a sugemelo.

¿Como fue el viaje a Capilla Del Monte con todo este marco de cosas?
¡Un descubrimiento absoluto…!!! Primero, porque desde hace un tiempo estábamos con algunos de los miembros originales de Otorongo Wasi con ganas de realizar un viaje para trabajar, una idea que teníamos desde hacía mucho; y por otro, porque implicaba un desafío, poner a prueba una posición novedosa, que si bien la venía trabajando desde hacía un tiempo no sabía si podía dar verdaderamente resultado: trabajar con la energía de las Plantas Maestras, sin que estén presentes.
Por eso se trataba de una trabajo, Con la Voz de las Plantas Maestras, pero sin tener que ingerirlas. Las Mamaicunas te dejan mucho aprendizaje, uno de ellos es manejar esa energía que ellas movilizan, estar en esa energía y desde allí trabajar. Los lugares donde la Pacha es más sensible, donde su energía está más disponible, actúan como resonadores y amplificadores de esa energía, logrando un resultado único, una experiencia semejante a la de las plantas, pero sin ellas físicamente; estos lugares son llamados Lugares de poder, de acuerdo a la literatura de Castaneda, particularmente los conozco como Lugares Sagrados. Son lugares donde la realidad es mas tenue, es más fácil dar con recovecos maravillosos, y conozco varios de esos recovecos en esa zona. Aprendí mucho de esos lugares y continúo haciéndolo.
El desafío era transportar a otros, a todo un grupo a esas posiciones.

¿Lo conseguiste?
Lo conseguimos entre todos los que trabajamos, incluyendo a los que viajaron; un grupo maravilloso; gente verdaderamente hermosa; muy predispuesta. Sergio, Amanda, Juan Carlos, Silvia, Verónica, Valeria, Daniel, Rita, Sandra y los choferes que también se sumaron a la aventura, Francisco y Wally que son hermanos. Fueron cuatro días de mucho e intenso trabajo; caminatas de día y de noche; ejercicios por la mañana; más caminatas; trabajo con los cantos sagrados, los Ikaros, con música evocativa; hasta nos metimos a la pileta y todo; y el temazcal para el final. Cada uno de los que trabajamos funcionó a la perfección, para mi gusto, estuvo muy ajustado, por ser la primera vez que lo hacíamos de esa manera, buscando lugares y servicios, que no era nuestra costumbre. Es decir, no con el formato turístico, por llamarlo de alguna manera. Antes lo hacíamos en carpas, esta vez estuvimos en el Campo El Chamán; un lugar que tiene todas las comodidades para este tipo de trabajo. Muchos lo contratan; Claudio María Domínguez, por mencionar alguno, concurrió después de nosotros. Obviamente que también hubo errores. Por ejemplo: habíamos planificado semejante cantidad de trabajos, que muchos quedaron sin poder realizarse, por falta de tiempo; mira como será que con todo esto estamos armando unWorkshop para el mes de noviembre en Capital Federal.
Personalmente aprendí mucho de mí, de mis compañeros de viaje y de trabajo, aunque lo más importante es que ahora que esta permitido, pude dar a luz algo que para mi al menos es nuevo: conjugar el trabajo de la Rueda con el de las Mamaicunas, y principalmente entender que era el momento correcto para hacerlo.

¿Cuál fue la reacción de las personas que viajaron con ustedes?
Tendrían que decírtelo ellos mismos. A mi se me olvida pedirle a la gente que escriba algo para la página, pero estamos trabajando en eso. Recuerdo una tarde fresca, que entre paréntesis, nos dimos el lujo de comernos una picada bien cordobesa, cosa bastante común en muchos de nuestros trabajos, en la cabaña de Amanda, cuando ella dijo algo así como… que sus expectativas estaban cumplidas con el viaje, porque lo que allí estaba ocuriendo era sencillamente verdad. Fue un regalo hermoso, ya que era exactamente eso, sin vueltas, una experiencia directa.

¿Qué lugares visitaron y que trabajos realizaron?

La primera noche nos fuimos al Zapato, un lugar muy especial, sobre todo para trabajar de noche; trabajar el sur, el pasado. Allí realizamos una serie de caminatas de atención, a oscuras; había Luna, pero cuando llegamos estaba tapada por las nubes. Caminar dependiendo de nuestros compañeros es toda una experiencia. En este sitio hay lugares privilegiados, donde antiguamente se daban cita los Kamiare (comechingones). Hay un altar que aunque caído permanece en el lugar, un lugar donde uno puede literalmente desaparecer. La presencia de los abuelos es muy fuerte. Así lo vivimos.

Luego pasamos a otro lugar, más adentro, donde realizamos cantos con ayuda de los vientos, que allí suenan muy bellos, hermosos, y nos traen recuerdos, mensajes. En ese momento se abrió un espacio entre las nubes justo encima nuestro y dejo aparecer a la Mama Quilla, un verdadero regalo. La experiencia fue muy fuerte. Regresamos y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo.

¿Es cierto que te ibas a encontrar con Ciruelo Cabral, el dibujante, que por esos días estaba en Capilla?

Es verdad. Desde hacía tiempo tenía ganas de conocerlo. Por intermedio de un amigo hice el contacto y lo invitamos a participar del temazcal del domingo, pero estaba muy ocupado con la muestra que se realizó en la calle techada con otro artista. Esa tarde y noche estuvimos mandándonos mensajes con su representante en Argentina, que era quien lo acompañaba, y no hubo forma de coincidir. Al final de la noche me despedí con un mañana nos vemos, sin tener en cuenta que al otro día estábamos saliendo para Los Terrones.

Hay muchas historias sobre Los Terrones, ¿verdad?

Es cierto, es largo de contar, pero allí se dieron cita personajes muy interesantes, como Don Ángel Cristo Akoglanis.

¿El que hablaba de Erks, la ciudad intraterrena, de la que después habló Trigueriño?

El mismo. Salimos a la mañana temprano con un clima muy lindo; estaba nublado, lo cual ayudaba para no tener tanto calor en la caminata. Llegamos al lugar y emprendimos las dos o tres horas de marcha para recorrer el trayecto, que a mi gusto sigue siendo de los mejores, por el paisaje, la mística que encierra, los paredones altísimos, los cañadones y la ciudad encantada de la cima. Es algo Mágico. Todos se ayudaron unos a otros. Pedimos permiso para trabajar en el lugar, y nos acompañó un guía, el más pequeño, un sol. En un sitio específico nos detuvimos a trabajar con los didgeridoos, y con los tambores; las paredes de piedra, los ecos, y los murmullos lejanos del agua entre las piedras lograron un momento único, de gran profundidad; de reconciliación con los abuelos de la zona, de los ancestros. Es un lugar de gran aprendizaje, Incluso hubo otros turistas que se quedaron mirando el trabajo y participando en silencio. Para esas alturas, Francisco y Wally ya eran parte del grupo. Una de las chicas se demostró a sí misma, lo que era capaz de hacer, subir y bajar, era toda una aventura, estaba feliz de poder hacerlo y sus compañeros la asistieron a cada momento. Mira cómo será que no hubo ni un solo resbalón, nada.

Cuando llegamos a la cima -desde allí hay una vista maravillosa, sobrecogedora-, subí hasta la parte más alta para ver si desde ahí podía ver algún Cóndor, que desde hace ya varios años anidan en la zona.

Ascendimos varios, entre ellos Omar. De repente, la veo a Mariana que me llama a los gritos. Pensé que había pasado algo. Bajé rápido en medio de las ráfagas de viento que me arremolinaban el poncho, y de repente Mariana me marca un grupo de personas que habían llegado; entonces me di cuenta de quienes eran: Ciruelo Cabral y un grupo de gente amiga. Le pregunté, como quien no quiere la cosa, por Diego, al indicarme quien era, me presenté. Allí se dio un momento muy pero muy mágico, porque justo en ese instante aparecieron tres Cóndores muy cerca.

Nos conocimos con Ciruelo, que es una persona muy especial, muy perceptiva de todas estas cosas. Diego no lo podía creer, que justo allí nos fuésemos a encontrar. Fue una cita mágica, marcada, que seguro va a dar en el futuro alguna cosa… no sé… Quería simplemente transmitirle a Ciruelo que en el Norte también tenemos Dragones, él es conocido como el Señor de los Dragones por sus dibujos. Tenía un par de presentes para él, que no traía en ese momento. Ciruelo es un amante de las piedras y desarrolló una técnica artística de dibujo sobre piedra que se llama Petropictos, que me encantó desde la primera vez que lo vi. El respeta mucho las tradiciones de los pueblos originarios. Diego decía vos dijiste mañana nos vemos, y le respondí que así era, que allí estábamos. Justo se sumó otra persona que no conocía personalmente, el director del Proyecto Cóndor Andino, Luis Jerome. Le mencione que conocía gente del proyecto de Belén, Catamarca, y ya estábamos como chanchos en familia. Ellos tenían que seguir porque estaban ajustados con el tiempo, así que quedamos con Ciruelo en comunicarnos ni bien pudiésemos. Nos encontrábamos en medio de eso, cuando apareció otra persona más con su familia que conocíamos de las ceremonias en Buenos Aires; se largó a reír y me preguntó si esa era mi oficina en Córdoba. Era muy gracioso encontrar a toda esta gente en ese preciso lugar y momento. Al ratito se largó a llover, así que bajamos a paso vivo.

Creo que para todos fue una experiencia valiosa y poderosa. Me llevé el regalo del año, incluso Ciruelo tuvo una entrevista en el programa de Mario Pergolini, en la Rock and Pop, a la semana siguiente e hizo mención de lo mágico de ese momento en Capilla y de todas las cosas que le pasaron.

¿Al otro día fueron a las Ollas de Agua?

Sí. Esa mañana le alcancé a Ciruelo los regalos, un CD con imágenes de los Otorongos dragones y un Petropicto humilde que realice inspirado en su trabajo; es más, cuando volvimos a Buenos Aires me comuniqué por mensajes con él y me agradeció el “Petropicto”. Te cuento que estaba ancho como tronco de palo borracho.

Fuimos a las Ollas, pero cambiamos de recorrido, porque a la tarde estaba el temazcal y teníamos miedo de no llegar con tiempo. Las chicas se quedaron a realizar una Corpachada a orillas del río Alazanes. Según me contaron paso algo muy particular; en una sección del río en el camino de ida, había que trepar y tardamos mucho tiempo en pasar todo el grupo, lo cual nos hizo pensar que de regreso sería quizá más complicado. Wally se quedó para acompañar en esa empresa, pero según nos contaron, de regreso, no tardaron casi nada, pasaron como caminando; eso nos llamó mucho la atención.

¿Qué puedes decirme del temazcal?

Para ese entonces se estaba preparando la cabaña a orillas del rio, en el campo el Chamán, con rocas, agua y ramas del lugar del lugar, un lujo como pocas veces uno se puede dar; incluso se sumó otra persona que no era del grupo para sudar junto a nosotros.

Pasamos la tarde dándole los últimos arreglos. El trabajo mayor fue de Marcelo y Omar, que cortaron la leña, acomodaron la pira e iniciaron todo el armado de la cabaña. Para ese entonces yo estaba con los últimos alientos. Salió hermoso, es más, salimos y nos metimos en el río, al menos algunos, porque otros tenían mucho frío; y de allí a comer pizzas caseras. Creo que esa noche fue el intento de peña, pues nos quedamos cantando cerquita del hogar a leña siendo un verdadero placer de risas.

Solo quedaba la despedida del domingo, ¿verdad?

Es cierto, me pase largo rato mirando el cerro, desde lo lejos, que tantas veces subí y baje; que recorrí por muchas de sus faldas. Para mí sigue siendo una montaña Mágica, un APU, un Achachila. Todavía siento que me habla, con su cima cubierta de nubes y sus verdes cambiantes. Me emociona mucho, me trae muchos recuerdos, sobre todo de gente muy amada por mí y por Mariana, algunos que ya no están entre nosotros. El lugar ya no es igual, le falta algo; lloramos mucho sin que nadie nos viera cuando fuimos para la Toma, me encontré con José, el dueño del lugar -nos conocemos de hace tanto tiempo- y me comentó de los que ya no están… ya lo sabía; pero era como escucharlo por primera vez. De una forma u otra yo siempre estoy volviendo. Porque una parte mía quedó indeleblemente anclada a este lugar.

Nos despedimos en un lugar muy especial: unos morteros kamiare; una piedra poderosa donde las manos de los antiguos trabajaron, y era esa piedra la que de una manera u otra, conjugo todo el trabajo; todos juntos rodeándola nos transformamos en un hermoso Mándala viviente, que unía pasado y presente, y de alguna manera, también el futuro. Nuestro futuro, el de todos. Todo quedo registrado en un maravilloso trabajo documental que realizó Marcelo y que al regreso nos juntamos a ver todos.

Capilla del Monte sigue siendo un lugar maravilloso para trabajar, y seguramente volveríamos todos los años con cualquier excusa; si es para trabajar, tanto mejor. Sin ir más lejos hoy tenemos una invitación para dar una charla y un taller sobre la obra de Carlos Castaneda para Abril del 2011. ¡Imposible negarse!

¿Vos conociste a Castaneda?

Todos los que estamos en estos temas conocemos al Carlos Castaneda que es el personaje de su obra literaria. Te comento algo, que me da un poco de vergüenza, pero fue el piropo más hermoso que recibí en mi vida. Hace poco tuve la sublime oportunidad de estar varias horas charlando con Rosa Coll, una mujer estupenda que conoció personalmente, durante varios años, a Carlos Castaneda. Ya conocía su obra, pero ella no sabía a qué me dedicaba. Vino por intermedio de la gente de National Geographic que filma Tabú Latinoamérica y con quienes filmamos un capitulo que toca el tema de las Plantas Maestras y el chamanismo; después de varias horas, hablamos de lo SUBLIME, de la magia de los momentos. Cuando se fue, dijo que tenía la suerte de habernos encontrado porque sentía conmigo la misma energía al igual que en presencia del Nagual. Me moría de AMOR por ella; fue un momento hermoso; casi se me caen los pantalones de vergüenza.

¿Sos un nagual?

Solo soy un hombre que hace su trabajo, que encontró su camino y su destino, con sus pro y sus contras; soy un aprendiz eterno; a veces un payaso, otras un cabrón; a veces Juanchila; pero en el fondo, cuando miro el futuro, cuando termino y empiezo mi Rueda Medicinal, cuando salgo de la ducha, siempre soy solamente Juan.

¿Don Juan?

¡No! Ese era mi Padre. A quien le debo todo esto, quien me puso en el camino. Él era un ser que llegó a estar más acá y más allá de muchas cosas, era un verdadero Hombre de Conocimiento, un Curandero con Mayúsculas; es mi Guía, Luz y Camino; aspiro, si la vida así lo decide, a seguir sus pasos. El partió a las estrellas transformado en Colibrí, yo ni siquiera sé si voy a tener esa suerte.

Gracias Juan.

No por favor, las gracias solo puedo dárselas a quienes me acompañan y me han acompañado en este camino emprendido.

La bandera de la Paz y la Wiphala

Bandera de la Paz

bandera de la PazEl diseño de la Bandera de la Paz muestra tres esferas rodeadas por un círculo, en color magenta sobre un fondo blanco. Este símbolo representa un profundo entendimiento de la naturaleza ‘trina’ de la existencia; y para los propósitos de la Bandera de la Paz, Roerich describió los tres puntos como los el círculo como la totalidad de la cultura, conteniendo los tres puntos representando la Religión, el Arte y la Ciencia, como aspectos de la Cultura. También lo describió como las realizaciones de la humanidad en el Pasado, Presente y Futuro, dentro del círculo de la Eternidad. Ambas interpretaciones representan una síntesis de la vida, que es un verdadero y justo principio rector.

El símbolo Arcano ha sido utilizado en una variedad de sistemas filosóficos y religiosos, y existido desde tiempos inmemoriales, encontrándose alrededor del mundo. El ejemplo más antiguo conocido, aparece en el período paleolítico, en unas piedras en Mongolia hace más de 9000 años. En más antiguo de los símbolos indios: ‘Chintamani’, el signo de la felicidad, se compone de este símbolo. Uno puede también encontrarlo en el Templo del Cielo en Pekín; en los Tres Tesoros del Tibet; sobre el peto del Cristo en la famosa pintura de Memling; en la Virgen de Estrasburgo; sobre los escudos de los Cruzados; y sobre el escudo de armas de los templarios. Puede apreciarse en las hojas de las famosas espadas caucáseas conocidas como «Gurda».

Es llamativo ver el símbolo sobre los estandartes budistas y puede apreciarse en las obras de los antiguos pintores españoles y de Ticiano; en íconos antiguos; en numerosas catedrales e iglesias europeas; en antigüedades etíopes y cópticas, en aros tibetanos, en todos los países de los Himalayas y en la cerámicas del período neolítico. Puede encontrarse en las imágenes de Gessar Khan y Rigden Jyepo; en el «Tamga» de Tamerlan y en el escudo de armas de los Papas. Se puede apreciar en el ícono antiguo de San Nicolás en Bari y en el de San Sergio y de la Sagrada Trinidad. Puede encontrarse en el escudo de armas de la ciudad de Samarkand, en las montañas de Mongolia, sobre los ornamentos de los petos de Lahul, Ladak. El mismo signo esta estampado también en los corceles mongoleses.

Nada, entonces, podría ser más apropiado para unir a todas las razas que este símbolo, el cual no es un mero adorno sino un signo que lleva en sí un gran significado. Según lo expresado, ha existido por periodos de tiempo indeterminados y se puede encontrar a lo largo de todo el mundo. Nadie por tanto, puede pretender que pertenece a ninguna tradición, religión o cultura en particular: representa la evolución de la conciencia en todas sus facetas variadas.

Por la universalidad y antigüedad que presenta este símbolo, N. Roerich pensó que no habría uno más apropiado para la Bandera de la Paz, ya que une a todas las culturas y a todos los pueblos del mundo. Cuando se trata de defender los tesoros del mundo, no se podría escoger un mejor símbolo, puesto que es universal, de una antigüedad indescifrable, y carga con un significado que puede encontrar eco en todo corazón humano.

Si bien la Bandera de la Paz fue creada por el artista Nicolás Roerich en la década de 1920, fue introducida oficialmente a través del Pacto Roerich, firmado en 1935 por veintiún países de América, con el fin de proteger y respetar los monumentos, tesoros y espacios artísticos y culturales tanto en tiempo de guerra como de paz.

En el presente, y luego de la segunda guerra mundial, su significado cobra otro valor, preservando el Derecho Universal de elección de los Pueblos de la Tierra a vivir en Paz, y los valores humanos que ayudaran a conservar la vida misma de nuestro Planeta.

La Wiphala

WiphalaLa WIPHALA es el símbolo de identificación Nacional y Cultural de los Andes Amazónicos, es el emblema de la Nación colectivista y armónico.

Es la representación de las actividades diarias del hombre andino en el tiempo y en el espacio.

Sobre la existencia y el uso de este emblema probablemente sea desde la misma creación de TIWANAKU hace más de 2000 años.

De acuerdo a las costumbres y tradiciones andinas, siempre está izada en todos los acontecimientos sociales y culturales, por ejemplo, en los encuentros de comunales del Ayllu, en los matrimonios de la comunidad, cuando nace un niño en la comunidad, cuando se realiza el corte de cabello de un niño (bautismo Andino), en los entierros, etc.

La WIPHALA también flamea en las fiestas solemnes, en los actos ceremoniales de la comunidad, en los actos cívicos de la MARKA (pueblo) en los juegos de WALLUNk’A (columbio) en los juegos de competencia ATIPASINA (ganarse), fechas históricas, en las K’ILLPA (día ceremonial del ganado), en la transmisión de mando de las autoridades en cada periodo.

También se utiliza en las danzas y bailes, como en la fiesta del ANATA ó PUJLLAY (juego): en los trabajos agrícolas sin ó con yuntas, a través del ayni, la mink’a, el chuqu y la mit’a.

Al concluir una obra, una construcción de una vivienda y en todo trabajo comunitario del Ayllu y Marka.

Los colores se originan en el rayo solar al descomponerse del areo iris blanco (kutukutu), en siete colores del arco iris (kurmi), tomado como referencia por nuestros antepasados, para fijar la composición y estructura de nuestros emblemas, así mismo organizar la sociedad comunitaria y armónica de los andes.

La wiphala es de propiedad de la nación originaria, es decir de los Qhishwa-Aymaras, Guaraníes y de todo el pueblo.

Para los aymara-qhishwa, la wiphala es la expresión del pensamiento filosófico andino, en su contenido manifiesta el desarrollo de la ciencia, la tecnología y el arte; es también la expresión dialéctica del Pacha-kama y Pacha-mama, es la imagen de organización y armonía de hermandad y reciprocidad en los andes.

Por eso la wiphala es sagrada, y nos corresponde difundir y defender la imagen, el significado de nuestro emblema, en toda el área andina, tanto en el Ecuador, en el Perú como en Bolivia y mostrar a los pueblos del mundo, nuestra identidad territorial, nacional y cultural.

Su manejo y uso debe ser permanente y consecuente, como en el pasado glorioso de nuestros abuelos y nuestra cultura.

Debemos utilizar en los actos ceremoniales, en las fiestas, en las marchas, en los juegos y competencias, en actos de conmemoración, en los encuentros de comunidades de ayllus y markas, en los trabajos agrícolas, la wiphala debe estar presente en todo acontecimiento social y cultural, particularmente en las fechas memorables del QULLANA MARKA, y del Tawantinsuyu, como los comunarios vivimos identificados con nuestra esencia cultural. Por lo que la wiphala debe estar flameando en todo lugar y en todo acontecimiento del diario vivir del hombre andino.

Fuentes:

  1. Revista Aborigen Argentino.
  2. Red de Arte Planetaria, Movimiento al cambio de calendario para la Paz Mundia

 


Banderas en Cruz del Sur :

banderas en Cruz del Sur

Banderas en Cruz del Sur

 


Algunas pinturas por Roerich:

Vida, Servicio y Arte en el camino de las Mamicunas

El camino de las Mamaicunas, como todo aprendizaje pide sus sacrificios, los cuales no todos estamos dispuestos a ofrecer con el corazón abierto y la voluntad dispuesta.

Vivir bajo estas consignas es un desafío que dignifica el quehacer diario de cada uno de los que participan de él.

Y justamente de eso se trata, de vivir, cada momento, lo más intensamente que se pueda, donde cada bocanada de aire cuenta.

Las Mamaicunas nos ayudan a recordar, y es justamente a través de ese recuerdo que las acciones toman forma, acciones con intención y compromiso.

Hace tiempo ya que descubrimos en las palabras de nuestros ancianos, de nuestros maestros que la forma de encarar el presente y el futuro es mediante el Servicio y el Arte.

Cada día debe estar al servicio de una férrea intención, que aunque parezca mentira, se va haciendo costumbre, se va haciendo carne de nuestra carne y de nuestros pensamientos más profundos, de esa sencilla manera empezamos a actuar en el mundo con un sentido de responsabilidad nuevo y reconfortante.

Empezamos en el mundo chiquito del día a día, en nuestro ámbito personal e íntimo y de allí lo extendemos a nuestros haceres o trabajos.

Pero para que todo esto cobre sentido es de vital importancia el Arte.

El Arte es la forma y la manera en como las acciones toman la intención correcta, como una forma de expresión que se cuela en cada acto.

Nuestros ancestros vivieron de esa forma, vivían rodeados de representaciones artísticas, en sus vestidos, en sus arreglos personales, en su alfarería, su música sus ritos y ceremonias.

Así, poco a poco, empezamos a entender.

No es necesario ser artistas consumados, ni representantes de ninguna escuela artística en particular, solo necesitamos sentir que podemos participar de esa obra de Arte mayor que es la Naturaleza toda.

Interpretar esa belleza y la nuestra propia como seres de la creación nos posisiona como hacedores de arte.

Allí radica uno de los grandes secretos, ser partícipes de una forma de arte reposada, sencilla y armoniosa.

Podemos hacer arte cuando trabajamos, cuando cocinamos, cuando participamos de una ceremonia y para ello no hace falta nada en especial, solo las ganas de participar del mundo que nos rodea.

De una forma u otra sea mediante la música, la plástica o el arreglo del jardín de nuestros hogares, el Arte esta presente a cada paso y a cada paso es una nueva oportunidad.

Expresarnos de esa manera es una forma de vida y acto de servicio que nos agradecen quienes nos rodean, que nos da ímpetu y energía para el próximo proyecto.

Recordar nos impulsa indefectiblemente al Arte, por eso muchas de las actividades relacionadas con el camino de las Mamicunas están rodeadas y plagadas de él.

Es sin lugar a dudas un camino artístico, contar una historia difiere en la forma en que lo hacemos, si la embellecemos, estamos haciendo arte, si en nuestro trabajo ponemos creación e intención amorosa desaparece el hartazgo de lo repetido sin razón alguna, desaparece esa desazón de no saber que es lo que estamos haciendo y para que lo estamos haciendo.

Cada trabajo es de una forma u otra un servicio para otros y una parte importante de nuestro tiempo de vida.

Muchos podemos transitarla sin ver las oportunidades infinitas que esta nos presenta en cada momento, otros en cambio ven con otros ojos y allí donde la mayoría ve solo aburrimiento ellos ven la oportunidad maravillosa de transformarlo en algo diferente.

Por ello el Arte es algo Sagrado.

Es un momento personal de Epifanía, de inspiración.

La piedra, la tierra, la madera, el agua, el fuego, son parte del Arte con el que fuimos creados.

Hay muchas formas, y a veces hasta se transforma en el sustento de nuestras mesas, tal el caso de los artesanos, muchos de los cuales sin saberlo, hacen gala de un recuerdo limpio e intencionado.

El camino de las Mamaicunas nos invita desde cada lugar, desde lo más pequeño, a que nos expresemos y contagiemos a quienes están a nuestro alrededor a hacerlo con nosotros, a ser mensajeros de la belleza en cualquiera de sus formas, la belleza no es una mera cuestión de interpretación, sino más bien de armonía natural ya que la encontramos en los lugares menos esperados.

De esta forma, la vida y el servicio toman sentido profundo, el Arte es nuestro regalo, nuestro momento de recogimiento e intimidad, donde entramos en contacto sencillo con las esencias que pueblan el mundo, con el brillo imperecedero de nuestro ser, marca indisoluble con la que la creación se representa hasta nuestros días.

Es como todo una elección, según nuestros mayores, sabia.

Desde nuestro nacimiento estamos todos invitados a participar con cada una de nuestras acciones, solo hace falta un momento de silencio interior, de abrir nuestros corazones al recuerdo y de tener la certeza de que todos, de una forma u otra tenemos la capacidad innata para hacerlo.

(Extracto de «El Camino de las Mamaicunas»)

Las Plantas Sagradas del Noroeste Argentino

Basado en información de www.oni.escuelas.edu.ar

El uso de plantas visionarias, especialmente el cebil, y de una serie de objetos rituales ricamente decorados asociados a estas prácticas, está arqueológicamente corroborada en el área andina y el noroeste argentino. Los hallazgos más antiguos como pipas de hueso, remontan su uso en el altiplano de la Puna Argentina hasta 3000 años antes del presente. Pero su uso debió ser constante a lo largo de la historia precolombina pues en las crónicas de la conquista se encuentran numerosas referencias al uso de esta planta. Sus formas de ingestión fueron variadas. El polvo obtenido de la molienda de las semillas que se encuentran en las vainas del cebil se fumaba en pipas, se inhalaba por las fosas nasales a través de tubos finos, o también se mezclaba en las bebidas rituales.

Pipas

Pipas

A juzgar por la cantidad de hallazgos arqueológicos de morteros y pipas de piedra en el Noroeste argentino, la forma de ingestión más común en nuestra región debió haber sido fumando el polvo, probablemente mezclado con tabaco.

elementos del "complejo de rapé"

Elementos del «complejo de rapé»

Sin embargo, en la región andina, especialmente el norte de Chile y Bolivia, se difundió notablemente lo que se ha denominado “complejo del rapé”. Esto es un conjunto de elementos -entre ellos tabletas, tubos y cucharas- generalmente de madera, que han aparecido mayoritariamente en conjuntos funerarios de San Pedro de Atacama, Chile, utilizados para la molienda de las semillas e inhalación del polvo psicoactivo.

La relación entre el arte rupestre de Ancasti y el uso de plantas sagradas no solamente se encuentra evidenciada por las semejanzas con la iconografía característica de los objetos asociados al “complejo del rapé”, sino por el particular emplazamiento geográfico de los sitios con pinturas, pues se encuentran en plena zona de bosques de cebil. Dentro de la dinámica cultural de las antiguas sociedades indígenas, que se basaba en la circulación social y económica a través de una variedad de zonas ecológicas, la región de la sierra de Ancasti aparece como un área distinguida, tanto por su posición de frontera en relación a las poblaciones de las zonas bajas, como por la abundancia con que en ella crece el árbol del cebil. En la zona, los cebiles forman tupidos bosques entre los 800 y los 400 m.s.n.m. aproximadamente, los cuales debieron ser en la antigüedad, la fuente natural de aprovisionamiento de las preciadas semillas, que luego circulaban no sólo por el noroeste argentino sino también hasta el norte de Chile y el sur de Bolivia.

A su vez, dentro del área se han elegido lugares muy especiales para realizar las pinturas. Se trata de oquedades dentro de grandes bloques graníticos y cuevas muy profundas, de difícil acceso y alejadas de las áreas ocupadas para uso doméstico. Esto los convierte en sitios claramente ceremoniales cargados de contenido sagrado.

Esperamos que el futuro de las investigaciones nos ayude a ampliar nuestro conocimiento sobre el uso de plantas sagradas en la región, y tal vez ésta sea una forma de develar también un poco más el complejo tema de la integración de rasgos culturales de diferentes orígenes.

SAN PEDRO: El Cacto de los Cuatro Vientos

Basado en aportes del Licenciado en Filosofía Luis Reyes

“Los cactos de cuatro costillas se consideran muy raros y venturosos, tienen propiedades especiales ya que se corresponden con los “cuatro vientos” y los “cuatro caminos”, poderes extraordinarios vinculados con los cuatro puntos cardinales”.

El San Pedro posee un símbolo en el curanderismo, ya que el San Pedro siempre está en armonía con “los poderes de los animales, de los seres o personajes fuertes, de los seres verdaderos, de los seres sobrenaturales.”

El cacto San Pedro (Trichocereus pachanoi) es sin duda una de las plantas mágicas más antiguas de América del Sur. La prueba más justa se remonta al año 1300 a.C., es una talla de piedra que se encuentra en un templo de la cultura Chavín, en el norte de Perú. Casi tan antiguos son los textiles que representan al cacto con figuras de colibrí y de jaguar. Algunas piezas de cerámica del NOA de los años 100 a 700 a.C. muestran la planta relacionada con el venado y otras, varios siglos después muestran al cacto y al jaguar con espirales estilizadas que ilustran las experiencias visionarias que la planta provoca.

Cuando los españoles llegaron el uso del San Pedro estaba muy extendido. Un escrito eclesiástico decía que los chamanes “tomaban una bebida llamada achuma, un agua que preparan con la savia de unos cactos delgados y lisos y “como es muy fuerte, después de tomarla pierden el juicio y quedan privados de los sentidos, tienen visiones en las que se les aparece el diablo”. Como sucedió con el peyote en México, la Iglesia católica luchó contra el cacto de San Pedro: “Esta es la planta con la que el diablo engaña a los indios, en su paganismo, la usan para sus mentiras y supersticiones (…) aquellos que la beben pierden la conciencia y quedan como muertos, incluso se ha vista que algunos mueren a causa del enfriamiento que produce en el cerebro. Transportados por la bebida, los indios sueñan en mil absurdos y los creen como si fuesen realidad”.

El uso actual del cacto de San Pedro en las regiones puneñas del NOA ha recibido una fuerte influencia cristiana que aparece incluso en el nombre de la planta que posiblemente se originó en la creencia cristiana de que San Pedro custodia las llaves del cielo. Sin embargo, el contexto global del ritual de orientación lunar que circunscribe su uso, indica que se forma de una verdadera amalgama de elementos cristianos y paganos.

Hoy en día, el San Pedro se emplea para curar enfermedades, incluyendo el alcoholismo y la locura, para adivinaciones, para hacer brujería amorosa, para combatir cualquier tipo de hechicería y para asegurar éxito en empresas personales. Es sólo una –pero la principal-entre muchas plantas “mágicas” conocidas usadas por los chamanes y que se recolectan en los Andes.

Los chamanes o brujos acuden cada año a estos lugares para purificarse y visitar a individuos muy especiales, expertos en brujería y “dueños” de plantas divinas capaces de despertar, con ayuda del San Pedro, poderes sobrenaturales del espíritu. Incluso los enfermos hacen un esfuerzo por hacer peregrinaciones hasta estos lugares remotos y sagrados. Se cree que el penitente pasará por una metamorfosis en estos sitios y que las plantas de esta región, en especial el San Pedro, poseen propiedades extraordinariamente poderosas para curar en enfermedades y provocar brujerías.

Los brujos distinguen cuatro “tipos” de cactos a partir del número de costillas que tiene, los más raros son aquellos que tiene cuatro, y se les considera como los más potentes; poseen poderes sobrenaturales muy especiales ya que las cuatro costillas representa los “cuatro vientos” y los “cuatro caminos”. El cacto se conoce como San Pedro en todo el Norte argentino, zona norte de los Andes, en Bolivia se la llama achuma, la palabra boliviana chumarse (emborracharse) deriva de achuma. Aguacolla y gigantón son sus nombres ecuatorianos.

Después de beber el San Pedro, otras hierbas medicinales, que frecuentemente sirven como ayuda, empiezan a hablarle al chamán, activando su propio “poder interior”. El San Pedro puede tomarse solo, pero con frecuencia se le agregan otras plantas hervidas por separado, entonces la bebida se llama cimora. Entre las plantas que se usan como aditivos están: el cacto andino (Neoraimodia macrostibas) una especie de la amarantácea y las campanillas. Todas estas plantas, con excepción del Iresine, tienen principios biodinámicos. Se dice que Iresine sirve para curar la “locura”. También es usual que se agregue Brugmansia (chamico) como potentes agentes visionarios.

El San Pedro se ha identificado correctamente hace poco tiempo. Antiguos estudios químicos y psiquiátricos lo reconocieron de manera errónea como Opuntia cilíndrica. Los estudios recientes señalan la gran importancia de los aditivos vegetales, una investigación que merece mayor atención. Hay ocasiones en que la magia requiere de otros aditivos, entonces, para asegurar la eficacia de la bebida, se utilizan huesos molidos y polvo de cementerio. Como declaró un observador: el San Pedro es “el catalizador que activa todo el complejo de fuerzas que trabajan en una sesión curativa, especialmente los poderes visionarios y oraculares del chamán, quien puede adueñarse de la identidad de otro hombre. La magia del San Pedro puede ir más allá de la curación y la adivinación, se cree que cuida las casas como un perro, mediante un chiflido aterrador obliga a los intrusos a salir horrorizados.

Un brujo describe los principales efectos de Trichocereus pachanoi “la droga primero produce somnolencia o un estado de sueño y una sensación de letargo, un ligero vértigo y después una gran visión, un esclarecimiento de todas las facultades”. Entonces sobrevienen una separación, una especie de fuerza visual, incluso de todos los sentidos aun del sexto sentido, la sensación telepática de proyectarse a través del tiempo y la materia, algo así como desplazar los propios pensamientos hace a una dimensión lejana”.

Durante el ritual, los participantes están “liberados de la materia” y se inician en un vuelo a través de las regiones cósmicas. Es muy posible que la siguiente descripción hecha por un oficial español en el siglo XVI, se refiera a chamanes que utilizaban el San Pedro: “Entre los indios había otra clase de magos, tolerados hasta cierto punto por los demás. Estos brujos toman la forma que quieren y recorren en el aire grandes distancias en poco tiempo; ven lo que está pasando, hablan con el diablo quien les contesta con ciertas piedras o con otros objetos que ellos veneran”. El vuelo estático y mágico es aún característico en la ceremonia contemporánea del San Pedro: “El San Pedro es un auxiliar que se usa para brindar docilidad y placer al espíritu. Uno se transporta en forma rápida y segura a través del tiempo, la materia y la distancia.

El chamán puede tomar el preparado, dárselo exclusivamente al paciente o bien tomarlo junto con él. El objetivo del chamán en su ritual curativo es hacer que su paciente “florezca” durante la ceremonia nocturna, hacer que su subconsciente se abra como una flor”, como el cactus que florece de noche. A veces, los pacientes permanecen en estado de contemplación y calma, otras veces empiezan a bailar e incluso se arrojan al suelo convulsivamente.

Como sucede con otros plantas visionarias, esta es una planta que los dioses dieron al hombre para ayudarle a experimentar el “éxtasis –liberación del alma” en una forma tenue, simple y casi instantánea.

El éxtasis es la preparación para el vuelo sagrado que permite al hombre ser el mediador entre su existencia mortal y las fuerzas sobrenaturales, el contacto se establece a través de esta planta divina.

OBSERVACIONES:

El cultivo de este cactus está muy difundido en los países andinos centrales, a menudo podemos verlo como barda entre un terreno y otro. Los indios reconocen varios “tipos” según el número de costillas que tienen (de 4 a 7). Las plantas de cuatro costillas son las de mayor poder mágico, las de siete, son las mas comunes. Sus flores brotan de noche y son muy fragantes. Sus areolas carecen de espinas.

En el NOA se encuentran otras especies del mismo género. Del San Pedro se ha aislado mezcalina.

LA QUÍMICA DEL SAN PEDRO

El alcaloide principal de Trichocereus es la mezcalina, responsable de los efectos visionarios. A partir de especimenes secos de San Pedro se ha extraído 8 % de mezcalina.

CEBIL

Árbol leguminoso, la semilla se seca al sol y se pulverizaba con un mortero, ese polvo se colocaba en pipas y se fumaba, a veces se mezclaba con cáscaras de caracol para mayor efecto.

Se lo considera anestésico, narcótico con propiedades psicotrópicas. Un narcótico preparado con zumo de cierta planta y que usaban los aborígenes para entrar en trance.

“Lo que en general es ignorado es la propiedad narcótica de estas especies que los indios aprovechaban para hacer sus kurupa, en todos los países donde hay Cebil. Esta propiedad puede ser aprovechada para otra cosa que obtener visiones, pues es del orden de las del opio, con cierta diferencia característica, que hace esperar una utilización especial.

Se conoce con este nombre al polvo (inhalado como rapé), obtenido de las semillas tostadas del árbol denominado Anadenanthera peregrina (L) Speg. Fue empleada por las culturas indígenas sudamericanas con fines visionarios, especialmente los hechiceros, conociéndose con los nombres populares de cabuba, yopo, parika, kurupa o simplemente piptadenia.

Estos alcaloides, principalmente la Di metil Triptamina, junto a la bufotenona, son los responsables de los cuadros visionarios observados en varias tribus. En nuestra zona las poblaciones indígenas, consumían en forma de rapé las semillas de la Piptadenia macrocarpa conocida popularmente como curupay, cebil colorado, etc, cuya concentración en principios activos es muy similar a la variedad anterior.

Los bosques de Cebiles se desarrollan en laderas de mayor pendiente y hasta aproximadamente los 1200 msnm, predominando los cebiles colorados y horco cebil: Cebil Colorado – Anadenanthera colubrina y Horco Cebil – Parapiptadenia excelsa.

AYAHUASCA

Con este nombre se conoce una bebida sagrada obtenida por cocimiento de los distintos componentes (en especial del tallo) de una liana sudamericana: Banisteropsis caapis. Entre otras denominaciones se la conoce como bejuco de oro, capi, natema, pindé y yagé . Este bejuco leñoso contiene tallos sarmentosos de unos 3 cm de diámetro, con entrenudos bastante distanciados. Las hojas, opuestas, enteras y pecioladas, miden entre 8-18 cm de largo por 4-8 cm de ancho. Son glabras por el haz y escasamente pilosas por el envés.

Las inflorescencias son terminales y axilares, cimoso-paniculadas, más cortas o iguales en longitud a las hojas, con el eje y las ramillas recubiertas de un tomento grisáceo. Las flores presentan pétalos rosados, miden unos 14 mm y se disponen en forma de umbelas. La ayahuasca fue muy popular entre las tribus del oeste del Amazonas, siendo identificada por primera vez por Richard Spruce en 1852. Existen narraciones de los misioneros jesuitas que hablaban de «una poción diabólica que se ingiere para la adivinación, y que roba los sentidos y, en ocasiones, la vida». El nombre procede de ayac = amargo y huasca = liana. Fue muy empleada en distintos países tales como, Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia y Argentina .

Algunos indios, mastican los tallos en vez de beberla y fortifican sus efectos visionarios agregándole otras plantas, como por ejemplo el floripondio (Datura). O Psychotrya Viridis, Chacruna.

Para los indígenas la experiencia que tienen al consumir esta bebida, les supone un retorno al vientre materno y al origen de todas las cosas. Después de esta experiencia el iniciado reafirma sus creencias religiosas. Se emplea como sustancia alterativa de la conciencia, siendo las visiones que provoca de tipo visual (alteración de colores, con predominio del púrpura y azul), vértigos, pesadillas, sudoración, nerviosismo, aunque en ningún caso hay pérdida de conciencia. Al día siguiente pueden sobrevenir cuadros diarreicos.

En la preparación, los indígenas hierven 1 kg de esta especie en varios litros de agua durante casi una hora. Otros lo hacen en forma de maceración, machacando la corteza hasta conseguir una pulpa, mezclándola luego con agua fría.

Produce un estado de profunda alteración de los sentidos y percepciones erráticas.

Los indios, sus curanderos, utilizan la ayahuasca para tratar diversas enfermedades, también como anestésico para los ritos de iniciación.

No produce adicción.

DATURAS

Existen 18 especies diseminadas en el mundo, caracterizadas por la presencia de alcaloides tropánicos. La Datura metel es originaria de la India, siendo empleada por varias comunidades indígenas como visionario y para narcotizar a las mujeres o prisioneros antes de sacrificarlos. El mayor poder se encuentra en las semillas, las cuales al pulverizarse se agregan a bebidas. Muy empleada como ardid para robar por parte de ladrones o prostitutas. En México se conoce como toloache a varias especies del género Datura. El término proviene de toloa (dormirse) y che (sufijo que solía añadirse a los nombres de los dioses).

En Sudamérica se empleó durante mucho tiempo el chamico (Datura ferox), cuyo verdadero origen es asiático, siendo empleado sobretodo por las comunidades indígenas andinas, con fines anestésicos y visionarios.

Suele ser tóxico para el ganado.

CHAMICO (DATURA ESTRAMONIO)

Es una planta que se extiende en la zona del Noroeste argentino.

Toda ella es tóxica y tiene efecto alucinatorio, además de otras manifestaciones clínicas, pero en general se consumen las semillas por ser las más ricas en principio activo. Estas semillas son de forma arriñonada y de color marrón oscuro, a veces negruzco y tiene de 2 a 3 mm de longitud. Se encuentran en una cápsula espinosa de tamaño de una pelota de tenis. Los principios activos son alcaloides solanáceos, siendo el principal la hiosciamina y en concentraciones menores, la atropina y escopolamina.

Los efectos son anticolinérgicos: taquicardia, sequedad de la piel y mucosas, hipertensión arterial, hipertermia, midriasis y visión borrosa, rubicundez, confusión, irritabilidad, agitación, evitación psicomotríz, alucinaciones auditivas y visuales, estupor, coma, convulsiones y eventualmente muerte.

Además de las medidas generales de tratamiento puede ser necesario la administración cuidadosa de salicilato de fisostigmina en los casos graves (requiere monitoreo permanente).

FLORIPONDIO (BRUGMANSIA CANDIDA)

Es una planta utilizada en la ornamentación de viviendas y jardines, por sus flores blancas que pueden ser también empleadas con fines visionarios ya que en su composición interviene la noratropina, escopolomina y nicotina. La manifestaciones clínicas que producen se corresponde con la de la drogas anticolinérgicas, mencionadas.

La proximidad de la planta esta incrementada por la propia del alcohol, pudiéndose producir casos graves y aun fatales e ir asociadas a mayor riesgo de accidentes.

Los aborígenes la empleaban para tranquilizar a niños rebeldes también la mezclaban con chicha para adormecer a esclavas o esposas de guerreros prisioneras.

La ciencia confirma la Profecía Maya

Fuente: Lamngen Patagonia-Noticiero Indio Internacional (NII)

El cumplimiento de las detalladas predicciones que la antigua cultura maya hizo para el período que media entre los años 1992 y 2012 de nuestro calendario plantea un profundo misterio y una pregunta inquietante: ¿nos encontramos realmente viviendo el final de una era cósmica y veremos dentro de siete años el amanecer de una con signo muy distinto?

Los científicos no saben qué está sucediendo con el Sol. El 20 de enero de este año, una sorpresiva tormenta solar alcanzó la Tierra con su máximo de radiación sólo 15 minutos después de iniciarse la serie de explosiones, cuando lo habitual son 2 horas. Según Richard Mewaldt, del California Institute of Technology, fue la más violenta en los últimos 50 años. También ha sido la más misteriosa.

Los científicos creían que dichas tormentas se producían en la corona solar por las ondas de choque asociadas a eyecciones de plasma. Sin embargo, en este caso parece haberse originado extrañamente en el interior del Astro Rey, según afirmó el profesor Robert Lin, de la Universidad de California. Los astrónomos expresaron su perplejidad. El profesor Lin ‘principal investigador del satélite Reuven Ramaty High Energy Solar Spectroscopic Imager (RHESSI) ‘concluyó su declaración con una frase muy significativa: «Esto significa que realmente no sabemos cómo funciona el Sol».

En resumen: el insólito fenómeno del 20 de enero ha pulverizado los modelos predictivos de nuestra ciencia. Pero además, ¿por qué se produce una actividad tan intensa y anómala en este momento? El pico de máxima actividad de nuestra estrella ‘en su ciclo principal de 11 años’ tuvo lugar en el año 2000.

En 2004 los físicos solares observaron una ausencia total de manchas, algo que siempre anuncia la proximidad de un mínimo de actividad. Dicho mínimo debía producirse entre 2005 y 2006, unos 4 años antes del nuevo máximo, previsto para el año 2010 o 2011, precisamente en vísperas de la fecha para la cual los antiguos mayas profetizaron el final de la era correspondiente al «Quinto Sol» y el comienzo de otro ciclo cósmico, llamado «Sexto Sol».

¿Sabían algo los mayas que nuestra ciencia actual ignora? ¿Podrían ayudar sus textos sagrados a los científicos, desconcertados por el extraño e inquietante comportamiento del Astro Rey?

Y sobre todo: ¿por qué motivo prestó aquella antigua cultura tanta atención a la actividad solar de nuestros días en tiempos tan remotos?

El calendario maya finaliza abruptamente el sábado 23 de diciembre de 2012, 5.125 años después de iniciarse la era del «Quinto Sol».

Según sus profecías, la causa física desencadenante es que el Sol recibiría un rayo proveniente del centro de la galaxia y emitiría una inmensa «llamarada radiante» que transmitiría esa radiación a la Tierra y al resto del sistema solar. Este evento precedería al comienzo de un nuevo ciclo cósmico. Según su cómputo, habrían tenido lugar ya 5 ciclos de 5.125 años, completando una serie de 25.625 años, periodo muy próximo al de «la precesión de los equinoccios », conocido como «Año Platónico » o «Gran Año Egipcio », correspondiente a un ciclo completo formado por 12 eras astrológicas ( 25.920 años).

Según los mayas, en la Tierra cada ciclo de 5.125 años habría sido el escenario de la aventura de una Humanidad ‘«una raza » en su concepto ‘y habría acabado con su destrucción, seguida por la regeneración que trae el siguiente ciclo o «Sol». Al comienzo de éste se produce una sincronización de la «respiración » de todas las estrellas, planetas y seres.

El 11 de agosto de 3.113 a.C. los mayas fijaron el nacimiento del «Quinto Sol» ‘la era actual’ cuyo final llegaría en 2012. La Era del Agua habría acabado con el Diluvio, la posterior a ésta con un diluvio de fuego y la nuestra, llamada «del Movimiento », finalizaría con violentos terremotos, erupciones volcánicas y huracanes devastadores. La mitología de las culturas antiguas más diversas recoge la memoria de inundaciones catastróficas que tuvieron lugar hace unos 12.000 años y de misteriosas lluvias de fuego, hace algo más de 5.000 años, que investigadores como Maurice Cotterell asocian a un gran cometa que rozó la atmósfera terrestre.

La predicción maya también describe los 20 años anteriores al primer día del «Sexto Sol » con cierto detalle. Este ciclo menor, que ellos denominaban Katum, ya ha consumido casi dos tercios de su duración total. Ello nos permite verificar hasta qué punto se han cumplido sus profecías hasta este momento y, en consecuencia, decidir si su nivel de aciertos merece suficiente credibilidad como para prestarles atención.

El último Katum ‘denominado por ellos «el tiempo del no tiempo»’ habría empezado en el año 1992 de nuestro calendario, después de un eclipse de Sol que esta cultura pronosticó para el 11 de julio de 1991 y que se cumplió puntualmente. En el concepto maya se trataría de un periodo de transición, caracterizado por profundos cambios cósmicos, telúricos e históricos.

Es curioso observar que en septiembre de 1994 se produjeron fuertes perturbaciones en el magnetismo terrestre, con alteraciones importantes en la orientación de las aves migratorias y cetáceos, e incluso en el funcionamiento de la aviación. En 1996, la sonda espacial Soho descubrió que el Sol no presentaba ya polos magnéticos sino un único campo homogeneizado. En 1997 se produjeron violentas tormentas magnéticas en el Sol. Y en 1998, la NASA detectó la emisión de un potente flujo de energía proveniente del centro de la galaxia que nadie supo explicar.

Otra fecha importante de las profecías mayas fue el eclipse total de Sol del 11 de agosto de 1999, que también se verificó puntualmente. Según el Chilam Balam ‘un libro sagrado maya’, siete años después del inicio del último Katum (1999) comenzaría una era de oscuridad y las convulsiones de la Tierra ‘sismos, huracanes, erupciones volcánicas’ aumentarían sensiblemente.

El 15 de septiembre de 1999, sólo un mes después del mencionado eclipse, una misteriosa explosión proveniente del espacio eclipsó durante horas el brillo de algunas estrellas. Las radiaciones de ondas radio, rayos gamma y rayos X multiplicaron su intensidad por 120. Astrónomos como Richard Berendzen y Bob Hjellming, del Observatorio Radioastronómico de Nuevo México (EE UU), calificaron este fenómeno como un enigma «digno de una investigación detectivesca ».

El rayo y la llamarada radiante. Ante estos hechos objetivos cabe preguntarse: ¿podría ser esa misteriosa e inexplicada radiación de 1999 el rayo proveniente del centro de la galaxia que, según los mayas, alcanzaría al Sol antes del año 2012, cuando se dispararan los fenómenos sísmicos? ¿No resulta también evocador de «la llamarada radiante» que, según los mayas emitiría el Sol después de recibir ese «rayo », la igualmente enigmática y anómala explosión solar del 20 de enero de 2005, que ha dejado perplejos y sin respuestas a los científicos?

El eclipse del 11 de agosto de 1999 que precedió a la fuerte radiación proveniente del espacio del 15 de septiembre de 2005 inauguró un periodo de cataclismos naturales.

El día 7 de ese mismo mes se produjo un terremoto de 5,9º (escala Richter) en Grecia, con 218 muertos; el 8, inundaciones catastróficas en China, con miles de muertos; el 17, un terremoto de 7,4º en Turquía, con 15.000 muertos; el 20, un terremoto de 7,6º en Taiwan, con 2.000 muertos; el 22, una cadena de terremotos menos destructivos ‘entre 2º y 5,2º’ en todo el planeta; el 30, un terremoto en Oaxaca (México), seguido de grandes incendios debidos a explosiones de gas, con más de 100 muertos; y el 10 de octubre las lluvias produjeron 300 muertos y 500.000 damnificados, también en México.

No se trata de una lista exhaustiva de catástrofes ni mucho menos, sino sólo de una muestra de algunos fenómenos muy destructivos, ocurridos tan sólo en los dos meses que siguieron al eclipse de agosto. Incluir los conflictos humanos que estallaron en esos dos meses y otras catástrofes naturales requeriría un abultado volumen.

En este mismo número se recogen otros datos sobre el aumento espectacular de los sísmos, erupciones volcánicas y meteoros violentos. La comparación de la intensidad y la cantidad que estos fenómenos tuvieron en los últimos años con periodos anteriores revela que experimentaron un incremento espectacular en este periodo que los mayas denominaron «el tiempo del no tiempo».

Después de la potente y anómala radiación emitida por el Sol el 20 de enero de este año se han disparado las erupciones volcánicas, que ya habían experimentado un incremento notable después del eclipse de 1999. En todo 2004 se registraron 31 erupciones significativas.

Sólo entre enero y abril de 2005, se han detectado 21. Y si sumamos los informes sobre nueva actividad de los volcanes que experimentaron erupciones significativas desde 1999, la cifra asciende a 43 para los 4 meses iniciales de este año.

A esta confirmación de las predicciones mayas debemos añadir otras. Según dichas profecías, a partir del eclipse de 1999 se incrementarían las guerras y la destrucción.

El cono de sombra de este eclipse se proyectó precisamente sobre Medio Oriente, Irak, Irán, Afganistán, Paquistán e India, señalando un área sacudida por los conflictos más sangrientos y la amenaza permanente de una confrontación entre Paquistán e India, ambos con arsenal nuclear.

Al acercarse el 2012 una ola de calor aumentaría la temperatura del planeta, produciendo cambios climáticos, geológicos y sociales sin precedentes, con una rapidez asombrosa. Estamos inmersos en dicha dinámica. El acelerado derretimiento de los glaciares en todo el mundo y la aparición de zonas verdes en la Antártida es ya un hecho confirmado científicamente. También anunciaron los cambios inesperados de la actividad del Sol que los científicos están verificando.

Las profecías mayas pronostican la aparición de un cometa, con alta probabilidad de un impacto contra la Tierra. Curiosamente, también en el Apocalipsis de San Juan se predice la llegada de este cometa llamado «Ajenjo» como signo del «Final de los Tiempos».

Otra coincidencia llamativa es que el 11 de agosto e 1999, no sólo tuvo lugar el último eclipse total del milenio, sino la formación de una configuración astrológica muy rara: la Gran Cruz Cósmica, formada en los signos de Tauro, Leo, Escorpio y Acuario, por el Sol, la Luna y tres planetas (año/cero, 102). Esta Cruz también nos remite al Apocalipsis porque evoca a «los cuatro vivientes custodios del Trono ». El primero es descrito como «semejante a un león» (Leo), el segundo «semejante a un toro » (Tauro), el tercero «con semblante humano» (Acuario, el Aguador) y el cuarto semejante a un águila (Escorpio).

Estamos ante un simbolismo complejo que encaja con las profecías mayas del comienzo del «Sexto Sol »: una nueva era que, según su predicción, supondrá «el final del tiempo del miedo» y una Humanidad renovada cósmicamente, que construirá una civilización superior a la actual.

Esta convergencia de expectativas, independientes unas de otras, que avalan las profecías mayas es otro hecho a tener en cuenta.

¿Podría este cambio ser activado o favorecido por ese gran evento cósmico que anunciaron las profecías mayas? ¿Podría ese salto vibracional del Universo, transmitido por el Universo al Sol y por éste a la Tierra, estar impulsando «la gran transformación » que, según los mayas, llegará definitivamente a nuestro planeta el sábado 23 de diciembre de 2012?

En cualquier caso, todas estas profecías son muy elocuentes respecto a dicho salto cualitativo en la evolución de la conciencia. El cambio cósmico crea las condiciones, pero la transmutación interior sólo puede ser el resultado de una decisión libre y de un trabajo interior individual.

En este final del último Katum del calendario maya el Cielo nos pone ante una encrucijada:

autodestrucción o transformación. Nos hallamos, por tanto, en una especie de «tierra de nadie»: una fase definitiva que ya no pertenece a la vieja era, pero tampoco a la que amanecerá dentro de siete años, cuando se abra «la puerta » cósmica de un tiempo renovado.

En cualquier caso, nos parece evidente que los hechos corroboran las profecías mayas lo suficiente como para tomarlas en serio y examinarlas sin prejuicios a la luz de lo que sabemos del mundo. ¿La evolución biológica y psicoespiritual responde a una programación cósmica inteligente? Este es, sin duda, el gran misterio que se nos plantea».

Maestros Amazónicos, Plantas de Poder

Fotos por Dustin Leader

Tomado de: www.tempusfungui.com/one_news.asp?IDNews=69

Fuente: Fundación Desde América (1997)
 
Un hombre de ciencia del grupo étnico más numeroso de la selva amazónica peruana nos cuenta qué mensajes transmiten las plantas de poder para la sanación de la persona y del planeta. En esta entrevista, Mariano Wolfson dialoga con el chamán shiripiari Juan Gilberto Flores Salazar.

Alguna vez sucederá que las relaciones entre Occidente y el mundo indígena serán distintas. Ya no se tratará de acercarse a los aborígenes para satisfacer nuestra buena conciencia burguesa y cierto afán romántico que nuestra manera cotidiana de vivir se empeña en desmentir. Si los vientos colaboran, algún día seremos capaces de reconocer que tenemos mucho que aprender de su modo de participar de la vida. Paradojas de la historia, ha sido la periodista española Margarita Farrán, quien supo definirlo: ‘aunque sea difícil de explicar en términos lógicos, cuanto más conocemos de los pueblos indígenas, más fuerte se hace la sensación de que ellos tienen algo que nosotros hemos perdido’.
Mientras tanto, y como si hiciera falta algún otro testimonio de sus buenas relaciones, con el universo, estos hombres y mujeres ‘primitivos’ todavía tienen la amabilidad de visitarnos para transmitir su sabiduría, haciéndonos ver que no fue suficiente toda la muerte y destrucción que supimos sembrar entre ellos como para que el odio anidara en sus corazones. Uno de ellos, Juan Gilberto Flores Salazar, ‘hombre de la ciencia’ del grupo étnico asháninka, el más numeroso de la selva amazónica, estuvo en Buenos Aires durante el mes de junio invitado por la Fundación Desde América para dirigir una serie de talleres vivenciales sobre las plantas medicinales de su tierra.

Juan Gilberto tiene una experiencia de treinta y seis años en la práctica de la medicina tradicional, y en la actualidad dirige la Fundación de la Escuela de Plantas Medicinales Mayantu Yacu, ubicada en el departamento de Huanuco, provincia de Puerto del Inca, distrito de Honoria de la Quebrada de Aguas Termales, Amazonia, Perú. Allí se realizan curaciones y se imparten enseñanzas acerca de las plantas y de la protección de la ecología. La comunidad donde vive este maestro esta formada por apenas treinta familias instaladas junto al Río Pachitea, en el distrito de Nuevo Honoria, en plena selva alta. De la jungla tropical a la jungla de cemento: sus respuestas breves y simples fueron calmando poco a poco mi desordenado torrente inquisidor, la mañana del viernes que nos encontramos.

Usted empezó a trabajar con plantas medicinales desde muy niño. ¿Es algo que eligió o siente que fue elegido para esta tarea?

Yo mismo la elegí; porque mi papá fue un shiripiari [hombre de la ciencia]. Veía lo que él hacía, la preparación de la ayahuasca, sus formas de tomar, entonces me nació la idea de ser yo también un shiripiari. Pero como mi papá murió, no tuve la oportunidad de tomar con él. Entonces decidí hacerlo con un maestro que se llama Eusébio Dávila: fui a verlo, conversamos y me aceptó la propuesta. Aunque yo tenía poca edad – apenas once años – me dijo: ‘ven, vamos a tomar’. Me puso a su lado y me dio la primera toma de ayahuasca. Esos fueron mis principios, en el año 1961. Seguí tomando con mi maestro durante tres años, y luego me independicé, empecé a practicar, a buscar otros amigos que quisieran tomar, siempre con la capacidad de dirigirlos. A partir de los quince años comencé a curar chiquitos, bebés con ‘sustos’, criaturas que tenían como un macharí, un mal aire que venía y no los dejaba tranquilos. Y más o menos a los dieciocho empecé a trabajar con personas adultas y con enfermedades mas graves. En esa época, yo era solamente un practicante de la medicina tradicional; con el tiempo los mismos pacientes me dieron el nombre de shiripiari: para llegar a tener este nombre se debe atravesar un largo proceso, porque primero tienen que ver el trabajo que realiza uno con las personas que vienen a consultar.

¿Cuándo dice medicina tradicional, a que se refiere?

Me refiero al trabajo que hacemos con varias clases de plantas de la selva

¿Las plantas se aplican a la enfermedad o a una persona en particular?

Bueno, hay plantas que se pueden utilizar con varias personas, y hay otras que se pueden aplicar a una persona en especial, según como esté su enfermedad. Por ejemplo: si la persona se siente algo mal, con dolores – nosotros lo llamamos reumatismo o artritis -, entonces se le convida sanango o bobinsana para contrarrestar las dolencias que tiene en los huesos; estas plantas apuntan directamente a donde están estas enfermedades que nosotros también denominamos ‘resfríos’, porque son fríos dentro de los huesos. Y si la persona tiene úlceras en el estómago o está cancerada, usamos la resina de copaiba, que se extrae del corazón del árbol [dentro tiene una vena muy grande que llega hasta la copa] y es muy purificada.

¿Cómo adquirió el conocimiento sobre las plantas? ¿Lo experimentó usted, le fue dado por su maestro, o es algo que conoce toda la comunidad?


Primero voy experimentando en mi propio cuerpo. Hago una dieta de por lo menos ocho días, pruebo la planta, que hace dentro de mí y cuales son sus efectos. Una vez transcurrida esta experiencia ya hay una base dentro de mí mismo como para hacer el tratamiento con la persona que está enferma. Entonces no tengo ningún riesgo de que el paciente se pueda sentir afectado por el remedio que le convido.

O sea que tiene que comprender que es lo que la planta tiene para dar, y lo prueba dentro de sí mismo… ¿Nunca tuvo algún inconveniente?

Hasta el momento no. Porque conozco el equilibrio, las dosis, como debo tomar, como se debe hacer.

Cuando usted habla de ‘dieta’ se refiere a un tiempo que se aísla, se queda a solas, y tiene la posibilidad de sentir que es lo que le pasa…

Sí, al hacer el remedio con la planta tengo que entrar a un lugar de silencio, estar solo durante ocho días y contar con una persona que me atienda. Si el que va a entrar a la ‘tienda’ es un paciente, debo atenderlo y cuidarlo o nombrar a otra persona que lo haga.

Confluencia de saberes

Cuándo la persona viene a consultar ¿usted la interroga, quiere saber que sucede en su vida, o simplemente le pregunta que es lo que le duele y ya puede sugerirle un remedio?

Primero hacemos unas preguntas; según la enfermedad le pregunto si ha consultado algún doctor de farmacia o si ha pasado por alguna pantalla o examen. Si lo ha hecho estoy más seguro de donde esta la enfermedad. Esas son mis primeras preguntas. Luego el paciente entra al tratamiento.

O sea que usted valora la medicina occidental, le parece que tiene aspectos positivos…

Sí, lo que se está tratando en estos últimos años es de hacer la unión con la medicina farmacéutica, de los doctores, para que la enfermedad de la persona no tenga por donde escapar. La medicina de farmacia por un lado, y la tradicional por el otro. Para que la curación vaya por los dos lados.

¿Por qué les interesa unir estos saberes?

Porque hay enfermedades en las que nosotros los shiripiaris, no estamos tan precisos. Hay enfermedades para sacar, donde las operaciones pueden actuar más rápido. Para ayudar a ese corte nosotros también aplicamos el remedio, pero solo después de la operación. Esta es la forma en la que se esta trabajando.

Es decir, que ustedes aceptan que hay casos en los cuales conviene aplicar la ‘medicina de farmacia’, y otros en los que es más recomendable utilizar los remedios de la medicina tradicional…

Sí, es indispensable utilizar los dos campos. Yo mismo tengo varios hijos, a veces se enferman, y si veo o siento que no es para mi campo, los llevo al doctor. Y luego quedo a la expectativa. Entre los niños es muy duro aplicar la medicina tradicional, el tratamiento deben hacerlo los doctores con más delicadeza.

¿Por que le parece que se enferma una persona?

Bueno, en el caso de los niños, a veces por descuido de los padres. Y la persona adulta se enferma por el descuido de sí misma, porque no se protege. Y es que la enfermedad no viene siempre viene de una fuerza espiritual; a veces comienza con algo insignificante: en algunos miembros de las comunidades, por ejemplo, es común ver como a raíz de una ‘picada’ que no se ha curado adecuadamente se forma una ulcera… y cuando nos sentimos sanos, creemos que estamos seguros, pero en realidad no tenemos la certeza de estar tan protegidos; necesitamos que algo nos refuerce para que la enfermedad no ingrese al cuerpo. Para eso se hace la protección: la ayahuasca tiene la misión de proteger, aunque para esto también hay otras plantas.

Saber entregarse

¿Por qué llaman maestras a las plantas?

Las plantas son maestras, en primer término, porque nosotros los shiripiaris, estudiantes de las plantas, nos entregamos a ellas. La planta tiene un espíritu, una fuerza que viene y nos enseña: nos habla mediante los sueños, nos dice y nos muestra que remedio es bueno para una enfermedad. Por eso las llamamos maestras: ellas nos dirigen y nosotros acatamos lo que nos dicen. Los shiripiaris nos entregamos a la planta con la cual vamos a hacer la dieta, para que ella trabaje con nosotros y nosotros con ella

Es decir que entran en relación, se relacionan con la planta…

Sí, a eso llamamos entregarse a la planta

¿Usted se entrega para recibir una enseñanza?

Exactamente, para eso se hacen las dietas.

¿Y la planta enseña un camino para usted o para la persona que viene a consultar?

Si la tomo yo, va a venir a enseñarme como y que debo hacer con las personas que van a venir mas adelante. Y cuando la toma el paciente le hace la curación

 

¿Todas las plantas son maestras?

Todas son maestras porque todas tienen sus espíritus. No hay ninguna que no lo tenga, por más pequeña que sea.

Sin embargo la ayahuasca parece ser la madre de todas las plantas medicinales…

En general nosotros tenemos como director al tabaco, es el eje principal para dirigir a todas las plantas en la medicina tradicional. Y se dirige por medio de la ‘soplada’ [una técnica que consiste en echar el humo del tabaco sobre diferentes partes del cuerpo, especialmente la cabeza, para liberar a la persona de energías negativas]: toda planta preparada tiene que tener una ‘soplada’ o un icaro [una canción a la planta] para darle más fuerza y para convidar al paciente. El tabaco funciona con la ayahuasca: las dos realizan las primeras funciones para empezar la curación de un paciente, son la base para seguir el camino de las plantas.

¿Qué destino le daba su maestro a la ayahuasca?

Mi maestro tomaba para hacer sus curaciones. Algunos de sus pacientes estaban ‘asustados’, otros con heridas, úlceras, dolores en el estómago… siempre me quedaba mirando lo que él hacía, sus trabajos, pensando que yo también algún día sería un shiripiari más en la vida. La costumbre es que la gente viene a consultar con el maestro para ver que enfermedad tiene y como puede hacer con el tratamiento.

¿Lo consideran un maestro al chamán?

Sí, pero el nombre original es shiripiari. Chamán es una denominación que viene de EEUU

¿Puede una persona tomar ayahuasca por su cuenta o es conveniente que lo haga siempre con un guía?

Para dar los primeros pasos tiene que hacerse con un guía. La persona no puede tomar sola porque hay fuerzas opuestas que pueden desvincularla y luego no sabe como conducirse. Toda persona tiene que tomar con un maestro, con un shiripiari que la pueda dirigir.

¿Cuál es el riesgo si la persona toma por su cuenta?

En principio, no sabe cuál es la dosis para tomar y además no conoce las energías que tienen las plantas, que fuerza se va a presentar. A veces ni yo conozco que fuerzas espirituales pueden venir el día en que voy a hacer el trabajo con la ayahuasca. Por eso es recomendable que la persona que va a tomar por primera vez lo haga con alguien que tenga conocimientos. Después de haber tenido muchas experiencias, si es fuerte, si está capacitado para tomar, puede hacerlo sola.

¿Y para el paciente es simplemente un medio mas para curarse o además es un camino de crecimiento?

La ayahuasca tiene la propiedad de dar primero fuerza al cuerpo, manteniendo la vida física y después ayudar al florecimiento, a la ampliación…

Mucha gente de las ciudades se acerca a las plantas para expandir su conciencia, para poder percibir cosas que habitualmente no puede ¿Qué le parece esta actitud?

Yo opino que – aunque hay de todo – en general a las personas de occidente hay una cosa que les falta dentro del cuerpo, una fuerza que se busca… Y lo que les falta está en el sistema espiritual que trae la planta. Al día siguiente de haber tomado su ayahuasca, las personas amanecen tranquilas. Entonces me parece que les falta comunicar con la tierra. Porque la ayahuasca esta preparada solamente con la planta y el agua – en realidad se utilizan dos plantas para prepararla, la ayahuasca propiamente dicha, que es una soga, una liana, y la chacruna, un árbol muy bonito que siempre mantiene las hojas verdes; ambas plantas se unen se cocinan y de allí sale el extracto de ayahuasca – y al tomarla la persona está comunicándose con la tierra y la planta. Y llega a tener una tranquilidad, a recibir una fuerza maestra.

¿En la comunidad toman todos?

Bueno, en la selva toda persona quiere tener su limpieza. A veces los que comen demasiado toman el remedio y este les dice que no conviene que haya tantas cosas ahí guardadas durante mucho tiempo, y entonces lo sacan todo… A los siete días la persona queda normal, tranquila, y siente que ha recuperado algo en su vida. Eso es lo que se busca.

¿La ceremonia habitualmente se hace en grupo?

Sí, en grupos de diez o quince. Yo los cuido día a día, veo como va el proceso, como se están sintiendo; hago una revisión general de los pacientes. Las personas toman distintas plantas de acuerdo con sus deseos o enfermedad.

¿Cómo se sintió al venir a una gran ciudad como Buenos Aires?

Tengo que agradecer a la República Argentina y también a la Fundación Desde América. Me siento muy tranquilo: con todas las personas que se han acercado a conversar me he sentido bien; la mayor parte de las personas se han sentido muy a gusto con la planta y me hicieron muchas consultas personales.

Estuvo haciendo talleres con la gente, mostrándole como trabaja con las plantas…

Sí, traje muestras de la ayahuasca, porque había que mostrar a la gente como es su tronco y la edad que tiene. El ejemplar que traje tiene cincuenta años; hay plantas que tienen cien años pero son muy raras, las que usamos habitualmente cuentan entre veinticinco y treinta, porque tienen más fuerza y son mas curativas que las tiernas. Decidí preparar un remedio bueno para traer a la Argentina, para que les caiga bien a las personas.

¿A ustedes les interesa que se empiece a conocer cómo trabajan?

Desde muy tierno tuve el deseo de llegar a ser un shiripiari y tener mis conocimientos. Y sé que estos conocimientos van a servir en el futuro, mas adelante; por ello mi deseo es que se difunda esta ciencia, que es muy desconocida entre las personas que están más elevadas que los indígenas. Para eso he seguido un estudio, un proceso de trabajo: como shiripiari estoy trabajando con los EEUU, Rusia, estoy conectado con Francia y Asia. Esta tradición esta regándose por todo el universo. Hoy, las plantas medicinales y la clase indígena están dando un paso en todo el mundo, abriendo nuevos horizontes que van a servir para el futuro, para las demás personas, para los niños que vienen.

Remedios de la selva

Ayahuasca

[Banistereopsis Caapi] Planta maestra y purgativa. Utilizada para la curación de enfermedades emocionales y del espíritu. Es la madre de las plantas en la selva amazónica

Bobinsana

[Calliandra angustifolia] Crece a orillas de los ríos y arroyos de la selva. Sirve para depurar el organismo en general, y se utiliza como protector del cuerpo energético

Catahua

[Hura crepitans] Se la investiga actualmente para aplicar en pacientes HIV

Copaiba

[Copaitera reticulata] Su resina es poderosa para cicatrizar úlceras, heridas internas y externas. Estimula el sistema inmunológico y ayuda a detener los procesos oncológicos

Piri – piri

 Se utiliza la raíz. Es una planta que ayuda a abrir el campo de percepción y conocimiento. También utilizada como protectora

Sanango

 Empleada para enfermedades reumáticas, artritis, artrosis. Refuerza el nivel inmunológico del organismo

Shishinto

[Mascaria phsilóphila] Utilizada para curar lepra y enfermedades de transmisión sexual. Tiene la particularidad de producir hipertermias

Tabaco

[Nicotina tabacum] Es el ‘director’ de las plantas maestras. Sirve para enderezar el cuerpo energético cuando este es interferido. También se lo emplea para problemas emocionales y mentales.
Aplicado sobre las mordeduras de serpientes, neutraliza el veneno

Toé

Planta maestra que enseña a trabajar en curación. Sus hojas son utilizadas para soñar y guiar los sueños. También es protectora

Wairurú

Utilizada como protección

 

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Entrevista a Don Juan Flores Salazar

descargaEn su visita anterior a nuestro país, organizada por la Embajada de Perú en la Argentina en el año 2007, tuvimos el enorme gusto y honor de organizar y compartir algunas actividades con el Maestro Ayahuasquero Don Juan Flores Salazar y su mujer, Sandra Encalada Guerra.

Antes de su retorno a Perú le realizamos, a cada uno, una entrevista en la que se plasman algunas de sus valiosísimas enseñanzas, opiniones, y comentarios.

Nos pareció éste, Enero del 2010, un momento oportuno para darla a conocer, dado que Don Juan está nuevamente en nuestro país continuando con su trabajo.

Aquí la publicamos, entonces, a modo de agradecimiento y reconocimiento.

Otorongo Wasi, Enero del 2010


Pocas veces tenemos la suerte o la posibilidad de entrevistar a alguien como el Maestro Don Juan Flores Salazar, un Ayahuaskero y curandero Asháninka, con más de cuarenta años de trabajo ininterrumpido en el arte de sanar y curar a la manera tradicional, a la manera de la selva que rodea su hogar. A la manera de sus Maestros y ancestros.

El simplemente se define como “Un aprendiz de las Plantas”.
Es un hombre callado, silencioso, y en esta oportunidad tuvo la gentileza de hablar para esta entrevista.
Don Juan es parte de un mundo que poco a poco nos deja, que va desapareciendo al igual que la selva que le dio origen.

Don Juan es quizá uno de los últimos referentes en este arte, y quizá uno de los más importantes con vida hoy día.
Tuve la suerte de conocerlo hace 10 años atrás en su primera visita en el centro RUNA WASI del cuál era integrante y miembro fundador por esos días junto a otro plantero igualmente reconocido y a quien debo mucho de mi aprendizaje, Martín Domenech.

En todos esos años en su presencia y a la distancia he aprendido mucho de Don Juan y de aquellos que han estado bajo su enseñanza.
Siempre ha sido un referente en nuestro trabajo, alguien a quien siempre recordamos en las ceremonias, en cada una de ellas, por sus Icaros, por su sencillez y por su conocimiento.
De esa manera ha estado siempre presente junto a nosotros, de una u otra forma.

Él nos dice que sus “nubes de la quebrada de Mayantuyacu (aguas calientes) que se elevan, traen siempre sus mensajes” para nosotros.

En ésta visita OTORONGO WASI se vio sorpresivamente comprometido a poder ofrecer sus recursos para devolver parte de lo aprendido, en forma de trabajo, organizando algunas de las actividades del “Maestro” para que pudiese realizar su labor en nuestro país de la mano de la embajada Peruana y del agregado Cultural de la misma dentro del marco de la semana de Perú en Argentina.

Don Juan es en si mismo un “Embajador”, un embajador del mundo de las Plantas Sagradas y Maestro.

Sabemos que decir esto no es suficiente, porque siempre lo que él nos brinda es mucho más, su cariño, su amistad y su enseñanza.

Poder compartir el trabajo en algunas de las ceremonias, lo cuál es siempre un honor y un compromiso, pasar tiempo junto a él y su familia, cantar juntos, dialogar, intercambiar experiencias es algo que enriquece enormemente nuestro propio trabajo y camino realizado junto a las Plantas Maestro, en estos últimos 20 años.

Esta entrevista es nuestra humilde manera de rendirle un merecido homenaje y compartir con ustedes un poco de la enorme dicha que compartimos durante esos días.

Aprovechamos la oportunidad de publicarla en este momento en que el Maestro se encuentra nuevamente en nuestro país realizando su labor.

Tuvimos una sorpresa: Al sonar el teléfono, fue una alegría enorme, escuchar su voz saludándonos, lo cuál no es frecuente!!!
Desde aquí nuestro reconicmiento!!

También nuestro reconocimiento a Gerónimo Tejedor Arvigo, quien ha trabajado con y aprendido del Maestro en el arte del Ayahuaska durante muchos años consecutivamente dietando en su centro de Perú.

“Linda quebradita…como corren tus aguas…tus aguitas cristalinas…”

Juan Acevedo Peinado

Entrevista a Don Juan Flores Salazar

Realizada el 30 de Julio del 2007 en casa de Gerónimo Tejedor Arvigo durante la visita de trabajo de Don Juan flores Salazar y su familia.

(* = Juan Acevedo; + = Don Juan Flores)

* Hoy es 30 de Julio de 2007, estamos con Don Juan Flores y Sandra Encalada Guerra, Omar Merodio, Jerónimo Tejedor Arvigo, que esta a punto de partir de viaje en estos momentos.
Buenas tardes, Don Juan, queríamos hacerle unas preguntas para poner en la pagina de OTORONGO WASI, para que la gente pueda leer, la ultima nota suya fue hace 10 años, nosotros hemos conseguido, una copia que hemos publicado en nuestra página. Queremos preguntarle, Don Juan, cual fue su impresión después de 10 años, al regresar a nuestro país a trabajar?

+ Bueno, muy buenas noches. La impresión que yo tengo ahora después de 10 años que he regresado a trabajar acá, primero que he sido bien recibido por todos los argentino, tanto los hombres como las mujeres, también de encuentros, de reuniones de cosas muy lindas, de trabajos muy lindos con la gente

* Escuchábamos los otros días, a usted y a Sandra, que habían llegado a Argentina con la “energía de las Plantas” a ver qué era lo que pasaba, con nada armado. De repente yo creo que la “energía de las Plantas” los ha llevado en un recorrido nuevo quizás, que hace 10 años atrás. Entonces nos gustaría saber cual sería el mensaje de estas Plantas Maestras, Sanadoras, de las cuales usted Don Juan es un “Maestro”, que mensaje ha recibido usted en este viaje con todo esto nuevo que se ha dado, con esta energía nueva.

+ Bueno, con toda esta energía buena que se ha dado acá en la Argentina, lo que yo he podido recibir es primeramente las ganas de compartir este conocimiento, de llegar a los interesados de este país, ella tienen ganas de Sanar a quien lo necesita.

* Cual sería el mensaje que usted siente que las Plantas Sagradas, Medicinales, tienen para esta nueva etapa después de estos 10 años?

+ Bueno, yo lo que siento que después de estos 10 años las plantas tienen un mensaje para toda la gente de aquí de Argentina, un mensaje bonito.
Y a medida que yo voy compartiendo con los amigos, las plantas tienen el mensaje muy positivo, que viene dando buenos resultados para este país de Argentina.

* La otra noche en la charla previa a la ceremonia escuchábamos que Usted nos decía que el mensaje de las Plantas es un mensaje para todo el mundo en este momento, un mensaje de unión. Que nos puede decir de eso, Maestro?

+ Bueno, el mensaje de unión de las plantas es para compartir con todos, como el Ayahuasca que nos enseña a despertar a todas las personas que tienen la voluntad de tomar la planta.

* Cual es su opinión, después de cuarenta años de trabajo, de las personas que trabajan con Medicina Tradicional, pero que son “mestizos u occidentales”, que no son por ejemplo, de una etnia especifica, no son quichua, no son Asháninkas como Ud, no son Shipbos o Shuar… Sino que bueno, como nosotros mismos, que somos mestizos. Que opina usted de ese trabajo, Maestro?

+ Yo opino que según las personas depende que trabajo se realiza… Yo pienso que solamente es una voluntad que tienen las personas,… si quiere aprender de las plantas medicinales y quiere conocer como son los procedimientos que ellas enseñan, solo tienen que trabajar mucho, poner el corazón en el trabajo, poner el entendimiento, eso lleva tiempo. Porque nada mas consiste en que la persona tenga el buen deseo de querer aprender y alguien que este dispuesto a enseñar.

* Días atrás veíamos, Don Juan, en una mesa de charla, que cuando usted tenía un interlocutor occidental, cuando usted hablaba de los espíritus, era complicado para el occidental entender el tema de los espíritus. Qué nos podría decir de eso?

+ Siempre es complicado, porque primeramente, para conocer el espíritu de la planta, hay que tomar la planta, no? Entonces la planta te va a dar el resultado por medio de los sueños como cualquier persona puede soñar. Entonces un proceso para conversar con el espíritu, hay que hacer una pequeña dieta de ocho días, un proceso de una planta, entonces la planta que toma usted, conversara en ese día, la planta hará resultado del espíritu, con que espíritu puedes conversar por medio de tus sueños. Eso es lo que la planta nos da para el acercamiento para uno poder conversar con ella.

* Qué le diría a la gente de nuestro mundo occidental, que es muy materialista, acostumbrada al concepto de “materia” y que a veces no cree en cosas que van mas allá de lo que ve, qué le diría a esa gente respecto de estos espíritus?

+ Yo lo que puedo decir respecto de la gente que no cree, que tampoco podemos obligarlos a creer, porque las plantas no es obligatorio. Porque aquí existe… nosotros pensamos que las personas que encaran la planta, tomar la planta, porque tienen voluntad de conocer los espíritus, entonces esas personas están llamadas a conocer los espíritus y el que no, pues no vamos a exigir, tampoco les vamos a rogar, no? Cada cual somos libres para elegir el camino que deseamos conocer. Si deseamos conocer más adelante conversar más con los espíritus y tener comunicación, pues entonces vamos a abrirnos a las plantas.

* Hay un tema que para mi es muy importante, mucha gente se acerca al Ayahuasca como algo único, como si fuera una sola cosa. Y yo al escuchar sus palabras y las de otras personas que trabajan también con estas Plantas Sagradas, veo que las Plantas Maestras, en este caso el Ayahuasca, es como parte de un “algo” mayor. A ese algo mayor, como le podríamos llamar, Maestro, le podríamos llamar la “curandería”?, le podríamos llamar este mundo de los espíritus?, porque la gente no entiende que es un trabajo y que la planta es una herramienta para el trabajo, qué sería eso mayor?

+ Como dice Usted, que no solamente vamos a mirar el Ayahuasca, también podemos mirar a la Wachuma que es directamente de acá, que también es una planta que tiene espíritu. Y que la personas que practican, los curanderos que practican la Wachuma, como uste que es un Maestro de esta planta ,también están conectados con los espíritus de las plantas de acá, entonces que todas las personas tienen que tomar una planta de una u otra manera, generalmente para poder acercarse a los espíritus.
Las plantas son muchas, muy poderosas, y el curar es una sola cosa, la curandería es solo una.
El trabajo es sanar con unas Plantas o con otras.

* A veces la gente tiene un poco de temor cuando se acerca a los espíritus, Yo lo escuchaba todos estos días que usted decía en las ceremonias que la gente no tenga miedo, que esté confiada, qué les diría a la gente al respecto?

+ Por eso es lo que yo siempre digo, que el Ayahuasca es la planta de la muerte. Entonces si la persona tiene miedo al espíritu, tiene miedo a la muerte, Ayahuasca le va a enseñar a morir, y mas adelante, para que no tenga miedo al espíritu, porque esa es la manera. Estaba haciendo un estudio que el esqueleto no es ya la muerte, la muerte es ya lo que deja al esqueleto, entonces el esqueleto es solamente el símbolo pero la muerte es el espíritu, es un espíritu que entra y que elimina al alma del cuerpo de la persona, que del esqueleto, porque el esqueleto no es la muerte, el espíritu es la muerte.

*Cuando alguien lo consulta Maestro, que es lo primero que Ud. se fija, que observa primero?

* En las personas, yo divido el rostro en dos
Y observando los ojos puedo determinar si el individuo controla bien su parte animal o si así es más racional o es más animal, dividiendo el rostro en dos.
Yo veo en cada rostro dos ojos totalmente distintos.
Por ejemplo, del lado izquierdo esta su parte animal y de su lado derecho esta su parte racional. De acuerdo a la forma que tenga los ojos, yo puedo saber si es una persona violenta que no se puede controlar o si es una persona que puede controlarse pero es mas racional, si es mas pasiva. Simplemente mirándole los ojos. Veo los dos, pero los veo separados, por eso le hice esa pregunta para ver si había alguna similitud entre las cosas que a mi me suceden.
Se ha dado el caso de que yo pregunte a esta persona, pero a lo mejor me ha sucedido de que después me he enterado, no? De su historia, a lo mejor. Pero yo lo había notado, porque sin querer observar a una persona a lo mejor, no siempre, en ciertos lugares, en ciertos momentos, me pasa eso. A lo mejor ahora no lo observo.

* Un ping-pong de palabras ahora. Palabras que nosotros las hemos escuchado por ahí o que vienen a veces en las ceremonias y que la gente no tiene muy claro exactamente que son.

Una palabra: Mariri, Maestro…

+ Mariri legalmente es el espíritu de la planta, toda planta tiene el Mariri. El Mariri, toda planta lleva una flemita. Cuando se le cocina, o cuando se le tiene en el agua fresca, a los siete días se convierte en una flema entre si o no. Entonces, el Mariri es el que cura, es el espíritu de la planta. Y todas las plantas en general tienen el Mariri, no es que una sola planta tiene, todas las plantas. Por eso es que la persona recibe la sanación por medio del Mariri. El Mariri es el gran espíritu de la planta, ese es el Mariri que llamamos…

* Y el curandero también tiene un Mariri?

+ El curandero también tiene un Mariri porque a medida que va tomando las plantas, el Mariri se va acomodando en su pecho, entonces es por eso que el curandero también hace efecto cuando sopla o cuando shinga Agua Florida. Todo curandero tiene, porque ya ha tomado planta y la planta va acomodándose. El Mariri, llamamos al espíritu de la planta, entra al cuerpo del curandero.

* Arcana…

+ Bueno, la Arcana es ya cuando uno hace una dieta larga, tres meses de dieta, entonces necesitas una planta, y otra planta. Entonces el maestro ya aprende… el (Arcana) es como ya una cosa que tiene el maestro y ya te da, te puede poner, te puede dar, poner en el cuerpo, es como un refuerzo que te pone, pero ese es para siempre, es para siempre. La Arcana es una cosa muy delicada, que usamos con mucho cuidado y mucho respeto. Y también es una que se va dejando de curandero para transmitir a otro curandero y a otro curandero, ese es el Arcana.
En esta segunda vuelta que yo vuelvo, según, vamos a ver, voy a cantar un Icaro de la Arcana porque se varios, se varios. Para que tengan en la grabación el Icaro de la Arcana. Ahora no voy a cantar porque estoy medio ronco (risas).

* Un Banco Muraia, Maestro…

+ Bueno, un Banco Muraia es todo el conocimiento de la tierra, todo lo que da la tierra. Banco Muraia es una persona que conoce, que sabe de las plantas, mucho de las plantas, que tiene todos los animales bajo su dominio. Este es Banco Muraia.
Y el Sumi Muraia es el que busca dentro del agua……… Pero ahora contar eso es muy difícil. Si igual hay también los tigres, hay Yana Puma que es del agua porque bucea y Banco Puma es de la tierra, porque permanece y vive sobre la tierra. Hay dos clases de tigres.

* Otra palabra, …Tunchi…

+ Hay dos clases de Tunchi también. Hay Tunchi de la tierra, que es el espíritu de las personas. Y hay Tunchi del agua también, que es el espíritu de los animales. Eso lo aprendí yo cuando un día estábamos en una reunión de Ayahuasca hace tiempo con mi Maestro y se vio al Tunchi, no? “Ven, ven!” el maestro me dice, “escuchas?” y ahí lo vi y le escuche!

– “Ese es Tunchi del agua, ese no es el espíritu de la gente”!!! y ahí yo conocí cual es el Tunchi del agua y de la tierra, que es espíritu de las personas. Hay dos clases de Tunchi.

* Otra más… Virote o Marupa…

+ Bueno, en este caso el virote es un dardo, una espina de planta o pescado, el de pescado es Marupa… también dos cosas que hay. Los curanderos me parece que no tienen el Virote. El Virote más bien tienen los brujos, que llamamos, porque los brujos están en contra de los curanderos. Bueno, yo como curandero, no puedo decir que el Virote es esto o aquello, es algo que se tira contra otros, a veces para hacerles daño, pero si puedo hablar que otros tienen también Virote, que lo usan para defenderse. Pero no es por la parte positiva, porque no es que la planta te da, no se, que harán ellos para que te den ese Virote que te dan. Aunque yo no creo mucho en eso, porque es una forma de conocimiento y yo tengo otro tipo de conocimiento. Estoy más concentrado en hacer un bien a la humanidad, curar a la humanidad, soy curandero.

* Entre brujos y curanderos, se da ese encuentro en ese mundo espiritual? Suele pasar?

+ Bueno, si, …curanderos me parece que para mi no usan el Virote o la Marupa. No hay porque yo miro de la otra parte. Desde mi conocimiento. Ese otro sistema, es el que usa el Virote que ellos tienen. Yo no le doy importancia. Entonces cuando yo no le doy importancia, entonces en mi no llega.

* Una ultima preguntita, así ya lo dejamos descansar, que después se nos tiene que ir a compartir su conocimiento y su trabajo con las Plantas. Maestro, para nosotros ha sido un honor enorme de corazón, tanto en nombre mío, como de Mariana, de Omar… de Gerónimo mismo que es su discípulo directo, o sea, ha sido, con mucho amor se lo digo, ha sido un gusto, un placer, un honor enorme poder estar estos días cerquita suyo y de Sandra, haber podido armar todo esto para que usted trabaje. La verdad que ha sido una sorpresa muy linda para nosotros con mucha emoción tenerle junto a nosotros, trabajar juntos, cantar juntos. Nos vamos a poner triste ahora, ya que se nos va…de regreso a Mayantuyacu, pero sabemos que regresará, es lo que sentimos, porque hay mucho trabajo por hacer… y nos gustaría un mensaje, si tiene usted, para Otorongo Wasi, Maestro.

+ Primero voy a responder a tu respuesta o a tu forma de brindarme tu amistad y que para mí su amistad, de todo el grupo de OTORONGO WASI, a ti como Maestro de planta yo he sentido una energía positiva, personas positivas. Y también de Jerónimo, Juan, Omar, las señoras. Todo ha sido un conjunto que se ha formado de la nada y me han demostrado con mucho cariño. Estoy muy seguro porque yo siento la amistad dentro de mi corazón. No es mi palabra, es mi corazón que siente, es mi cuerpo.
Siento que hacen un trabajo con el corazón, que el espíritu de las plantas trabaja con ustedes, que tienen la dedicación y el conocimiento, y es muy bueno trabajar juntos Mayantuyacu y OTORONGO WASI, mucha gente se va a acercar a ustedes por su trabajo, porque tu también eres curandero maestro de tu Planta y tu gente te acompaña con su trabajo y su corazón. El Ayahuaska y la Wachumita son importantes las dos, ninguna es más importante que la otra, solo el Ayahuaska es un poco más conocida, y la Wachuma va llegando a nosotros de a poquito de la mano de curanderos como Juan.
Mi familia y yo nos sentimos como en nuestra casa.
Entonces es también lo que yo digo. Bueno, yo también, cuando me visitan, mi casa es su casa, lo que puedo decir aquí y en cualquier parte donde nos encontremos.

* Maestro, muchas gracias, lo hemos hecho hablar hasta por los codos. (risas)

Entrevista a Sandra Encalada Guerra

(Compañera de Don Juan Flores Salazar) 30 de Julio 2007

(* = Juan Acevedo; + = Sandra Encalada Guerra)

* Fue una sorpresa, porque yo la vez anterior hace 10 años cuando vino Juan yo no te había conocido, o sea que esta vez vimos esta unión, este dúo, esta pareja trabajando. O sea, como que no es solamente dos… Sino que esta mujer, sosteniendo, cuidándolo, con el cariño con que lo atiendes, con que lo cuidas, con que lo defiendes, y eso nos pareció a todos hermoso, porque OTORONGO WASI eligió un poco este camino de la pareja, de trabajar en parejas hombre y mujer. Elegimos ese camino, con las mujeres al lado.

… Creemos que hay un camino importante para la mujer en esto. Muchas veces decimos que los hombres ponemos la cara y hacemos como que hacemos pero que si no estuvieran nuestras mujeres detrás, la verdad es que no sería para nada lo mismo. Entonces desde ese lugar, la pregunta es: como esposa, como ayudante de un Curandero, de un Maestro como Don Juan Flores, como mamá, como la mujer que lleva adelante el centro Mayantuyacu… Como se siente una mujer con todo esto?

– Para mi es una responsabilidad muy grande y al mismo tiempo es un reto. Es para mi, como mujer, demostrarme que las mujeres en la actualidad hemos dado un gran paso, que realmente somos muy capaces de llevar todas las cosas equilibradamente. Ser una buena madre, una buena esposa, apoyar en lo que se puede, pero siempre hablamos con Juan, tampoco es que ninguna persona que ande en este camino puede obligar a la mujer. Siempre digo que el hombre como curandero tiene que demostrar que es un buen curandero y una buena pareja, para que la mujer así se pueda convencer, que ese es un buen camino para llevar la pareja.

* Otra cosa que veíamos eran estas polaridades, esto de ser la mujer fuerte que tiene que estar al lado de un curandero, pero también vemos que esa polaridad se da en que vos habías empezado siendo enfermera, cómo fue ese salto desde ser una enfermera diplomada al mundo de la curandería?

– Yo pienso que es lo mismo, porque al final los dos llevan a lo mismo, al beneficio de la persona. Creo que para mi, el haber estado estudiando un libro o haciéndome un titulo es parte fundamental del mundo del curanderismo para el futuro, de que una persona tiene que tener ambos conocimientos, así poder de un lado respaldar legalmente a este trabajo y encaminar a otro mundo, que se puede hacer las dos cosas, porque al final es el beneficio de la humanidad. Y creo que para mi ha sido toda mi vida parte de aprendizaje, porque sino no tuviese ni capacidad ni conocimiento como llevar las cosas en la actualidad. Me cuesta, hago dietas, trabajo mucho, y yo como siempre digo, son las plantas que me dicen que es lo que tengo que hacer y lo único que me cuesta es que mi cabeza escuche a las plantas. Cuando las escucha, las cosas se van dando.

* Con esto de escuchar a estos espíritus de las plantas, un poco ustedes vinieron con esa energía de “vamos a ver que pasa”, que las plantas nos lleven, que las plantas nos indiquen hacia dónde. Bueno, qué te dejo este viaje, Sandra?

– A mi un aprendizaje, porque realmente hemos podido sentir que las plantas siempre están ahí, que nosotros somos… Bueno, Juan tardo diez años de retornar a la Argentina, y creo que fue un proceso para nosotros, porque siempre decimos, para uno dar un paso, como pareja, tiene que tener la estructura bien concreta para poder salir, porque no vas a dar la imagen sola del curandero, vas a dar la imagen de una pareja, y eso es lo que intentamos, que los curanderos no tengan… Que nosotros no seamos un ejemplo, simplemente tal vez una pareja que intenta llevar las cosas mejor.
Y que todos podemos hacer ese camino. No es fácil, pero tampoco es imposible. Si los dos vamos para un solo lado, pienso que es lo mejor que se puede hacer. Lo que nosotros hacemos, si el toma una planta, yo tomo porque sino estamos descoordinados. Nunca me lo ha exigido. Yo de poco a poco, voy avanzando, a mi forma y a mi igual, igual. Pero eso no significa que yo haya dejado totalmente mi profesión. La profesión la llevo en la sangre y trato de complementarlo y de aprender mucho más.

* Como ves el futuro del Mayantuyaku?

– Creo que Mayantuyaku ha tenido sus etapas. La etapa de conocer Mayantuyaku a fondo. Sabemos que Juan es el eje de Mayantuyaku, eso lo tenemos muy claro. Y creo que ahora el decidir nosotros salir de Mayantuyaku y que Juan pueda ver y evaluar a sus alumnos en sus realidades y en sus convivencias diarias, eso es el futuro de Mayantuyaku, de que tal vez algún día en que nosotros podamos dejar Mayantuyaku los alumnos retornen a Mayantuyaku a hacer el trabajo que el maestro ha construido en Mayantuyaku. Esa es la intención. Bueno, es un sueño que yo tengo, que algún día me gustaría hacer una cena o un almuerzo o una comida al estilo peruano y sentar a todos los alumnos de Juan. Creo que ese sería el mejor regalo que le podamos dar, con muchos años de enseñanza. Espero que si los alumnos, de una y otra forma lo escuchan, pues sería genial. Al margen de que cada cual tiene su forma y su estilo que ha ido creando, creo que al margen no podemos desreconocer que el es el maestro.

*Otra cosa importante, como mujer, Sandra. Un mensaje para estas mujeres que tu has visto un poco trabajando, como tu estas trabajando también. Y un poco un mensaje para las mujeres que han estado en estas ceremonias en las que hemos compartido. Las mujeres de los curanderos por un lado y las mujeres que han participado, que vienen también buscando conocimiento, que vienen también buscando saber…

– Para las mujeres de los curanderos lo único que les puedo decir, es que lo asuman con mucha responsabilidad y con mucha inteligencia. Para que así puedan llevar esto mas adelante, porque somos el soporte del curandero, y que el curandero, a la medida que nosotras vamos soportando al curandero, el curandero va avanzando y va a ir creciendo y vamos a ir aprendiendo de a poquito a ser mujer de un curandero. Obviamente no es fácil, pero tampoco creo que es imposible. Y también que al margen de estar escondidas, debemos dar la cara y hablar nuestras experiencias, contar nuestras experiencias. Porque hay mujeres que a veces se encuentran por circunstancias de la vida, que pueden querer mucho a un hombre, pero no saben como manejar esta situación. Entonces creo que si nosotras hemos pasado por eso, sería interesante que en algún momento, las mujeres del curandero nos podamos sentar, o las futuras mujeres, que intentan ser de un curandero, podamos sentar, intercambiar ideas y poder ayudar a estas mujeres, que realmente a veces, no es que dejen de querer a la pareja, simplemente no saben como manejar estas dos situaciones, son dos mundos diferentes. Para mi, lo único que pido es eso, de que la mujer de un curandero no es la mujer de un curandero, es una curandera también, porque de medida va aprendiendo y además tenemos la bendición de que los curanderos en ciertos momentos comentan cosas que de repente ante el publico no lo hacen, son como secretos muy guardados de antepasados o cosas que en el momento nos enseñan y creo que sería interesante que las mujeres no estemos simplemente detrás de los hombres, que estemos al costado, y podamos dar nuestra voz, porque es un buen camino, creo que, como yo siempre digo, tras un buen curandero hay una buena mujer. Y si no fuese así, no estarían los curanderos ahora.

* Ese mensaje me gustaba, yo quería ese mensaje!!!

– Simplemente, como dice el maestro, tanto para las mujeres, como para los hombres, es simplemente decisión y querer hacer las cosas. Estar seguros, quererse uno, poder querer a las plantas y mismo comenzar a ordenar nuestras propias vidas. Porque las plantas nos piden una disciplina, un orden, entonces de ahí partimos. Y si han venido por alguna circunstancia a una ceremonia, creo que en una u otra forma siempre va a haber un cambio. Y si no lo hacen en el momento lo van a tener pensando. Cada cual lo puede hacer muy rápido, otro se puede demorar, pero todo tiene su proceso.

* Otra pregunta importante. Seguramente va a haber gente que nos va a preguntar: “quisiéramos ir a Mayantuyaku” o “como sigue esto?”. Que les decimos? Vos que les dirías?

– El hecho no es simplemente decir “quiero ir a Mayantuyaku”. El hecho es saber que quiero encontrar en Mayantuyaku. En Mayantuyaku tienen que ir las personas que están consientes de respetar la tradición de nosotros, de respetar el lugar y respetarnos a todas las personas que vivimos ahí. Porque al margen que Mayantuyaku tenga una estructura administrativa, es nuestra casa. Y la persona que va a casa tiene que respetar todo lo que esta ahí. Porque ellos van a aprender y nosotros estamos dispuestos a enseñar. Y si esa persona esta convencida que puede hacer eso, sabiendo que esta en plena selva, que no hay energía eléctrica, que no hay Internet, que no tiene acceso a muchas cosas, tiene la intención de ir allá, pues creo que se puede comunicar por la pagina web de Mayantuyaku. Lo lee, tiene la información mínima y necesaria. Y cuando lo lea, obviamente van a surgir algunas preguntas, entonces ahí nos hacen la pregunta exacta que ellos necesitan saber. Y nosotros lo vamos a analizar, lo vamos a consultar al maestro porque nosotros simplemente somos la parte receptiva de los mensajes, pero quien tiene la ultima palabra en esto es el maestro. Nosotros no hacemos nada si el no nos autoriza.

* Una última pregunta. Un poco en este viaje la “energía de las plantas”, de ambas plantas con las que trabajamos… yo siento que tanto la “energía de la Ayahuasca” como la “energía de la Wachuma”, de una forma u otra congeniaron, se unieron en un punto. O sea, que durante dos semanas esa “energía de las plantas” unió un poco a Mayantuyaku con Otorongo Wasi, en el trabajo que realizamos juntos. Cual sería este mensaje tuyo para la gente de Otorongo Wasi? Lo que para nosotros es importantísimo, fue muy lindo, fue encontrar una familia, es decir, no fue solamente encontrar a Don Juan Flores Salazar. Y un poco nosotros quisimos sumarnos a esa familia y nos lleno de regocijo y emoción.

– Para mí, desde varios puntos puedo tener muchas respuestas. Realmente entiendo las circunstancias de las mujeres que no están acá, pero creo que me hubiese gustado escuchar las preguntas de ellas, para saber como mujeres como piensan y como preguntan. Me hubiese gustado escucharlas, pero bueno, será en otra oportunidad. Realmente, como yo dije el otro día, para mi OTORONGO WASI es Juan Acevedo. Que la gente que lo acompaña, hace el grupo. Pero quien da la cabeza, quien pone el cuello, es Juan Acevedo. Yo lo tengo muy claro.
Entonces yo dije el otro día, ya no es tiempo de seguir comenzando, porque si vamos a vivir todo el tiempo comenzando, que imagen podemos dar? Entonces creo es tiempo de plasmar todo lo aprendido y llevar hacia un camino. Pero creo que para que se de todo ese proceso, para mi forma de pensar, no simplemente es compartir una ceremonia. Es conocer la realidad de vivencia de cada cual. Es cierto que nosotros realmente agradecemos, y eso lo tengo yo bien claro, creo que OTORONGO WASI también. Nosotros enganchamos y seguiremos enganchados con Jerónimo, porque el toma la misma planta que nosotros y es el nexo para llegar a ustedes, que realmente son personas muy interesantes y tienen mucha experiencia, mucho conocimiento y mucho amor, pero creo que esa experiencia ya la deben plasmar en algo mas concreto. Como tener su propio centro por ejemplo, su lugar de trabajo que hace mucha falta aquí. A veces hay personas con las que no podemos trabajar porque no pensamos ni actuamos iguales, no sentimos igual y algunos se alejan. Y creo que para que no se sigan dando esas cosas, nosotros decimos con Juan “nosotros trabajamos juntos”. Por eso trabajamos juntos con OTORONGO WASI. Vamos a hablar a mi moneda peruana “si un sol lo tenemos que dividir entre los dos, creo que los dos hacemos 50 y 50”. Y cuando nos entendemos y sentimos igual, la amistad y el trabajo están seguros para mi. Ese es el mensaje, que yo puedo dar, trabajar parejos como grupo, unidos y enfocados en el trabajo mayor que se espera de nosotros sobre todo en estos momentos tan importantes para el mundo. Entonces así cada cual va a comenzar a desarrollarse y va a pedir en sus dietas y en sus ceremonias que le ayude a desarrollar en ese aspecto. Entonces cada cual con la experiencia y el avance se va poniendo en su lugar. Y también quería agregar: me encanta el trabajo que ustedes hacen con la Wachuma, está muy bien, porque todo son plantas y lleva a un solo beneficio: la salud y brindar, transmitir los conocimientos a los visitantes que van a las ceremonias.

* Ahora si, Sandra, Simplemente Muchas gracias

 

Otorongo Wasi y Mayantuyacu

“LA VOZ DE LAS PIEDRAS” Tras los pasos del misterio

voz_piedras(Primeras imágenes fílmicas del sitio arqueológico El Shinkal de Quimivil)

Los lugares sagrados de todos los tiempos
están siempre construídos en piedra; la piedra
y la leyenda tienen la capacidad de conservar el
misterio intacto…”

Hania Ckzajkowsky, La Conspiración de los Alquimistas

Con motivo del lanzamiento del “Viaje Integrativo-Vivencial, Capilla del Monte, Abril-2010”, y a propósito de la peregrinación a Lugares Sagrados que enmarca a la propuesta, los integrantes de Comunitario Otorongo Wasi hemos querido compartir “La Voz de las Piedras” con nuestros amigos y visitantes.

Se trata de un testimonio ilustrativo sobre el Shinkal de Quimivil, uno de los Lugares Sagrados más destacados de nuestro país que los integrantes del comunitario visitamos anualmente como parte de nuestro peregrinaje (en este caso a los valles calchaquíes) en cada Solsticio de Invierno con motivo de la Celebración del Inti Raymi.

 “La Voz de las Piedras” constituye un documento de vital importancia para todos aquellos buscadores interesados en horadar en la cultura de nuestros pueblos originarios y retransitar sus huellas, sus caminos, sus sendas; en busca del sabio consejo oportuno, en un momento acuciante de la historia. Ni más ni menos que un consejo de Abuelos…

Los Tata Rumis o Abuelas Piedras son entonces los verdaderos protagonistas de este intenso recorrido tras los pasos de nuestros Ancestros por los corredores de este inmenso y misterioso Centro Ceremonial que es el Shinkal de Quimivil, en el Pueblo de Londres, provincia de Catamarca. Testimonio pétreo del glorioso pasado del Incanato (del cual el Shinkal es su parte más austral) y de todos los pueblos y cosmovisiones que allí se dieron cita desde aún antes de su construcción en 1470 hasta el fin de su primera ocupación en el 1536; a la sazón Condorhuasi, Belén, Ciénaga, Santa María, etc. que dejaron su impronta en el bello arte de la alfarería , cuyas huellas se nos muestran no solo desde detrás de las vitrinas del Museo, sino floreciendo en miríadas de pétalos arcillosos que salpican nuestro camino.

La videocámara sisea, avanzando agazapada y ondulante entre las piedras caídas de los Edificios y Templos, como si conociera de antemano el secreto que ellas ocultan y no quisiera dejar pasar la oportunidad de mostarlo.

Dice Paul Devereux, “Para nuestros antepasados, los paisajes estaban saturados de recuerdos que señalaban los lugares donde tuvieron efecto importatantes acciones, confrontaciones, revelaciones y emociones entre personas, espíritus, deidades y los tres reinos”.

Es entonces natural que los propios documentalistas no puedan jamás sustraerse al sobrecogimiento que causan estas antiguas construcciones, ni a los ensueños de los que son presas cada día, cada noche que deambulan por sus laberintos en eterna procesión. Y esas historias pesan a la hora de querer mostrar lo más objetiva y didácticamente posible las imágenes que hemos recopilado de este lugar con el simple propósito de compartir. En cada emplazamiento que se visita, en cada edificio que se presenta, en la propia afectación en la voz de Rosita, nuestra guía, puede percibirse claramente que más allá del fin educativo, como dice Plácido Heirale “un gran manto de Sacralidad lo va cubriendo todo lentamente…”

Desde esta perspectiva, “La Voz de las Piedras” es un trabajo de modesta producción pero de gran contenido poético que nace del compromiso de los documentalistas de Otorongo Wasi para con la preservación del Sitio como Lugar Sagrado y Centro Ceremonial; por lo que el compromiso queda más que saldado sabiendo que “sonkoymanta”, o sea desde nuestro corazón, compartimos estas bellas imágenes y palabras con el único fin de encontrarnos, finalmente, junto a todos aquellos peregrinos, genuinos buscadores de la libertad que respetan el consejo de los Sabios Viejos…

Los habitantes de la Casa del Otorongo no desean otra cosa…

Marcelo Lorenzoni
Febrero 2010

La voz de las Piedras, parte 1

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La voz de las Piedras, parte 2

[embedvideo type=»youtube» id=»0qBuiXOhViI»]La voz de las Piedras, parte 3

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Shinkal de Quimivil «La Waka más importante de Argentina»

(Entrevista realizada por Yanny Seprend a Juan Acevedo Peinado)

Que es el Shinkal para vos?

La visión que voy a compartir con vos es completamente “personal”, pero siento profundamente que es una visión que bien puede ser compartida por otros, es mi verdad, es mi experiencia, con lo que me encontré a lo largo del camino, pero también fue el camino de otros antes que yo, y lo será de otros después de mí. Para mí el Shinkal es una “WAKA”, un LUGAR SAGRADO, que estuvo dormido y esperando durante 300 años o más para volver a despertar y ayudar a despertar a otros. Desde que los arqueólogos lo sacaron nuevamente a la luz de su mortaja de Shinkis, la historia del Noroeste cambió. Pasaron muchos años más hasta que un grupo de ancianos de diferentes etnias y naciones argentinas y andinas, “abrieron” nuevamente el lugar, le insuflaron la energía de la celebración de las ceremonias para ponerlo nuevamente en funcionamiento. Antes de esta fecha, solo era un lugar arqueológico más dentro del nutrido mapa del NOA, hoy es completamente diferente. Hay otros lugares, algunos conocidos y otros que aún ni siquiera se han descubierto, o están por descubrirse, pero el Shinkal es uno de los pocos, por no decir el “único” que tiene dos centros ceremoniales de altura y el “único” que se encuentra como epicentro de culturas tan importantes en el horizonte temprano de nuestra historia. Es un lugar emblemático. EEUU tiene por ejemplo: el Cañón de Chaco; México: Teotihuacán o Tula, la Venta, Chichén; Guatemala tiene Tikal, Perú tiene Machu Picchu, Bolivia Tiawanaku y Argentina tiene el SHINKAL. Se trata de un lugar de “peregrinaje” donde lo Sagrado de las cosas se percibe al instante, el lugar nos permite entrar en otro tiempo, un tiempo Sagrado para el que lo sabe apreciar. Y fijate que no se trata de una construcción ciclópea como pueden ser otras, no. Es sencilla, pero encierra un secreto enorme, no se trata de la morada de los dioses, el Shinkal tiene la medida para albergar el “Corazón Humano”.

Vos decís que se despertó para despertar a otros, que significa esto?

Significa que estamos precisamente sobre el fin de un período muy complejo. en nuestro caso el Pachakuty, para otros el fin de la cuenta larga maya, el 2012, sobre el final de este ciclo se esperaba el cambio de la polaridad “espiritual” del mundo de Oriente a Occidente, más precisamente a Amérika del Sur, esta “energía” por llamarle de alguna manera posee una forma serpentina, de Amaru, se terminó de acomodar hacia 2003, su cabeza, por decirlo de alguna manera gráfica, se encuentra en el sur de Perú, Bolivia, Norte de Chile y Norte de Argentina, es justamente en estos lugares donde el despertar de esta energía generadora de cambios es más fuerte actualmente, es un vórtice maravilloso, es el lugar desde donde saldrán muchas cosas nuevas. El Shinkal estuvo esperando su lugar, su tiempo. Es un lugar INICIÁTICO, allí es muy sencillo recibir diferentes Karpay (regalo de un linaje, iniciación) y Mujus (semillas) que si prenden en uno es imposible que no den fruto. Es posiblemente uno de los lugares por donde aparecieron por vez primera los colonizadores españoles en nuestro noroeste, y quizá sea el lugar desde donde una nueva revolución tenga lugar y se extienda más allá de lo que imaginamos. Todos los que han participado estos últimos 7 años de las ceremonias del Inty Raimy en el lugar “saben” que fueron iniciados por el lugar en algo, y por eso regresan año tras año, son seres que de una u otra forma han adquirido nuevo “brillo”.

Muchos están esperando llegar todavía. Es que vas a ver, dentro de poco vas a escuchar las historias, la gente que llega al lugar “despierta”, algo cambia en tu vida, hay un antes y un después. Estos lugares ,estas Wakas, tienen un motivo, una razón de ser, son lugares donde la energía de la pacha brota desde lo profundo, son lugares para despertar!

Los ancianos Amawtas sabían de estos lugares y de su enorme importancia, hay maravillosas alineaciones, que unen los ciclos del cielo con los de la Pacha, estas alineaciones son líneas Sagradas por donde discurre la energía, estas líneas eran llamadas “Ceques” y muchas de ellas partían desde el Korikancha de Cuzco, el Shinkal esta dentro de una de las más importantes, la diagonal mayor de la Chakana del Cuzco. Hay un conocimiento maravilloso encerrado en todas estas cuestiones. Poco a poco el lugar empieza a “llamar”, a “hablar” y hay personas que escuchan, sienten en lo profundo de su ser, este llamado. Te sorprendería saber la enorme cantidad de extranjeros que visitan el lugar.

Como fue este tiempo en el lugar para vos y para otorongo wasi? Vos no querías hablar de estas cosas, recuerdo que en alguna oportunidad hace años nos dijiste algo, nos sembraste la curiosidad…

Es verdad, siempre fui muy cuidadoso, uno debe ser paciente. Cada cosa tiene su tiempo. Ahora, después de todos estos años, puedo hablar con propiedad, no como un recién llegado. Ahora nadie puede decir “este de qué se la da?”. No, ahora tenemos una tarjeta de presentación que nos valida: 7 años consecutivos de trabajo, creo que no es poco tiempo, no? Para Otorongo fue una vida… pasaron tantas cosas… pero todos más allá de similitudes y diferencias, sabemos que aprendimos mucho y le debemos mucho al lugar. Para mí fue aprender de maestros antiguos, presentes y futuros, porque allí aprendemos que el tiempo no es lineal, que el pasado y el futuro conviven con nosotros y nos hablan, nos muestran. El velo del tiempo es muy delgado en lugares como este. De repente estás caminando en otro momento, acompañado constantemente por presencias antiguas, de día y de noche. Yo aprendí a caminarlo de la mano de esas compañías, aprendí a recorrerlo a oscuras si es necesario, sin siquiera tropezarme, cuando comúnmente mi torpeza me juega malas pasadas. Me gane el respeto de los lugareños, también me gané alguna crítica, y eso es bueno también, porque marca el paso del tiempo. Allí pasan “cosas”. Cosas que no tienen una explicación racional la mayoría de las veces y te aseguro que son cosas concretas.

Lo se por experiencia propia, pero a veces uno piensa que son solo cosas que le pasan a uno…

Y no… a todos nos pasa. Hay cientos de historias a lo largo de estos años, algunas que hasta casi da vergüenza contarlas… pero sencillamente son así, y esto tiene que ver con que todo esto es pragmático, no se trata de especulaciones, es que todos somos guardianes de la tierra, todos somos señores del tiempo si nos lo proponemos, todos podemos enfrentar el hecho de que somos mucho más de lo que imaginamos. Somos seres luminosos en un mundo luminoso. Y como tales tenemos el derecho de “cambiar el mundo”, cada uno de los que participó de las ceremonias en el lugar, a su manera, ayudó y ayuda a que cambiemos el mundo. El mundo no cambia por revoluciones o personajes, estos solo nos inspiran, el mundo cambia por una larga cadena de seres completamente anónimos, que desencadenan “hechos”. Cada uno es un efector de cambios.

Para mi, es el acto de “florecer” de prepararnos para dar frutos, “Tikarychy Karpay”, recibir esa flor dentro de nosotros, el Shinkal es como una gran flor, nosotros somos como una gran Flor, en el centro de la cuál habita eso que conocemos como “el Gran espíritu”, aquello para lo cuál no tenemos nombre pero sabemos que existe dentro nuestro.

Los procedimientos para el “Rijchari”, el despabilarnos, despertarnos, tiene que ver con las ceremonias, con todas y cada una de ellas. Son como compuertas que nos abren hacia las “Yuyas”, el conocimiento, y las “Yuyanas”, los recuerdos, las rememoraciones.

Cada uno de nosotros encarna esas memorias vivas, que regresamos al lugar para devolverle lo que una vez nos dio.

Recién decías que somos seres luminosos, Castaneda decía lo mismo…

No sabría decirte si es similar o igual, en toda Amérika, en Abya Yala, existe este paradigma de la “LUZ”, entre las personas que conocí, llaman a esto “Po´qpo”, o esfera, pelota de luz, quizá sea semejante a la idea del “Huevo luminoso” del que hablaba Castaneda. Pero cierto es que bajo ciertas circunstancias solo somos eso, como Luz condensada…

Cuantas cosas nuevas!

Entiendo que para muchos de los que nos conocen vean estas cosas como nuevas, sin embargo para nosotros ya tienen su tiempo, de hecho siempre trabajamos bajo estos principios, solo que ahora nos esta permitido hablar abiertamente al respecto.

Nuestra permanencia en el Shinkal ha logrado condensar y dar forma a mucho de todo este conocimiento, puedo asegurarte que no ha sido nada sencillo, pero todos los días trabajamos un poco en ello.

Cuál es la relación con las Plantas Maestras? Te escuche decir muchas veces que el Shinkal era como una especie de “epicentro”…

Efectivamente, para nuestra línea, todo empieza muy cerquita del Shinkal, a unos 26 kilómetros, en los alrededores de Kondor Wasi. Para nosotros, allí radica la semilla original del trabajo que conocemos con la “Wachuma”. Este trabajo viene de la mano de “MUJERES”, las “Awichas”, las Abuelas, las que -a falta de otro nombre- llamo las “Brujas Kondor Wasi”. De acuerdo a lo transmitido en el origen, estas comunidades estaban regidas por matriarcados, regidos por los ciclos nocturnales de la Luna, basados en la idea de la fertilidad y la colaboración, es algo que más tarde en el mundo andino se conocería como “SUMAK KAWSAY”, o el arte del “Buen Vivir” en armonía con todo y todos. Es un principio que al igual que el de “Ayny”, reciprocidad, marcó la vida de esas personas.

La Wachuma fue el pilar de esos aprendizajes. Posiblemente el conocimiento de ellas provino del Norte, y del Oeste, de culturas en algunos casos pre Quechwas, y en otro caso seguramente de Tiahuanako y Wari. Los que recuerdan nos cuentan historias diferentes a las que conocemos por medio de la Historia o la Antropología. A veces porque sus mediciones temporales se escapan de las tablas conocidas. Nosotros hace más de 10 años que insistíamos con que la denominada cultura “Alamito”, de la que se conocían piezas fundamentales conocidas como los “Suplicantes” pertenecían en realidad al igual que las culturas “Tafí” del período formativo, al núcleo de lo que se conocía como “Kondor Wasi”. Hoy la arqueología parece empezar a respaldar estas ideas que hace tiempo atrás parecían salidas de ningún lugar. Motivo de ello es que tenemos renovada confianza en lo que se nos transmitió. También se nos dijo que hubo un sisma religioso si se le puede llamar de alguna manera, cuando otras facciones culturales, posiblemente “Ciénaga” avanzaron sobre estas comunidades matriarcales deviniendo luego en lo que se conoce como horizonte “Aguada”. Maravillosamente los lugares donde se conocieron estas culturas, están en todos los casos a escasos kilómetros del Shinkal, así la “Aguada”, “Santa María”, “Belén” y tantas otras. De alguna manera la Waka del Shinkal parece estar siempre cerca de estos “despertares” culturales, y el hecho de que encontremos restos cerámicos de todas estas culturas en el lugar indica que de una u otra forma han pasado por este Centro Ceremonial. De allí que para mí hoy el lugar es de una increíble riqueza.

Tus maestros son de ese lugar?

Si y no. Es una pregunta compleja. Nuestros maestros provienen de diferentes lugares, algunas son personas muy sencillas y otras son personas con preparaciones académicas, algunos tienen nombre y apellido, otros solo conocemos sus apodos o sobrenombres, pero en este maravilloso camino, de una u otra forma, todo se orienta hacia lugares específicos, como si se tratase de un embudo, te sorprendería saber que gente del sur me habló también de esta Waka maravillosa. De una u otra forma, la gente de la que aprendí, y sin estar relacionada directamente, estaba relacionada profundamente con algo mayor a lo que a falta de nombres llamamos Kawsay. Creer que todo el conocimiento Andino proviene de los Quechwas es un error. Ellos lograron sistematizar muchas cosas, pero a su vez también fueron herederos de un conocimiento que los antecedía. A los fines prácticos le damos esa forma, para mantenernos dentro de los causes de lo que para nosotros es primordial, lo tradicional, lo ancestral que nos permite re encontrarnos con lo Sagrado. Pero hoy en día este conocimiento se conjuga con muchos otros dando origen a algo maravillosamente novedoso. A veces me gusta pensar en lapsos de tiempo muchos mas grandes que los que sencillamente manejamos. Por ejemplo, en el periplo del hombre originario que suponemos partió de África en el comienzo, pasó por Europa, llego al Asia y allí dio origen a una tradición con el devenir de los siglos como el Bom po de los Himalayas, origen de lo que luego se conocería como el budismo tibetano, pero que en su esencia no es otra cosa más que lo que conocemos como Shamanismo. De hecho el Shamanismo siberiano es el que da esa denominación a todo lo que hoy conocemos en Amerika como Shamanismo. En su continuo devenir atravesaron el estrecho de Bering y continuaron hasta Tierra del Fuego transmitiendo y llevando esas semillas consigo. De hecho, no estamos tan separados como creemos.

“Somos todos uno”? verdad?

Es uno de los principios necesarios a entender.

Los otros días alguien me preguntaba donde se puede aprender todo esto?

No lo sé…! está en todas partes, hay muchas personas trabajando en la transmisión de estos principios, pero siento que se trata más bien de las ganas que tenga cada uno. No es algo que sencillamente se busca y se encuentra. Necesita su tiempo para madurar. Para mi se trata de “quipus”, de pequeñas cosas que se van aunando en algo mayor. La curiosidad es válida pero lo que finalmente se transforma en experiencia es la capacidad de trabajo, la paciencia y el profundo respeto y reconocimiento que nace de querer hacer las cosas bien. Capaz un día ponemos una escuelita!!!! (risas)

Cada día hay más gente que quiere conocer estas cosas, que alguien le cuente, le hable por lo menos…

Eso es verdad, quizá por esa razón es que hoy podemos hablar más abiertamente de ellas. Para mi siempre fue muy importante escuchar, y muchas veces me rebele y me pelee con muchas cosas, pero finalmente me reconcilie conmigo mismo.

El Shinkal entonces es un lugar que nos permite llegar a ese tipo de cosas? a reconciliarnos con nosotros, con nuestras búsquedas, con tener un corazón y alma aborigen aunque nuestra piel indique lo contrario?

Muchos abuelos y abuelas sienten que ya se terminó el tiempo de quién es originario y quién no lo es, lo ven en una escala mayor: todos somos “originarios dela Pacha”. Ellos saben -y así lo transmiten- que es el tiempo donde los payos, los mediasangre, los que estamos con un pie acá y el otro allá, somos los herederos obligados de muchas de estas cosas, porque sienten que la intención es válida, hay pureza en eso, hay algo sublime. En última instancia es algo que nos beneficiará a todos, el despertar de estos conocimientos tienen su raíz en la profunda necesidad de saber que el mundo necesita del regreso de estas tradiciones. El Shinkal es una bella flor de los montes que espera para entregarnos su perfume, su silencio y en medio de ello, compartir un poco de ese “Buen Vivir”.

Una última pregunta… Vilcabamba?

Significa “Pampa Sagrada” , algunos dicen que es “Valle Sagrado”, para alguno es el ultimo reducto de la cultura quechwa, el “último lugar de los Inkas”, o el lugar más alejado del Cuzco. Dentro de la tradición sagrada, es un lugar que está más allá del reino físico, es algo que habita en el corazón de los hombres. También hay quienes creen que es el lugar donde tras el pago del rescate por Atahualpa, llevaron el oro restante del Korikancha. Pero es interesante que muchos hablan de tesoros, y quizá el tesoro más grande sea justamente el del conocimiento adquirido durante generaciones. Por algún motivo, y durante generaciones, al Shinkal se lo concoce justamente como, “el último lugar de los Inkas” y muchos todavía en la zona hacen referencia a la posibilidad de encontrar una gran tesoro de oro y plata, cierto es que los Quechwas conocían de la existencia de las grandes pampas del Kollasuyu. Eso es un dato interesante… De todas formas, Vilcabamba es una meta a la que aspiramos todos los que transitamos por estos caminos, es un lugar Sagrado, y para mí, para mi elección, el Shinkal es mi versión de ese lugar. El Shinkal o Vilcabamba, nuestra Vilcabamaba, nos está esperando, nos llama y te aseguro que tiene mucho para enseñarnos.

 

Por la Wachuma mágica

(por Xuan Pablo González)

El Maestro hablaba con delirios incontrolables mientras los rituales habían cesado, invocó a las alturas para que el espectro se  esclarezca, y el cielo ha preferido entregarnos  algunas estrellas que simbolizan el buen augurio a nuestra existencia, y agrega que muchas veces el destino depende de los astros, y sus ojos le brillaban como un toro en celo, e insiste que por la Huachuma y el buen tabaco habla su boca, y que sus palabras las ordenan los espíritus ancestrales con
alucinante, y así el poder viene de lejos y no por él.

Dimas Arrieta Espinoza

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